Cuando se sustituye “madre” por “persona gestante”, se elimina el sujeto político del feminismo. Se borra la realidad material de que solo las mujeres pueden quedarse embarazadas. Se neutraliza la opresión específica que sufrimos por nuestra biología.
Dora Maar formaba parte de los círculos intelectuales antifascistas de París, estaba concienciada y comprometida políticamente con la causa republicana. Fue ella quien, según diversos historiadores, acercó a Picasso a una visión más directa del conflicto español.
El acompañamiento al médico no es solo presencia física. Implica planificación, atención, memoria y responsabilidad. Es parte de la llamada “carga mental”, que recae mayoritariamente sobre las mujeres.
«Mujeres, raza y clase» supone también sin duda alguna una de las más brillantes aportaciones del feminismo negro de cara a estructurar un pensamiento político.
Nombrar en femenino —decir “las mujeres”, “las trabajadoras”, “las niñas”— es un acto político en sí mismo. Permite identificar desigualdades concretas, denunciar violencias específicas y articular demandas propias.
El juicio celebrado en París no solo ha puesto nombre y forma jurídica al horror, sino que ha obligado a mirar de frente una realidad que durante años se mantuvo en los márgenes.