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Para terminar el año con malas noticias para los amantes de la democracia de Von der Leyen y compañía, el actual presidente croata, Zoran Milanović, del Partido Socialdemócrata (SDP) a punto ha estado de no necesitar una segunda vuelta, logrando el 49,68% de los votos.
Por Angelo Nero | 31/12/2024
A los dirigentes de la Unión Europea, con la baronesa Ursula Von der Leyen al frente, no dejan de incrementarse los dolores de cabeza, no solo por las malas noticias en la guerra de Ucrania, donde cada vez es más evidente que, por mucho dinero y armamento que pongan sobre la mesa, no podrán hacer mucho más que intentar una negociación que les salve los muebles, sacrificando, eso si, al peón de Zelensky. Cada vez son más los países donde surge una voz discordante con las imposiciones de Europa -que habla por la voz de su amo, los EEUU-, no porque surja ningún movimiento revolucionario, que más quisiéramos, de corte comunista, si no porque hay dirigentes, partidos y pueblos a los que ya no les seducen los cantos de sirena europeísta. A todos ellos, como no pueden tildarlos de comunistas, les acusan de pro-rusos, y como parte de una estrategia común, denuncian los resultados electorales que son adversos a sus intereses.
Así fue en las elecciones parlamentarias de Georgia, en octubre de este año, donde el socialdemócrata Sueño Georgiano, ganó con el 54%, y donde la UE y EEUU están promoviendo un nuevo Maidán, ante el nombramiento del nuevo presidente, Mijaíl Kavelashvili, acusado, como no, de pro-ruso. Un año antes las alarmas saltaron en Eslovaquia, donde la formación socialdemócrata Smer-Sociálna Demokracia (SMER-SD) ganó con el 23% de los votos, y acusaron a su líder Robert Fico de pro-ruso. En mayo de este año Fico sufrió un atentado que a punto estuvo de acabar con su vida. También en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Rumanía ganó un candidato incomodo para el UE, Călin Georgescu, con un 23%, y entre denuncias de injerencias rusas se impidió una segunda vuelta y se invalidó el proceso electoral.
Para terminar el año con malas noticias para los amantes de la democracia de Von der Leyen y compañía, el actual presidente croata, Zoran Milanović, del Partido Socialdemócrata (SDP) a punto ha estado de no necesitar una segunda vuelta, logrando el 49,68% de los votos, más de 12 puntos por encima de lo que señalaban las encuestas, y con un incremento de voto realmente importante, ya que consiguió el respaldo de casi ochocientos mil votantes, cuando en la primera vuelta de las elecciones 2020, con Zoran Milanović, solo había conseguido medio millón, con el 29% de los votos. Milanović ha declarado que no será títere de la OTAN ni de la UE, y también ha vetado la participación de tropas croatas en el entrenamiento de soldados ucranianos. El presidente croata ha señalado tras conocer los resultados que luchará por “una Croacia con posturas propias, una Croacia que cuida de sus intereses, una Croacia que es un estado del Derecho, en que se impide la usurpación del poder.”
En la segunda vuelta, en la que parte como claro favorito, tendrá que medirse -si la UE lo permite- con el candidato independiente Dragan Primorac, respaldado por la conservadora Unión Democrática Croata (HDZ), actualmente en el gobierno y que ha regido los destinos del país durante 25 de los 33 años desde que alcanzara su independencia, tras la sangrienta implosión de Yugoslavia. Primorac consiguió el 19,59% de los sufragios, muy por debajo de los que consiguiera en 2020 la entonces presidenta Kolinda Grabar-Kitarović, que aglutinaba al voto de la derecha con un 26,65% -y que también perdería en la segunda vuelta-. También bajó significativamente en apoyos electorales, de medio millón a trescientos mil votos. El HDZ ha estado involucrado en numerosos casos de corrupción, lo que sin duda han lastrado a su candidato.
El conservador Primorac tratará de ganarse los votos de Marija Selak Raspudić, la candidata conservadora que provenía de las listas del Most, que consiguió un 9,37%%, y que busca abrir una grieta entre los dos bloques formados por los partidos tradicionales, para buscar su lecho electoral.
En cuarto lugar, ha quedado la coalición de izquierda verde Mozemo!, que presentaba a la presidencia a Ivana Kekin, con un 9%, que ya ha pedido el voto, en la segunda vuelta, que se realizará el 25 de enero próximo, para el candidato socialdemócrata Milanović, con lo que, salvo que Europa disponga otra cosa, tiene todas las opciones para revalidar su puesto como presidente de Croacia.
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