Elige lo que quieras saber. Artículo interactivo sobre Black Mirror: Bandersnatch

Por Aurevoir

Como cualquier serie exitosa, el público y el propio sistema de explotación de mercado ha llevado a Black Mirror a dar un paso más allá de lo que ya nos tiene acostumbrados y revitalizar la serie con una película. La serie no está ni muchísimo menos en horas bajas, aunque sí que se lleva denotando una menor afluencia de público que en sus primeras temporadas, en las que sólo consistía de ters episodios y el equipo de realización empleaba un año entero para ellos. Hacer una película muchas veces es revitalizador, tanto porque atrae a público nuevo, como “recuerda” al viejo público desistido que ellos siguen ahí. Pero Black Mirror no es cualquier serie, y su película no se ha quedado atrás, la película es interactiva, el espectador elige su desarrollo y su fin.

Cartel promocional de Black Mirror: Bandersnatch
Cartel promocional de Black Mirror: Bandersnatch

La película tiene cinco finales completos y múltiples caminos sin final que interrumpen la trama con un “final menor” o menos formal, mejor dicho. En el caso de llegar a estos finales menores, el espectador puede elegir retornar a una parte anterior de la película y elegir otra opción para continuar la historia por ese camino. Aunque es bastante innovador, no es para nada nuevo, ya que antes de la película de Black Mirrror, ya existía todo un género tanto en la literatura como, posteriormente, en los videojuegos; algunas de las entregas más existosas del género de elección de aventuras es la saga de Lobo solitario, una colección de 28 libros nacidas en 1984, de las cuales las 8 primeras venían ilustradas y actualmente se han reinventado siendo descargables para móviles y sin necesidad de tener que utilizar dados ni lápices para jugarlos (a no ser que se quiera).

En el terreno de los videojuegos, quizás los mejores y más famosos a día de hoy sean Beyond: Dos Almas, que supuso todo un éxito y una ruptura con los modelos que triunfaban allá por 2013 en la Playstation 3. Una mención aparte merece la saga de Monkey Island, que empezó en 1990 de la mano de Lucasarts y la gran productora de este tipo de videojuegos Telltale Games. Sus entregas llevan más de dos décadas cautivando a jugadores de todas las edades, siendo la primera la que popularizó el género en todo el mundo.

Pantalla de elección en el primer juego de Monkey Island: The Secret of Monkey Island
Pantalla de elección en el primer juego de Monkey Island: The Secret of Monkey Island

Más cercano en el tiempo Telltale Games nos ha hecho disfrutar de múltiples juegos conceptuales, si bien el más popular es Minecraft, el más fiel al estilo de toma de decisiones es Juego de Tronos, un juego ambientado en la célebre obra de George RR Martin y que nos permite imbuirnos en una historia paralela a la acción de la serie ambientada inmediatamente después de La Boda Roja, al mismo tiempo que vamos interactuando con persojanes tales como Cercei, Tyrion o Ramsey Bolton. Aunque por desgracia esta saga de juegos no va a terminar todos sus episodios debido a falta de financiación, mayoritariamente porque si bien la primera entrega es gratuita y no incluye publicidad, las demás se descargan por un precio de 20€ cada una.

Escena del videojuego Juego de Tronos de Telltale Games
Escena del videojuego Juego de Tronos de Telltale Games

Llegado este punto, es hora de que tú, espectador, te sumerjas en el universo de toma de decisiones ¿Te apetece escuchar un poco de música? 

Que la acción esté ambientada en los años 80 no es casual, ya que pretende jugar a la contra de las películas clásicas de distopía tales como Blade Runner o Terminator, supusieron el apogeo y la popularización masiva del cine distópico. En ambos casos, películas de los años 80 que plantean su acción en el futuro; una mención especial requeriría Blade Runner, cuya acción está ambientada en lo que el autor de la novela original, P.J. Dick imaginaba que sería el año 2019. Black Mirror recoge el testigo de todas esas películas ochenteras y juega a la inversa, sitúa la distopía en los años 80 para construir un homenaje, a la vez que innova e introduce en el espectador una sensación mayor de “peligro”, puesto que en la construcción de consumo actual, se puede entender la paranoia tecnológica, ya que cada poco se nos vende alguna noticia en contra del desarrollo tecnológico y los medios juegan a un doble rasero paternalista cuando hay alguna desgracia relacionada con el mundo de la tecnología: como que un niño muere ahogado en una piscina mientras su madre mira el móvil, o el famoso anuncio de Ikea de este año, que poco más que viene a decir que con tanta tecnología ya no nos preocupamos de las personas; y a su vez nos venden los logros de las empresas multimillonarias y sus acciones. Pero los años anteriores al boom de internet, los concebimos como un “espacio seguro” y ese es el ambiente que usa Black Mirror: Bandersnatch para causar un mayor impacto en el inconsciente colectivo. Por no hablar de todo el recurso estético y las drogas en la película ¿Hablamos?

A pesar de la complejidad que supone la interacción, la repetición de escenas y la configuración de las opciones para llegar a cualquiera de los finales, la película a veces juega al engaño y al ‘vacile’ con el espectador, ya que ofrece opciones raras o estúpidas para incitar al espectador a llegar a finales parciales y hacerlo rectificar su camino para explorar mejor toda la obra. En caso de que el espectador no seleccione una opción, el algoritmo de elección es completamente aleatorio, a pesar de lo que piensa el público, y Bandersnatch sí tiene un origen en la literatura muy anterior a la película. Pero esto es un tanto largo de contar y el artículo ya está quedando un tanto largo, mejor dejaremos esa información en el tintero y finalizaremos con el último párrafo del artículo ¿O no?

La acción principal de Bandersnatch depende de tus elecciones, sí. Sin embargo como todos los caminos están guiados por el concepto básico de la elección de aventuras, es decir, un binomio, una elección entre dos opciones, en este caso las elecciones son querer saber más sobre el drama familiar del protagonista o su frustración profesional, dos temáticas que por desgracia son bastante actuales, teniendo así la película la atención de la mayoría de su público objetivo, los videojuegos clásicos, los ochenta, la parte psicológica y las drogas son sólo una pequeña ambientación que puede atraer, pero que no distrae del argumento principal. Por esto mismo podemos hablar de Black Mirror: Bandersnatch como una obra de arte, no por haber recogido el testigo de un género, sino por hacerlo interseccional, por crear un pequeño universo de libre albedrío en el que todos los espectadores disfrutan de las repercusiones de sus elecciones, queriendo conocer más y más historias, en resumen, la película es todo un oasis en el que puedes sentirte reflejado o imbuirte en una historia nueva y ajena. Así mismo ha pretendido ser el artículo, así que yo mismo como autor me dirijo ahora a ti que sigues leyendo, como si esto fuese El show de Truman, pero no temas, no espero nada más de ti que no sea asegurarme de que has disfrutado con este artículo y sus subartículos. Hasta dentro de poco, y hasta entonces te deseo, que Pax no te encuentre.

Pax, la bestia-dios que representa el mayor temor en Bandersnatch y que provoca la locura de su creador original
Pax, la bestia-dios que representa el mayor temor en Bandersnatch y que provoca la locura de su creador original

 


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