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El bloque de la izquierda sumaría 84 escaños por 77 de la derecha, todavía lejos de los 90 que marca la mayoría. Moderaterne, con sus 14 escaños, podrían ser la fuerza clave para inclinar la balanza.
Por Angelo Nero | 26/03/2026
El martes pasado, 24 de marzo de 2026, se celebraron en Dinamarca elecciones generales para elegir a los 179 miembros del Folketing, el parlamento danés. Entonces se produjo una victoria de la socialdemócrata Mette Frederiksen, y del bloque de izquierdas que se acercaba a la mayoría absoluta, con el Partido Popular Socialista, la Alianza Roji-Verde, el Partido Social Liberal y La Alternativa. Esas elecciones también estuvieron marcadas por la pérdida de casi la mitad de sus escaños del conservador Venstre. Aunque Frederiksen causó un auténtico terremoto político en su segundo gabinete, ya que formó un inédito pacto con los Socialdemócratas, Venstre y los Moderados.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en el cargo desde 2109, ha vuelto a ganar las elecciones al frente de los Socialdemócratas, aunque se note el desgaste del gobierno, y baja del 27,5% a menos del 22%, y pasa de 50 a 38 escaños.
La segunda fuerza política del país, el Socialistisk Folkeparti, SF, que tuvo su origen en el Partido Comunista de Dinamarca y hoy se presenta como Izquierda Verde, tiene un fuerte ascenso, del 8% al 12% de los votos, y pasando de los 15 a los 20 escaños. SF formó parte del primer gabinete de Mette Frederiksen y sigue la línea ascendente de las elecciones de 2022. En los últimos comicios europeos, los Socialistas dieron también la sorpresa, al quedar como primeros, con el 17,4%.
Venstre, un partido liberal liderado por el actual viceministro y ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen, también ha sufrido un castigo por su labor gubernamental, bajando del 13,3% al 10% de los votos, y pasando de 23 a 18 diputados, siguiendo en una seria deriva descendente que ya lo llevó a una crisis en 2022, tras la escisión protagonizada por el ex-primer ministro Lars Løkke Rasmussen, Moderaterne, ex primer ministro y actual titular de Exteriores. Aunque esta formación política se consolida como el quinto grupo del Folketing, también ha bajado del 9,27% al 7,68%, y pierde dos escaños, para quedar con 14 diputados. En el bloque azul, se completa con la derecha del partido liberal Alliance de Alex Vanopslagh, sube del 7,8% al 9,4%, y logra dos escaños más, consiguiendo 16 diputados. Y con Konservative, el partido conservador, liderado por Mona Juul, también sube del 5,5% al 7,6%, ganando dos escaños y quedando con 13 diputados.
En la ultraderechista, el Dansk Folkeparti, el Partido Popular, liderado por Morten Messerschmidt, es el que más sube en estas elecciones, con un incremento de voto de casi el 250%, lo que le da una fuerte presencia en el Folketing, pasando de 5 a 16 diputados, y pasando del 9% de los votos totales, aunque está lejos del resultado conseguido en 2015, cuando llegaron a 37 escaños y se convirtieron en la segunda fuerza política del país. También situados en la ultraderecha, Danmarksdemokraterne (literalmente Demócratas de Dinamarca), liderada Inger Støjberg, ex ministra de inmigración con su anterior formación, Venstre, de la que salió en 2021 para fundar este nuevo partido a imitación de Demócratas de Suecia (segunda fuerza política en ese país), con un marcado discurso antiinmigración y euroescéptico, ha perdido también a una cuarta parte de sus electores, bajando del 8 al 5,75%, y pasando de 14 a 10 diputados.
El partido situado más a la izquierda del parlamento danés, Enhedslisten, la Alianza roji-verde, una formación anticapitalista, ha tenido una significativa subida, subiendo más de un punto porcentual, pero pasando de 9 a 11 escaños, con el 6,34% de los votos. El bloque de izquierdas se completa con Alternativet, un partido ecologista que pierde un diputado, situándose en 5 escaños, con un 2,58%.
Det Radikale Venstre, el partido Socioliberal, que fue aliado del gobierno hasta la crisis de los visones, y forzó al ejecutivo a convocar elecciones anticipadas, en 2022, dobla sus apoyos electorales, llegando casi al 6% de los votos, y subiendo de 7 a 10 escaños.
Cada escaño es determinante para la mayoría absoluta que permitiría a la primera ministra Mette Frederiksen gobernar con holgura los próximos cuatro años, se ha puesto el foco en Feroe, un archipiélago formado por 18 islas volcánicas, situadas a más de 1.300 kilómetros de Dinamarca, que tienen parlamento propio y eligen a dos diputados para el danés. En estas elecciones han elegido a un conservador del Sambandsflokkurin (Partido Unionista), que logra en las islas el 25% y a otro socialdemócrata del Javnaðarflokkurin (Partido de la Igualdad), con el 49%. El próximo jueves, 26 de marzo se celebran también elecciones generales en las islas Feroe, para renovar los 33 escaños del Løgting, su parlamento.
Para finalizar, Groenlandia, en el foco mediático tras la amenaza de anexión por parte del presidente Trump, también eligió 2 diputados para el Folketing que podrían sumarse al bloque de izquierdas, pertenecientes al socialista Inuit Ataqatigiit (el partido del ex presidente groenlandes Múte Bourup Egede), con el 28,6% y al independentista de derechas Naleraq, con el 24,6%. Por su parte el partido de la ex presidenta Aleqa Hammond, del también socialista Siumut, pierde el escaño que tenía en el parlamento danés.
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