Entrevista a Fernando Tapia: «Muchos de los líderes opositores, que se encuentran retenidos, lo están a consecuencia de realizar acciones intervencionistas contra Nicaragua»

Hay jóvenes que mantienen vivo el espíritu de la revolución gracias a la inyección revolucionaria de sus padres quienes en su mayoría fueron miembros de las guerrillas y otros miembros de las brigadas alfabetizadoras.

Ricard Jiménez

Tras la detención del premio Miguel de Cervantes, Sergio Ramírez, y encarando las elecciones del próximo mes de noviembre, Nicaragua vuelve a sonar con un deje asonante, con rechinar con explícitas insinuaciones, pero con pocas constataciones.

Aunque a diferente frecuencia de lo que ocurrió en los 80′ el sandinismo y la oposición continúan pujantes, pero para esclarecer el presente nicaragüense hablamos con Fernando Tapia, docente Universitario e investigador.

  • ¿Cuál es la situación actual de Nicaragua?

Desde el año 2018, más específicamente desde el 18 de abril de ese año, nuestro país se encuentra en una crisis sociopolítica, dicha crisis es resultado de 2 acontecimientos.

Por un lado, el incendio forestal de la Reserva Biosfera Indio-Maíz a inicios del mes de abril del 2018, donde fueron afectadas más de 5.000 hectáreas de selva, dicha Reserva es considerada el pulmón de Centroamérica, durante esos días de incendio, hubo manifestaciones a favor y en contra, la manifestación más importante se realizó el 13 de abril cuando jóvenes se concentraron en las instalaciones de la Universidad Centroamericana (UCA), y simpatizantes del Gobierno del Presidente Daniel Ortega, realizaron en la Plaza de las Victorias ubicada en la carretera a Masaya, un concierto en respaldo a la respuesta del gobierno de Nicaragua en la sofocación del incendio.

En los primeros días del mes de abril, en Nicaragua se sentía el clima tenso, las redes sociales mantuvieron en apogeo, aún con la critica realizada hacia el Presidente Ortega por no aceptar ayuda de parte del Gobierno de Costa Rica, se logró la sofocación de dicho incendio con empleo de miembros del Ejército de Nicaragua, Benemérito Cuerpo de Bomberos, voluntarios y apoyo de la Fuerza Aérea Mexicana.

Y por otro, la reforma al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), el 17 de abril del año 2018, dicha reforma tena como objetivo el incremento del régimen de cotizaciones de empleadores del sector público y privado, dicha reforma igual pretendía en su articulo 86 y cito: “Los pensionados por vejez, invalidez e incapacidad aportarán mensualmente el 5% de la cuantía de sus pensiones para la Rama de Enfermedad y Maternidad. Este aporte será descontado por el Instituto al momento del pago de la pensión. El Instituto garantizará que reciban servicios de salud de igual nivel que los asegurados activos.»

Las reformas al INSS, generaron el comienzo de crisis que conllevo a Nicaragua a ser tendencia mundial.

Desde el 18 de abril cuando iniciaron las movilizaciones opositoras al Gobierno del Presidente Ortega hasta la fecha, referir sobre la situación en Nicaragua en significado de debate y choque de opiniones.

En la actualidad nuestra sociedad se encuentra polarizada en donde una parte mantiene respaldo al Presidente Ortega y la otra parte de la sociedad nicaragüense autodenominándose del movimiento Azul y Blanco como símbolo de oposición. Dichos grupos han reviviendo las viejas disputas de los años 80, cuando se crearon los bandos de simpatizantes del FSLN que defendían la Revolución y los Contrarrevolucionarios quienes referían que la democracia debía defenderse de la tiranía comunista.

  • ¿Nicaragua es una dictadura?

Es un término muy fuerte, pero es un día a día a nivel interno que se debate entre los nicaragüenses, una parte de los nicaragüenses señalan que estamos en camino a una dinastía, otros señalan que estamos en democracia.

Es a criterio de cada ciudadano. Yo mantengo neutralidad, ya que me gusta analizar cada argumento de parte del Gobierno y de la oposición.

  • ¿Qué posición política está ejerciendo Daniel Ortega? En occidente tenemos una visión algo sesgada, por no decir inexistente, sobre la actualidad nicaragüense.

Hablar del Presidente Daniel Ortega, del FSLN y de la oposición, es significado de historia y que en ocasiones se tergiversa.

El Presidente Daniel Ortega, es de la vieja guardia del FSLN, la vieja guardia es aquella generación de fundadores del FSLN y quienes desde la década de los 60 e inicios de los 70 realizaron lucha contra la dinastía de los Somoza, vale destacar que, el Presidente Ortega es un estudiante de la escuela revolucionaria de Cuba, recibió entrenamiento guerrillero en Cuba, su visión revolucionaria data de años.

Su visión le llevo a ser electo el coordinador de la Junta de Reconstrucción Nacional al comienzo de la Revolución en 1979, su misma visión le permitió recibir el respaldo de los militantes sandinistas en 1985, no omito manifestar que, así como fue un visionario, es catalogado un gran negociador, a pesar del bloqueo impuesto y la guerra entre sandinistas y contras, logro dar los pasos necesarios para negociar con la Contrarrevolución para dar paso a los acuerdos de Sapoa de 1988, dando inicio al proceso de paz en Nicaragua.

En 1990 con la derrota electoral del FSLN ante la Unión Nacional Opositora (UNO), el FSLN entro en una severa crisis interna desde ese año, debido a que muchos dirigentes y simpatizantes comenzaron a ser críticos de la conducción del FSLN como partido político, llevando a muchos dirigentes históricos a salir de las filas de dicha organización con las futuras derrotas electorales en 1996 y 2001.

Muchos de esos disidentes, formaron las organizaciones de sociedad civil y agrupaciones políticas, agrupaciones como el Movimiento Renovador Sandinistas (MRS y en la actualidad bajo el nombre UNAMOS) es el ejemplo de disidencia, asimismo, con el inicio de los 16 años posterior a la Revolución Popular Sandinista, en Nicaragua surgieron organizaciones de sociedad quienes mantenían apoyo en favor de la democracia.

Muchas de estas mantuvieron un apoyo a los gobiernos Chamorro, Alemán y Bolaños, vale referir que, aún con el apoyo de la sociedad civil, el movimiento liberal nicaragüense también vivió una crisis con la llegada del ex Presidente Arnoldo Alemán, para el año 2002 se le conoce como el año en que se firmó el pacto “Ortega-Alemán”, pieza fundamental que llevo a la división del liberalismo en Nicaragua y que permitió la llegada nuevamente del FSLN en el año 2007.

Con visión sobre lo ocurrido con la llegada del Presidente Hugo Chávez en Venezuela, las organizaciones de sociedad civil mantuvieron la constante campaña de que Nicaragua se encaminaba a una llamada dictadura.

Desde el año 2008, con denuncias de fraude electoral en las elecciones municipales de ese año y con el fallo de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua del año 2010, en la que permitía la reelección del Presidente Ortega, dichas organizaciones mantuvieron su constante presencia, entre las que se destacaron la campaña contra la construcción del Canal Interoceánico en Nicaragua, en contra del denominado fraude electoral de 2011, la campaña de las supuestas violaciones de DD.HH. en el área rural, la campaña “Yo no voto mi voto” en las últimas elecciones presidenciales del año 2016 y como gota que derramo el vaso como dice el buen nicaragüense, los cabildeos de varios representantes de la sociedad civil para la aplicación de la Ley Nica Act desde el año 2016.

La relación entre el Gobierno y la sociedad civil es compleja, con la crisis de 2018 muchos directores, encargados, coordinadores, etc. De la sociedad civil se mostraron como los representantes de la sociedad nicaragüense, lo que antes fue una relación compleja se convirtió en tensa, y esto se ha visto desde que fracaso el diálogo nacional de 2018 y 2019. Hoy muchos de los líderes opositores, que se encuentran retenidos, es a consecuencias de años de enfrentamientos y de realizar acciones intervencionistas contra Nicaragua.

A veces para entender la realidad en Nicaragua, se debe conocer el pasado que nos trajo a la actualidad.

  • ¿Sigue vigente en el país el espíritu de la revolución sandinista?

El espíritu de la Revolución Popular Sandinista prevalece, aunque no como en los años 80, con un Siglo XXI y avances tecnológicos la juventud de hoy en día está distante a lo que fueron los jóvenes en la revolución en los años 80, considero que las nuevas generaciones debemos dominar los acontecimientos históricos.

En lo personal soy alguien que le gusta conocer sobre la historia y así comprender lo que ocurre, hay jóvenes que sí mantienen vivo el espíritu de la revolución gracias a la inyección revolucionaria de sus padres quienes en su mayoría fueron miembros de las guerrillas y otros miembros de las brigadas alfabetizadoras.

  • ¿Se está viviendo una nueva agresión imperial sobre el país?

Es una historia sin fin los intereses geopolíticos prevalecen, aunque la política de Estados Unidos hacia Nicaragua no es la misma que en los 80 o en los años 30, hoy en día lo que es una realidad es que, desde el inicio de la crisis en 2018, los Estados Unidos están prestando mucha atención a Nicaragua, las sanciones promovidas por senadores es una muestra clara que Nicaragua está escribiendo un nuevo capítulo en la relación histórica que poseemos con el Gobierno de los Estados Unidos.

Desde nuestra independencia, siempre mantendremos una relación compleja con Estados Unidos, aunque también esta de más recordar que tanto Rusia y China siempre serán un objetivo de interés por su presencia en Nicaragua.

  • ¿Qué carencias existen en el país que deban afrontarse a corto, medio y largo plazo?

Lo único que puedo visualizar es que la situación continuara aun si los Estados Unidos, Unión Europea, o cualquier otra nación, desconozca los resultados de las elecciones del próximo 7 de noviembre, asimismo, la única forma en que se resolverá está difícil. Es a través de un diálogo la única vía y eso será cuando llegue su momento.

Si en 1988 se logró, se podrá próximamente. Si Venezuela esta logrando un posible acuerdo entre el Chavismo y la Oposición, hay que tener la esperanza de que el Sandinismo y la Oposición lograran un acuerdo igual.

Nuestros dirigentes deberán pensar en el futuro de nuestro país, y esperemos que sea de la forma correcta sin injerencismo de terceras naciones y con logrando una estabilidad que muchos deseamos.

  • ¿Qué está ocurriendo con el novelista Sergio Ramírez?

El señor Sergio Ramírez Mercado, es una figura de las que he referido sobre la crisis interna que vivió en FSLN luego de la derrota electoral de 1990.

Don Sergio Ramírez fungió como miembro de la Junta de Reconstrucción Nacional en los inicios de la Revolución, fue miembro activo del FSLN y fue vicepresidente de la República para el periodo de 1985-1990, es a partir de las disputas internas que en 1995 decidió abandonar su militancia, y con voz férrea expresó: “Renuncio de manera pública e irrevocable a pertenecer al FSLN. El Frente Sandinista al que yo me incorporé hace 20 años ya no existe”, junto a disidentes fundo el Movimiento Renovador Sandinista, junto a la Comandante Guerrillera Dora María Téllez.

El señor Ramírez se retiró de la política luego de las elecciones de 1996, más no calló su crítica contra el Presidente Ortega. Su crítica es muy directa, por ser un personaje reconocido a nivel nacional e internacional y su mayor herramienta a sido la literatura. Durante la crisis del 2018 se pudo apreciar su crítica, cuando al recibir el Premio Miguel de Cervantes, dio un discurso donde denuncia al Presidente Ortega y en los últimos 2 años, continuo su crítica hasta que en este año, con el inicio de la investigación contra la Fundación Violeta Barrio, fue convocado para comparecer ante el Ministerio Público, en carácter de representante de la Fundación Luisa Mercado bajo el argumento de recibir fondos ilícitos de dicha fundación.

Ante la posibilidad de que se le aplicara la Ley 1055, Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberanía y Autodeterminación para la Paz, debió realizar un autoexilio, lo que permitió al Gobierno continuar con la investigación sobre él, lo que llevo a que fuera acusado de promover el injerencismo y socavar la soberanía.

Desde el exilio el señor Ramírez continua siendo un crítico, y la respuesta ante la continuidad de los ataques fue la prohibición, por parte de Daniel Ortega, de su nueva novela llamada “Tongolele no sabe bailar”, donde expone los acontecimientos de la crisis de 2018.

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