mientras se debilita la educación pública, se normaliza la idea de que estudiar es adquirir un producto, que las familias son consumidoras y que la desigualdad puede presentarse como el resultado natural de la competencia.
Es un informe injusto, poco igualitario. Se establece un ranking mundial, pero partiendo de la realidad de países cuyas diferencias económicas, sociales, culturales, poblacionales son muy distintas.
El profesor que organice un debate sobre memoria democrática, que aborde la violencia de género o que trabaje la pluralidad lingüística sabrá que puede ser denunciado y que la Inspección tendrá que “valorar” su caso .
Este curso escolar ha sido muy caliente, no sólo las temperaturas han sido extremas en las aulas, también se ha iniciado de nuevo un movimiento de protesta que defiende unas condiciones dignas para la educación pública.