Entrevista a Fernando Casado: “El triunfo del modelo venezolano sería extremadamente grave para aquellos que han apostado todo por el sistema capitalista”

¿Qué es un Antiperiodista?
Por Antiperiodistas nos vamos a referir a aquellos profesionales y no profesionales, aquellas personas relacionadas con los medios de comunicación, que no cumplen con su trabajo, con la ética periodística y con los códigos deontológicos que deben de ser rigurosos y respetados en esta profesión. Es decir, aquellas personas que o bien manipulan de manera consciente y son parte de un engranaje y de una maquinaria de medios hegemónicos que tratan de crear una opinión pública de acuerdo a las élites y a los intereses espurios de las minorías que hoy en día pues desgraciadamente controlan los países capitalistas o aquellos que de manera ignorante o inconsciente actúan de acuerdo a unas líneas editoriales que no se corresponden con la veracidad, con la profesionalidad, con la contrastación de fuentes que normalmente tienen que regir estos periodistas y desgraciadamente cuando hablamos de las realidades hegemónicas de los países progresistas y en el caso concreto de Venezuela pues es obvio que hay una gran cantidad de periodistas que se comportan de una manera antiperiodistica.
¿Considera que existe una visión sesgada en torno a la actuación del gobierno venezolano?
Durante la etapa del actual Gobierno venezolano y durante el recorrido de los últimos 18 años de Revolución Bolivariana, se ha realizado una cobertura extremadamente sesgada de todo lo que ocurra allá. De Venezuela se ha hablado siempre mucho y muy mal. Imagínate que en el caso de Chávez, se conocía más a Chávez que a Obama, y esto es porque Chávez estaba más en los medios de comunicación incluso que el presidente de los Estados Unidos según lo que serían las estadísticas sacadas en el año 2010 por latinobarometro. El motivo de esta agenda o de esta cobertura sesgada tiene muchísimo que ver con el hecho de que claro, si por ejemplo en España se ha echado a medio millón de personas a la calle por los desahucios y por defender los intereses de los banqueros por parte de toda la institucionalidad y el estado, y de repente en Venezuela, un país supuestamente del Tercer Mundo, un país de la periferia, se están construyendo ya más de dos millones de viviendas para personas de bajos recursos pues son realidades que se debe de ocultar, porque de alguna forma es una amenaza, una especie de virus a encapsular. Entienden que hay que acabar con él porque, de hecho, el triunfo del modelo venezolano sería extremadamente grave para aquellos que han apostado todo por el sistema capitalista. Sin duda, ha habido una visión muy sesgada y muy manipulada de todo lo ocurrido en Venezuela, ocultando información que pudiera ser positiva para Venezuela y magnificando y falseando aquello que pueda perjudicar la imagen de Venezuela en el mundo.
¿Importa más lo que se quiere contar que lo que realmente sucede en Venezuela?
Sin duda de Venezuela existen unas narrativas ya preestablecidas, que de tanto repetirlas se han convertido en una especie de dogma de fe sobre lo demoníaco y negativo que es todo lo que ocurre en ese país. Da igual lo que sucede en la realidad, de hecho, cuando ciertas narrativas tratan de desmarcarse de la versión oficial, resulta muy difícil que logren ser publicadas en un medio de comunicación, incluso en el caso de que logre ser publicadas, normalmente, son rechazadas por la opinión pública. Esas narrativas han dejado de ser consideradas como una información veraz, eso se debe a que la narrativa habitual es tan tan brutal que es imposible crear un espacio para narrar cualquier otra versión de la realidad que no sea la que se ha impuesto a la opinión pública.
Desde los inicios de la revolución bolivariana hay una agenda política muy bien marcada en contra de Venezuela.
¿Suponen hoy los titulares un arma de manipulación?
Sin duda en donde vemos de una forma más flagrante la manipulación es en la información de los medios de comunicación, es en los titulares. Los titulares están diseñados para captar la atención y muchas veces para imponer la línea editorial del medio comunicación.
¿Intentan los medios de comunicación imponer una agenda política en Venezuela?
No hay duda de que desde los inicios de la revolución bolivariana hay una agenda política muy bien marcada en contra de Venezuela. El país juega un papel geoestratégico fundamental, no solamente por sus reservas de petróleo, sino también porque todo el proceso político venezolano se ve como una amenaza que llegó a revolucionar a toda la región. Venezuela y la revolución bolivariana ha sido la punta de lanza de una serie de procesos que han puesto en tela de juicio al neoliberalismo, al Consenso de Washington y la imposición de agendas por parte de los países hegemónicos del Norte, especialmente Estados Unidos. Por tanto, en contra de Venezuela ha habido claramente una agenda política, que se ha traducido en los intereses de las élites reflejados en los medios de comunicación para intentar, una vez más, que el proceso venezolano no prospere, que no se extienda, que no sea un ejemplo para otros países o que no pueda ser una amenaza para Occidente y las lógicas de funcionamiento en donde las minorías se benefician a costa de las mayorías, en sistemas que son en sí mismos injustos.
¿Emiten los medios europeos juicios de valor sobre Venezuela y su sistema político que no se permitirían realizar en sus propios países?
Los medios europeos, sin duda, también imponen agendas o dan relatos de Venezuela que nunca serían admisibles en sus países y que tendrán consecuencias legales en cuanto a difamación, en cuanto a violación de derechos básicos. Sería completamente inaudito escuchar o escribir de esa forma cuando se habla de otros países. Eso es porque sobre Venezuela todo vale, hay una regla no escrita para actuar con impunidad, digamos lo que nos dé la gana; da igual lo sensacionalista que sea, que no va haber ningún problema. Yo creo que es muy acertada tu pregunta porque tampoco se haría una cobertura similar de cualquier otra realidad cercana a Europa, sería imposible. Un ejemplo que aparece en el libro, es lo que fueron las revueltas hace 5 años en los campamentos de Tinduf, en el territorio del Sahara Occidental. Cuando El mundo hace una cobertura sobre las revueltas que no gustaron al rey de Marruecos, el rey de Marruecos llama al Gobierno español, y el gobierno español llamó al diario El Mundo, con total tranquilidad, para decirles que por favor no se pasarán en la cobertura que estaban haciendo, porque estaban dañando los intereses españoles. No es que solamente no se permita sobre Europa, sino también sobre lo que sucede con los amigos de Europa; por muy grandes que sean las violaciones de Derechos Humanos, allí no se permitiría ya ni una cobertura manipulada como la que se da de Venezuela, sino simplemente una cobertura rigurosa con los sucesos que allí tienen lugar.
¿Tiene constancia de que se haya llegado a censurar comunicadores o información positiva acerca de Venezuela en los grandes medios?
Claro que ha existido censura a comunicadores que han tratado de dar una realidad distinta, o positiva, de lo que sucede en Venezuela. Benedict Mander, que era el corresponsal en el Financial Times, un diario de mucho prestigio y supuestamente muy riguroso, me decía que había una censura a priori, como el sabía que era un freelance, una persona a la que se le pagaba por cada artículo publicado, sin independencia, pues él decía que era totalmente consciente de que no se le iba a pagar o no se le iba a comprar artículos que dieran una perspectiva negativa de la economía en Venezuela. Jaime López, el corresponsal del mundo, decía que lo que regía el diario era “All bad news abaut Venezuela, all the time“, la cobertura tenía que ser noticias negativas sobre Venezuela todo el tiempo, porque el resto de las notas no te las compraban simplemente. Entonces por supuesto que hay una censura, ya solamente un artículo que no salga, sino que los mismos periodistas saben qué es lo que deben escribir y se autocensuran continuamente.
¿Existe connivencia entre el poder político y la prensa?
Sí, hay una connivencia absoluta entre el poder político y la prensa, eso lo podemos ver en casos extremadamente obvios, como por ejemplo el caso de el diario El Tiempo de Colombia. Los Santos son quiénes han controlado históricamente la línea editorial del diario, incluso cuando este ha sido comprado por empresarios privados porque ya no era una empresa factible, una empresa que tuviera capacidad de supervivencia en el ámbito económico familiar. Fue comprado por Sarmiento, la mayor industria colombiana dedicada al sector inmobiliario y bancario, una industria que se puede permitir tener un diario en quiebra, pero manteniendo las líneas editoriales en contra de determinadas realidades y a favor de otras. Aunque comprase el diario, lo curioso es que Sarmiento mantuvo a los Santos en los puestos de dirección de la línea editorial, eso seguramente es porque lo que buscaba era imponer sus intereses, que el diario y todo lo que era el grupo editorial El Tiempo, no dañara a sus propios intereses y mantuviese contento al poder político como lo mantuvieron los Santos. Ese es un ejemplo muy obvio, pero normalmente hay una convivencia muy clara entre el poder político, el poder económico y las líneas editoriales en las que se mantienen estos medios.
¿Se ha hecho pasar en Europa a opositores políticos venezolanos por expertos?
Otra de las formas de manipulación muy extendida entre los medios son las fuentes, no solamente no han servido para contrastar distintas posiciones sobre una misma realidad, sino que habitualmente para lo que se utiliza a los expertos, es para constatar la línea editorial determinada del medio de comunicación. Nos encontramos con que, continuamente, opositores venezolanos han sido disfrazados como expertos o analistas, y de esa forma desde una supuesta objetividad periodística inexistente, se ha reforzado una determinada línea editorial. Esto ocurre continuamente, lo podemos ver por ejemplo, en cómo fueron utilizadas ciertas fuentes en el diario La Nación de Argentina, en el que las mismas fuentes continuamente eran pasadas por expertas y además sin cambiar o tener una gran cantidad de voces distintas, sino siempre las mismas personas, hablando sobre distintos temas, dando continuamente una cobertura negativa sobre Venezuela. La oposición es de alguna forma limpiada, lavada como expertos, para dar un aspecto de mayor veracidad a información que en el fondo no es más que propaganda
¿Existe libertad de prensa en Venezuela?
Creo que hay libertad de expresión en Venezuela, lo podemos ver si miramos los medios de comunicación privados tanto en televisión como en prensa. Hay algunos medios de comunicación como El Nacional, que son pura propaganda de oposición, pero nos encontramos también con otros medios de comunicación que a raíz del año 2007, tuvieron líneas editoriales más moderadas, pero en los que sin duda tanto en los problemas opinión, como las noticias, predomina la crítica al gobierno. Entonces, hay libertad de prensa porque aquellos que quieren criticar al gobierno lo pueden hacer con total tranquilidad, pero incluso me atrevería decir que hay una mayor libertad de prensa que en muchos países occidentales. Lo podemos ver por ejemplo cuando vemos los programas de opinión o la cobertura de las noticias en España, es una única línea la que nosotros nos vamos a encontrar, pero por ejemplo en países como Venezuela, hay dos visiones del mundo confrontadas que coexisten, eso da una mayor libertad que en países como España o Estados Unidos, en los que el pensamiento hegemónico es el pensamiento único. Esa confrontación existente en Venezuela nos da una mayor posibilidad para encontrar medios con líneas confrontadas y con visiones del mundo completamente distintas
¿A que se debe el cierre de medios?
Habría que ver a qué medios nos referimos en esta pregunta, porque por ejemplo el famoso RCTV que cierra o que lo cierran el 2007, fue una no renovación de una concesión. Es decir, algo completamente legal en cualquier parte del mundo. Normalmente los medios de comunicación privados piensan que son dueños del espectro radioeléctrico y de las frecuencias que ocupan, pero no es así. Entonces, en el caso de este medio de comunicación que estuvo involucrado en un golpe de Estado en el año 2002, pues lo que se le hizo en el 2007, cuando le venció la concesión de la frecuencia, pues fue no renovarla. Habría que ver si han existido o no tales cierres con el peso que implica el uso de esa expresión, porque probablemente nos encontremos con que no ha habido tales cierres.
¿Cuál es la situación de los medios alternativos en el país?
Venezuela es en cuando a los medios alternativos un país muy interesante, yo de hecho estoy ahora mismo desarrollando una línea de investigación en torno a los medios comunitarios en los países del nuevo constitucionalismo latinoamericano, en Venezuela, Bolivia y Ecuador, y nos encontramos con que en Venezuela, como parte del empoderamiento de la gente hay una institucionalidad y una legalidad muy interesante, como son los consejos de las comunas, también habido una gran proliferación de medios comunitarios alternativos, medios autogestionados por la gente que han sido habilitados el Conatel o a veces no han sido habilitados y que funcionan con la impugnación directa de la comunidad, sin gente asalariada, sino con la participación y con el reflejo de los intereses de las comunidades. Por ejemplo, hemos logrado en el estudio hacer una encuesta a más de 280 medios comunitarios, y lo que encontramos allí es realmente una discusión de ideas, una resistencia y una democratización de la comunicación como en ningún lugar. Me refiero a medios de comunicación en donde la propia comunidad se convierte no solamente en receptor mensaje, sino también en emisora de mensajes, eso es realmente el derecho a la comunicación que trasciende ese paradigma liberal de la libertad de expresión y en dónde nos encontramos realmente una de democratización auténtica de la comunicación, que es además de lo de que la comunicación se trata.
Es muy interesante poder ver medios alternativos digitales, medios alternativos impresos, radios; que son la mayoría, televisiones que también existen actualmente en el país, y que son vistas como una especie de conciencia y como parte de esa participación frente al conformismo y la inapetencia política que predomina en los países capitalistas, en los países liberales. En estos países, lo que está ocurriendo, es que la participación tiene muchas aristas y una de las aristas es la de formar parte de medios de comunicación para informar a la comunidad, para hacer representaciones de la comunidad, mediaciones de la comunidad adaptadas a su propia imagen y no modelos impuestos, que es lo que normalmente vemos en los medios hegemónicos, en las grandes radios y en las grandes televisiones.
Continuamente opositores venezolanos han sido disfrazados como expertos o analistas
Con muchos periodistas viendo sus servicios remunerados únicamente tras ver publicados sus artículos, ¿existe la posibilidad de desmarcarse de la línea marcada por sus medios?
Supongo que te refieres a que grado de independencia tienen los distintos periodistas en los diferentes medios de comunicación.
Nula, ninguna capacidad de independencia o de informar de lo que esa persona sobre el terreno considera como importante, y eso tiene muchísimo que ver también con la precarización de la profesión del periodismo. A una persona a la que se le va a pagar sin ningún tipo de vinculación con el diario de carácter laboral, solamente por cada artículo publicado, te vas a encontrar con qué su independencia es nula, y que, además, se venden y se convierten en mercenarios de la pluma de estos grandes medios de comunicación porque saben que si no publican lo que la línea editorial quiere no le van a comprar ese artículo y no van a poder obtener un salario por su trabajo.
Esto ocurre sobre todo en los medios españoles, dónde la situación que hubo con los EREs y los despidos de la crisis del 2008 y en adelante, hicieron que se perdiese muchísima independencia. Incluso aquellas vacas sagradas, cómo Yoldi del diario El País, fueron despedidos para que no hubiese ningún tipo de desidencia interna.
Nos vamos a otras realidades nos podemos encontrar, por ejemplo, con Patrick Béle, de Le Figaro, diario conservador francés, pero dónde hay unas leyes laborales de mayor protección estos periodistas aunque normalmente ellos también comparten el pensamiento hegemónico de sus diarios. Le Figaro pertenece a Grupo Dassault, la principal industria armamentística de francia, sin embargo Béle podía escribir sobre las realidades que le parecían interesantes en Francia. Siendo Le Figaro un diario conservador, Béle era un admirador de Correa y público varios artículos que eran bastante positivos a su gestión. No obstante, es alegraba de ser el corresponsal para América Latina pero no para Brasil. Cuando Sarkozy estaba en negociaciones con a la venta de material militar, se vería forzado hablar bien de la venta de armas de Francia Brasil y usar Le Fígaro como un mecanismo de presión para que la empresa dueña de su diario pudiese vender más armas, perdiendo completamente independencia el periodista y siendo totalmente direccionado en lo que tenía que escribir.
Hoy en día, en un mundo globalizado, precarizado y flexibilizado laboralmente, es muy difícil ser un periodista independiente.
Tuvo la oportunidad de entrevistar a Soledad Gallego-Díaz, ¿Qué espera de su etapa al frente de El País?
Es una pregunta muy interesante, porque fue una entrevista muy abierta por parte de Soledad Gallego. Haciéndote una pequeña confidencia, ella me dijo si era un trabajo académico y efectivamente era para mi tesis doctoral, aunque luego se transformó un libro, no sé qué gracia le habrá hecho.
La entrevista dijo cosas muy interesantes, precisamente por ser una periodista que tiene un cierto estatus laboral fijo o protegido en el diario El País, en el que, por ejemplo, hizo críticas muy interesantes al hecho de que haya expertos en ese periódico que hagan los titulares y que muchas veces ella estaba indignada cómo habían titulado notas que ella había escrito.
Tenía una gran sensibilidad con la profesión, es una profesional de bastante altura aunque sin duda se pierde mucho valor en su profesionalismo cuando se inserta en un sistema, porque ella al fin al cabo son las competencias del granaje de una máquina que se dedica a imponer intereses de las élites, especialmente en América latina, como es el diario El País.
Lo que supongo que ocurrirá, es que aunque ella no pueda cambiar de arriba abajo el diario El País lo que no me cabe duda es que en relación con sus antecesores tendrá una especial sensibilidad con su profesión y para con sus colegas. Sin embargo, ella tendrá una capacidad de acción muy muy limitada, porque si tú quieres proteger a los periodistas pero luego te dicen que no hay dinero y que no se pueden contratar o que se tienen que flexibilizar sus condiciones laborales y trabajar 14 horas diaria en el que oficialmente es un horario de 8, pues ella tendrá que tragar. Cuando entra como directora del país ella sabe el prestigio que eso lleva pero las condiciones que uno tiene que acatar.
Probablemente habrá cambios positivos con respecto a los tecnócratas o empresarios que hubo antes en su puesto, pero al mismo tiempo ella asume un puesto con las manos atadas.
¿Han llegado los medios de comunicación a usar como fuente directa a los servicios de inteligencia de EEUU?, ¿Qué fuentes suele utilizar la prensa internacional?
Podría ser, y allá cada uno con la credibilidad, pero el problema no es ese el problema es que se utilizan las fuentes de inteligencia, se ocultan y se pasa por fuentes de otro tipo, lavándole la cara las fuentes de inteligencia, ocultando los intereses que hay detrás.
Esto lo vemos claramente en lo referido a cuando la CIA intervino el diario ABC para poner todo lo referente a la enfermedad del presidente Hugo Chávez y que fue ocultada descaradamente por el presidente Ángel Expósito director del diario ABC y por Emilio J Blasco corresponsal en Washington y el grupo Vocento por la cobertura qué hizo durante todo ese periodo de la enfermedad del presidente Chávez.
No está mal utilizar la fuente, pero de quién es la fuente. Pero claro, eso te resta credibilidad. Lo ocultas, pero aún así publicas la información, con lo cual al final se convierten en una especie de testaferros.
Es una vergüenza la cobertura en términos generales en torno a Venezuela.
¿Considera que desde la publicación de Antiperiodistas ha cambiado sustancialmente la forma de actuar de los grandes medios de comunicación?
Lo interesante que aporta Antiperiodistas es que las historias son contadas por los propios antiperiodistas y esa creo que es la originalidad del libro. Los comportamientos son los mismos por parte de los medios de comunicación, o peor.
Hubo casos como el de Angélica Lago, la editora internacional del diario El Espectador de Colombia, que después de que se le enseñase un montón de notas manipuladas sobre Venezuela nos dio las gracias de forma muy educada y dijo que bueno, que eso no lo sabían, entonando una pequeña mea culpa y sugiriendo que tendrían mucho más cuidado la cobertura. Desde ese momento que decía que ya había visto la luz, que yo no me lo creo, la cobertura ha sido exactamente la misma. Por lo que si antes pecaba de naíf, ahora es más que consciente de las noticias que publica manipuladas, porque ya lo sabe.
Se puede escribir libros de Antiperiodistas de segunda, tercera o cuarta parte porque la proliferación de noticias manipuladas es imparable en todo momento.
¿Supone TeleSur una intento de defensa contra la manipulación informativa en el continente?
Telesur, que también peca de muchas de las debilidades que tiene los medios hegemónicos, por lo menos hace un gran aporte a la pluralidad, porque desde la subalternidad muestra otros puntos de vista, muestra la visión de los de abajo. Como decía Ryszard Kapuscinski, es desde ahí el punto de enunciación del periodista, pero que el periodista nunca adopta, siempre adopta el punto de enunciación de las élites.
El gran aporte de teleSUR tiene que ver con dar el punto de vista de las mayorías empobrecidas, las minorías claramente nunca tienen voz y se ven invisibilizadas por los medios de comunicación. En este aspecto Telesur juega un rol fundamental, que después también han asumido otros medios de comunicación. Tenemos por ahí a HipanTV o a RT, que también tienen sus agendas, pero que sus puntos de enunciacion son distintos a los medios hegemónico y eso los hace extremadamente valiosos.

¿Cómo explicaría la cobertura internacional del reciente atentado contra el presidente Nicolás Maduro?

Ha sido, como todo lo que ocurre en Venezuela, vergonzoso. Quizá ahora tiene un plus extra, pues lo que ha ocurrido ha sido un intento de asesinato un presidente constitucional y democráticamente electo, por más que se quiera discutir si es un presidente modélico desde la hegemonía y desde quién es adversa a Maduro. Lo que es inadmisible, inaudito, y totalmente fuera de lugar es que se justifica completamente, poniendo en tela de juicio si ha existido realmente un magnicidio.
Como es un líder denostado por la prensa internacional, todo vale, con total impunidad, contra Venezuela. A veces nos encontramos con que, no solo hay notas de opinión, sino de información en las que se indica que en el magnicidio habría sido algo positivo. Es una vergüenza la cobertura en términos generales en torno a Venezuela.

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