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En esta primera vuelta, se ha impuesto el candidato socialista, con el 31,14 % de los votos. El 23,48% de los electores han elegido la papeleta de la ultraderecha.
Por Angelo Nero | 19/01/2026
Este pasado domingo 18 de enero, los portugueses acudían a las urnas para elegir a su jefe de estado, para relevar al conservador Marcelo Rebelo de Sousa, en la presidencia del país desde 2016 e impedido por la constitución lusa para presentarse a un tercer mandato. Hasta once candidatos se presentaban a estas elecciones, algo inédito en Portugal, aunque solo cuatro tenían opciones reales de pasar a una segunda vuelta. Con una participación de cerca del 53%, más de 13 puntos con respecto a los comicios de 2021, donde Rebelo de Sousa se impuso con autoridad en la primera vuelta a la candidata socialista Ana Sousa, esta votación revelaba un especial interés ante el duelo entre el candidato de la ultraderecha André Ventura, líder de la formación Chega -segunda fuerza en el parlamento portugués-, y el del Partido Socialista -que también fue su secretario general entre 2011 y 2014- Antonio José Seguro.
Finalmente, en esta primera vuelta, se ha impuesto el candidato socialista, con el 31,14 % de los votos. Seguro declaró que “venció la democracia, y volverá a ganar el 8 de febrero”, cuando se realice la segunda vuelta, apelando a todos “los demócratas, progresistas y humanistas para que unidos, derrotar a los extremismos y a quien semeja el odio y la división entre los portugueses”, una apelación directa a la izquierda, pero también a la derecha, para cerrarle el paso al líder de la formación ultraderechista en su carrera hacia la presidencia. “Todos somos Portugal. Somos un solo pueblo, una sola nación, un solo Portugal plural e inclusivo, respetador de las libertades de cada uno y solidario en nuestras necesidades comunes.” La candidatura socialista ha logrado 1.752.325 votos, un resultado para celebrar en el PS, que en 2021 logró poco más de medio millón de papeletas.
Menos de medio millón consiguió André Ventura también en 2021, cuando se presentó por primera vez a la presidencia del país, y este domingo ha triplicado sus apoyos, logrando 1.321.387 votos. El 23,48% de los electores han elegido la papeleta de la ultraderecha y lo han aupado a la segunda vuelta, con lo cual todavía tiene opciones en convertirse en 21 presidente de la República Portuguesa. Ventura -al que todas las encuestas daban como ganador- afirmó que “el país despertó y vamos a liderar el espacio no socialista de Portugal.” El líder de la extrema derecha lusa señaló también que la segunda vuelta “va a ser una lucha del espacio no socialista contra el espacio socialista”, en un claro llamamiento a los votantes de las otras candidaturas de la derecha, de la que afirmó que “ganó las elecciones”.
João Cotrim de Figueiredo, el candidato de Iniciativa Liberal -cuarta fuerza política en el parlamento- obtuvo un buen resultado, aunque insuficiente para disputar la segunda vuelta, con el 16% y rozando los 900.000 votos, y el candidato liberal lo asumió como una “derrota personal”.
El Almirante Henrique Gouveia e Melo, ex-jefe del Estado Mayor de la Armada, que llegó a liderar las encuestas de intención de voto el pasado año, intentaba capitalizar el descrédito de la clase política, aunque ha quedado lejos de la expectativa creada. Apoyado por el Partido Popular Monárquico, ha logrado el 12,34% y 694.521 votos. El Almirante declaró que “los resultados no corresponden a sus objetivos” y no declaró el apoyo en la segunda vuelta a ninguno de los candidatos.
En quinto lugar ha quedado el candidato del PSD, el partido en el gobierno, el conservador Luís Marques Mendes, con el 11,32% y 636.851 voto. Una derrota sin paliativos de la que se hizo responsable el que fuera varias veces ministro y líder de la oposición al Partido Socialista entre 2005 y 2007: “La responsabilidad es mía, solo mía y toda mía. No quedo amargado, no quedo resentido. No guardaré rencor ninguno. Me honró mucho servir a mi país.” Declaró el candidato gubernamental en lo que parece una despedida a su vida política.
Entre los candidatos a la izquierda del PS, la candidata del Bloco de Esquerdas, Catarina Martins, ha sido la más votada, aunque solo ha logrado 116.000 votos y el 2% del total, muy lejos del casi medio millón de votos que consiguió la candidata del BE, Marisa Matías, en 2016, donde quedó tercera con el 10% de los votos. La ex líder del Bloco, asumió la derrota declarando que quedó “mucho más abajo de lo que esperaba”, alertando contra una “derecha radicalizada, en reconfiguración y trumpizada”, a la vez que pedía el voto para António José Seguro en la segunda vuelta.
El historiador António Filipe, ex-vicepresidente del parlamento y apoyado por el Partido Comunista Portugués, quedó séptimo, con el 1,64% y 92.468 votos, y alertó que “el pueblo portugués tendrá que enfrentar grandes desafíos y tendrá que encontrar la fuerza necesaria para luchar contra las fuerzas reaccionarias”, señalando que “seremos parte de esa fuerza”.
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