Entrevista a Berta Delgado: «La única solución en el fotoperiodismo es asociarse, sindicarse y hacer grupos de presión para proteger nuestros derechos»

El sistema económico actual extiende la idea de que los problemas de los trabajadores  son individuales, cualquier tipo de asociación tiene mala prensa.

Por Ricard Jiménez

La imagen, aunque denostada, sigue diciendo más que muchas palabras, es otro lenguaje, que, de acabarse limitaría la forma de ver y afrontar el mundo. Desde el ámbito informativo, la falta de recursos y la poca perspectiva de algunos empresarios está limitando el campo explicativo. Hoy hablamos para ver desde la lente del presente, pero con miras al futuro, con la fotógrafa, editora de YANMAG y periodista Berta Delgado – aunque cualquier reducción se queda escueta, porque ella hace fotografía, vídeo, diseño escénico, dibujo, diseño de vestuario, diseño gráfico, etc..

  • ¿Cómo surgió YANMAG?

Surgió como una huída hacia adelante, quería hacer un proyecto propio en el que tuviera el control de todo el proceso y poder presentar un trabajo de la calidad, sin jefes ni intermediarios que no dejan sacar todo el potencial que tenemos ni llegan a valorarlo.

En ese momento me planteé muchas ideas sobre el trabajo en sí: cómo nos representa y nos define frente a los demás, cómo desarrolla cada persona su profesión, porqué la elige, qué le ha llevado a ella y que supone para su vida. Quería escuchar y aprender de los demás.

Me puse la meta de publicar al menos una entrevista al mes y en 6 años llevo más de 90.

  • Tras más de seis años desde que arrancó el proyecto hay una pregunta casi obligatoria, ¿cómo se financia?

Hay varias vías de financiación: las donaciones de los lectores que apoyan el proyecto y también de entrevistados en la revista.

También soy fotógrafa de retrato corporativo para autónomos y empresas. La revista es un escaparate constante del trabajo de fotografía, con publicaciones cada mes. Esto hace que los lectores de YANMAG me pidan fotografías profesionales para sus redes sociales. Así que esta vía de financiación la he llamado Yanmag-Photo y es una fuente más de ingresos. 

Ahora estoy buscando patrocinios, especialmente del sector cultural, que permitan una financiación más estable. 

  • Esta necesidad para la búsqueda de salidas de forma autónomo reflejan un poco la realidad de la profesión, ¿cómo ves el panorama?

Creo que es bastante complicado para todos. Todo autónomo trabaja una cantidad de horas exagerada simplemente para sobrevivir y más en el sector creativo. Se exige que abarquemos cada vez más áreas de trabajo, pero cobrando igual o menos.

Mi padre era autónomo y trabajó muchos años para agencias de publicidad llegando a tener su propio estudio de diseño gráfico, de él aprendí muchísimas cosas de la profesión. Los precios que él manejaba ahora no se pagan, aunque el trabajo sea igual de especializado o más.

  • ¿Más allá de apuestas individuales, con todo el respeto, existen procesos colectivos que puedan solventar la precariedad del sector?

Sí, la única solución que veo es asociarse, sindicarse y hacer grupos de presión para proteger nuestros derechos. Hay que informar a los trabajadores sobre convenios laborales, hay gente que no los conoce.  

Cuando eres joven y sales al mercado laboral no sabes nada: qué es una factura, cuánto debes cobrar, qué derechos tienes. Eso tiene que cambiar, hay que educar en ese sentido porque estamos indefensos desde el comienzo. 

El sistema económico actual extiende la idea de que los problemas de los trabajadores  son individuales, cualquier tipo de asociación tiene mala prensa.

Los problemas son colectivos y deben ser enfrentados colectivamente. 

  • ¿Cómo ves el futuro del sector, tanto de la fotografía como del fotoperiodismo, si es que pueden desligarse?

Publicar una buena fotografía en un medio potencia su valor porque esa imagen lleva a otro nivel que el mensaje que quiere transmitir en el texto.

Para mí, una buena fotografía es tan importante como una buena traducción, un buen diseño, una buena redacción del texto o una investigación en profundidad sobre el tema que se trata. 

Me llama la atención cómo últimamente cuidan tan poco la imagen, siendo un aspecto importante. 

En muchos casos los medios ningunean el trabajo de los fotógrafos: piden a los entrevistados una fotografía por no pagar a un profesional que la haga y se conforman con un selfie. Tampoco acreditan las imágenes de los fotógrafos o las publican sin su permiso y luego tenemos que estar reclamando. 

A veces simplemente es una cuestión de respeto entre los propios compañeros de profesión, la relación entre editores, periodistas y fotógrafos.

Percibo que hay más cuidado con nuestro trabajo en otros sectores. 

Por otro lado es importante entender el contexto, cómo y de qué manera se utilizan las imágenes en función del medio en el que se publican; una fotografía en prensa es una pieza más del engranaje de un discurso, los fotógrafos no podemos ser ingenuos sobre el uso que se hace de nuestro trabajo, aunque a veces no queda otra que aceptar trabajos que no nos satisfacen. 

Por eso creo que es bueno tener un medio propio que te represente. Defiendo mucho la autoedición por la independencia que da y creo que es parte del futuro, porque permite estar financiada por los lectores, sin intermediarios.  

  • Su caso es paradigmático ya que tengo entendido que el 90% del trabajo de YANMAG es de cosecha propia y viene al caso, porque tengo la sensación que cada vez necesitamos incorporar mayores habilidades y conocimientos para hacer frente a unos trabajos que antes se desempeñaban desde distintas disciplinas, ¿es esta flexibilidad un avance o un retroceso?

Aprender siempre es bueno, pero tiene que pagarse en proporción, y eso no siempre pasa. Así que hay que controlar a quién le das tu trabajo, si ofreces demasiado, porque no lo valoran. Existe el mal hábito de pedirle a profesionales de un área que abarquen otras más.

Tengo experiencia y habilidades de trabajo profesional en diversas áreas del sector creativo: fotografía, vídeo, diseño escénico, dibujo, diseño de vestuario, diseño gráfico, etc. Como profesional no merece la pena abarcar tanto en un sólo proyecto, no puedes estar en todo y no compensa. Y sobre todo porque es importante que el trabajo quede lo mejor posible. 

Pero sin duda aprender es fantástico, y cuando aplicas todo lo que sabes en tu propio proyecto, el beneficio es tuyo y es muy satisfactorio. 

Donde más he podido desarrollar todas las capacidades es en LRM Performance, un proyecto de arte que dirijo desde hace más de 15 años con el compositor David Aladro. 

  • ¿Qué consejos darías a alguien que está comenzando? 

Que trate siempre de hacer un trabajo de calidad y personal con el que se sienta a gusto, en la medida de lo posible. Que busque información en sindicatos o asociaciones y financiación independiente.

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