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Kiss, publicaba el que sería su séptimo trabajo, ‘Dynasty’ en la compañía discográfica Record, con el que darían un giro de 180 grados.
Por Angelo Nero | 2/09/2025
En mayo de 1979 la banda estadounidense de hard rock, Kiss, publicaba el que sería su séptimo trabajo, “Dynasty” en la compañía discográfica Record, con el que darían un giro de 180 grados, tras las cuatro aventuras discográficas en solitario de sus integrantes, y el último grabado por los componentes originales del grupo, ya que el batería Peter Criss y el guitarra Ace Frehley, abandonarían el proyecto poco después y no volverían a reunirse de nuevo hasta diez años más tarde, para la grabación de “Psycho Circus”. “Dynasty” fue producido por Desmond Child y Vini Poncia, y grabado en los estudios Electric Lady y Record Plant de Nueva York.
El álbum se abre con uno de los más icónicos y reconocibles temas de Kiss, “I Was Made for Lovin’ You”, que marca el camino hacia la discoteca a la que invita la banda estadounidense, donde el grupo se sumerge sin complejos en el sonido disco, abriendo el telón con una delirante línea del bajo de Gene Simmons, y el coro increíble (y para siempre reconocible) del Starchild que da paso a una letra tan sencilla que sonroja: “Tonight / I wanna give it all to you / In the darkness / There’s so much I want to do”, una invitación a dejarse llevar por la noche, y que empujaba a la pista de baile al más heavy. Desmond Child que jugó una parte importante en la composición de la canción junto con Stanley dijo: «Algunos lo criticaron porque tenía ritmo de baile. No estaba tan cerca, pero la gente decía: ‘Oh, Kiss se han vuelto disco’. Pero en realidad no, lo escuchas, es más como… ‘Standing in the Shadow of Love’. Una especie de Motown, porque Paul es un gran fan de la Motown y el R&B».
El segundo corte del álbum, “2.000 Man”, es un cover de los Rolling Stones, pero con un claro protagonismo de la guitarras y donde Ace Frehley, además, lleva la voz cantante. Mick Jagger imaginaba en esta canción un futuro donde el hombre estaría supeditado a la tecnología, y parece que no se equivocó en su visión: “You know, my wife still respects me / Even though I really misuse her / I am having an affair / With the Random computer.” Con casi cinco minutos es la más larga de todo el LP, fue un tema que pasó bastante a segundo plano y la banda la recuperaría en su MTV unplugged (1996) donde, curiosamente, fue alabado por la crítica como el mejor de este disco acústico. Ace Frehley grabó las guitarras y el bajo de esta canción, por lo que parece un descarte de su disco en solitario.
“Sure Know Something”, el tercer track, es una suerte de balada disco, compuesta por Paul Stanley y Vini Poncia -que diría que el tema “combina a la perfección la letra, la melodía y los acordes-”, con una aditiva línea de R&B del bajo de Gene Simmons, la voz susurrante de Stanley , junto a uno de los estribillos más coreados de la banda: “I’ve been a gambler, but I’m nobody’s fool / And I sure know something (sure know something) / You showed me things they never told me at school / And I sure know something (sure know something) / No one can make me feel the way that you do / And I sure know something, a-ha”. La letra no puede ser más tontorrona, pero Kiss no necesitaba grandes alardes líricos para que la canción funcionara. Y para conseguirlo le añadieron un video-clip que todavía está en la memoria de aquellos adolescentes que lo grabaron en aquel final de los setenta.
“Dirty Livin” cierra la Cara A del disco, un tema compuesto por el batería Peter Criss -junto a Poncia y Stan Penridge-, y que realmente fue el único en el que participó en la grabación -el resto de los temas del disco los grabó el batería Anton Fig-, ya que entonces se encontraba en una espiral de consumo de alcohol y drogas, lo que le llevó a abandonar la banda poco después, para ser reemplazado por Eric Carr. El tema trata sobre el mundo de las drogas en Nueva York -”Dirty livin’, ah, dirty livin’ / I can’t wait any longer to set myself free”- y vuelve a incendiar la pista con una mezcla de rhythm and blues, funk y sonido a Studio 54, donde además brilla la voz áspera del Catman, que sorprendería al año siguiente con otro álbum en solitario, “Out of Control”.
La cara B comienza con «Charisma», un tema muy guitarrero, cantado por Gene Simmons, que contaba que el tema nació a raíz de una broma de Howard Marks, uno de los mánagers de Kiss, a propósito de su carisma, a lo que el respondió con este tema: “Is it my fortune or my fame / Is it my money or my name / Is it my personality / Or just my sexuality, yeah, yeah / What is my charisma.” La canción tiene retazos de otros temas, tiene un comienzo idéntico a “Simple Type”, de la banda anterior de Simmons y Stanley, Wicked Lester, así como el riff del “Black Diamond”, que aparecía en el álbum de debut de Kiss. Incluso tiene un toque funk en la parte final, muy acorde con esa atmósfera de baile que recorre todo el “Dynasty”.
El segundo corte de la Cara B es una sedosa balada “Magic Touch” compuesta por Paul Stanley, que lo recuperó para su gira en solitario de 2006, y fue regrabada asimismo para el disco en directo One Live Kiss de 2008. Con unas atenuadas líneas de guitarra, coros melosos y una atmósfera etérea de esas estúpidas canciones de amor que, finalmente, se nos pegan a la piel, tal vez recordando cuando, de adolescentes, la escuchamos en compañía de otra piel. “You feel there’s a fire burning / But she feels cold inside / But you still want her much too much / One day when she leaves you lonely / You won’t be satisfied (won’t be satisfied) / Until you feel her magic touch”, al fin y al cabo ¿quién no ha querido sentir ese toque mágico?.
El siguiente tema “Hard Times” está compuesto y cantado por Ace Frehley -que vuelve a grabar las guitarras y el bajo-, rememorando sus años duros en un instituto del Bronx, “We’d go to school and then we’d cut out / Go to the park and space our heads out / We called it fun but there was some doubt / Hangin’ out down in the city”. Spaceman muestra un particular registro vocal y quizás firme el tema más rockero del disco, con un protagonismo de la guitarra y una base rítmica muy afortunada, y un estribillo creado para corear en los conciertos: “I don’t wanna be there or even think back / I don’t wanna be there, now I’m on the right track, yeah”, y, como no podía faltar, un buen solo de guitarra, para que nadie ponga en duda quien firma esta maravilla. Para mí, aunque en esto van los gustos, la mejor canción del “Dynasty”.
El penúltimo corte del disco, “X-Ray Eyes” es de la autoría de Gene Simmons, uno de los dos únicos temas que canta The Demon en este trabajo, uno de los más básicos también, y donde por destacar algo podemos subrayar los coros que le arropan, aunque la letra tenga su gracia con ese hombre que con sus rayos X puede ver las mentiras de su chica: “Sometimes you say you don’t want my love today / But oh baby, I know what you’re aiming at / And I know, I see everything that’s in store for me / Well, baby here’s your big surprise, yeah / I’ve got x-ray eyes, ahh / And I can see right through your lies, ahh.”
Cierra el disco “Save Your Love”, compuesta y cantada por Ace Frehley, y en la que habla sobre una mujer controladora a la que quiere expulsar de su vida: “You tried to teach me / Things I already knew / When you couldn’t reach me / Girl, I think you knew that we were through”. Otro temazo de Spaceman, para cerrar un disco, un concierto o la boca a los que certificaban el final de Kiss, con una guitarra onmipresente, un estribillo de los que te persiguen hasta la puerta de casa, y unos coros envolventes, y ese solazo que parece un puto regalo. Me atrevo a decir que si lo cantase Phil Lynnot podría ser uno de los éxitos de Thin Lizzy.
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