‘Dj Ameth’, la banda sonora de un amor balcánico

Dj Ameth es, en cierto modo, un ‘coming of age’, una historia de crecimiento, de transición entre la adolescencia y la edad adulta, en la lucha contra el peso de la transición y el deseo de abrazar la modernidad.

Por Angelo Nero | 9/03/2026

El director macedonio Georgi Unkovski fue una de las sorpresas del Festival de Cine Europeo de Sevilla, donde logró el Gran Premio del Jurado de la Sección Oficial y el Premio al Mejor Actor, que se llevó su protagonista Arif Jakup, con una de esas historias tiernas y sencillas con las que nos sorprenden cinematografías pequeñas, como la de este pequeño país balcánico.

Dj Ameth nos cuenta la historia de un chico de quince años de la minoría turca yuruk, fanático de la música electrónica, que vive en un pequeño pueblo con su padre viudo (Aksel Mehmet), tosco y autoritario y dedicado al pastoreo de ovejas, y su hermano pequeño, Naim (Agush Agushev), que no habla. Para hacerse cargo del rebaño, su padre quita a Ameth de la escuela, mientras él lleva todos los días al pequeño Naim a un curandero, con la esperanza de que salga de su silencio.

Su mundo cambiará con la aparición de Aya (Dora Akan Zlatanova), una adolescente que vuelve al pueblo desde Alemania para un matrimonio concertado. Pero Aya tiene sus propios sueños, y luchará por conseguirlos, con la complicidad de Ameth, y en contra de la decisión de su familia, donde las mujeres recolectan las hojas del tabaco con sus hermosas vestimentas de la comunidad yuruk.

Ameth escapa una noche de casa para acudir a una rave en las afueras del pueblo y, por un descuido, su rebaño escapa de la cerca y se une a la fiesta, en una de las escenas más surrealistas de la película. Allí se encuentra con Aya, y pierde una oveja, dos hechos que habrán de marcar el desarrollo de la historia. El joven pastor ayudará a la adolescente en los ensayos de un baile de TikTok para participar en un concurso local, utilizando su tractor como improvisado mesa de Dj, La banda sonora de los hermanos Sinkauz, que maridan muy acertadamente los ritmos tradicionales y la música electrónica es otro de los grandes aciertos de la película de Georgi Unkovski que señalaba en una entrevista a Cineuropa:

“Hubo un momento muy especial cuando estábamos haciendo exploración, en lo alto de las montañas, en un pueblo muy tradicional habitado principalmente por pastores de ovejas y cultivadores de tabaco. Caminamos un rato y, de repente, entre todos esos edificios de piedra, oímos una fuerte música de drum and bass que provenía de una de las casas. En ese momento, me di cuenta de que lo que intentábamos hacer no era completamente ficticio.”

“Lo primero que me fascinó fueron las combinaciones de música étnica o tradicional reinterpretada como música electrónica. Llevaba mucho tiempo escuchando este tipo de género antes de la película. Una de las primeras imágenes que tuve en la cabeza fue la de un pastor corriendo hacia la rave techno en el bosque. Este fue el punto de partida que me mantuvo en vilo durante un tiempo antes de siquiera escribir nada. También es un poco personal, en cierto modo, ya que esa música fue mi vía de escape de muchas cosas y me ayudó a lidiar con muchos problemas de mi vida. Creo que por eso, desde la perspectiva de Ahmet, siempre parece más imaginario que real.”

Dj Ameth es, en cierto modo, un coming of age, una historia de crecimiento, de transición entre la adolescencia y la edad adulta, en la lucha contra el peso de la transición y el deseo de abrazar la modernidad, pero también nos habla de como gestionar las perdidas, de los primeros amores, de liberarse de los lazos familiares, y todo ello aderezado con buenas dosis de realismo mágico, algo que es habitual en el cine balcánico, como descubrimos con Emir Kusturica.

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