Cada like que damos también es una elección. O seguimos alimentando el aplauso patriarcal, o empezamos a usar las redes como lo que deberían ser: un espacio de voz propia, no de sumisión.
La Navidad exige alegría, unión y armonía. Y son las mujeres quienes suelen encargarse de que ese clima emocional exista. La responsabilidad afectiva —escuchar, mediar, consolar, sostener vínculos— recae mayoritariamente sobre ellas.
Las estadísticas revelan que la mayor parte de las víctimas nunca denuncia, solo alrededor del 20–25% de las mujeres que sufren violencia machista acuden a las instituciones.