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Una investigación del periódico británico The Guardian muestra cómo grandes empresas de combustibles fósiles se beneficiaron en Birmania tras el golpe de Estado.
Por Redacción NR | 3/02/2023
Según apunta el rotativo británico, empresas británicas y estadounidenses «continuaron ganando millones de dólares con operaciones que han ayudado a apuntalar al régimen militar birmano».
En 2021, el ejército dio un golpe de estado y tomó el poder. Desde entonces, el país se encuentra gobernado por una Junta Militar acusada de cometer crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Se calcula que más de 2.900 personas han muerto a manos de las fuerzas armadas fruto de la represión y hasta 18.000 han sido arrestadas.
Paradójicamente, Estados unidos y Reino Unido anunciaron este 31 de enero nuevas sanciones económicas contra la Junta Militar birmana mientras de manera paralela empresas privadas de estos países siguen haciendo negocio y reforzando al régimen.
A pesar de las condenas públicas contra la junta birmana, ni Washington ni Londres prohíben o sancionan a sus corporaciones por operar en el país.
Entre estas empresas, se encuentran, por ejemplo, Myanmar Energy Services, filial de Halliburton; la compañía Baker Hughes, la firma estadounidense Diamond Offshore Drilling o Schlumberger Logelco.
La actividad de estas empresas supuso una inyección importante de dinero para el régimen birmano a través de impuestos y regalías para el estado.
Las organizaciones de defensa de los Derechos Humanos advierten que estas compañías tienen manchadas las manos de sangre al financiar a la Junta Militar de Birmania.
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