Una sociedad igualitaria no será aquella en la que hombres y mujeres sientan lo mismo, sino aquella en la que nadie tenga que pedir permiso para expresar tristeza, rabia, ternura, miedo o afecto.
Non hai mellor expresión da cultura líquida posmoderna que ver a un nacionalista galego celebrando os goles da selección española mentres se declara independentista.
El capitalismo no solo ha inflado los precios del fútbol, ha redefinido el propio sentido de este deporte, haciéndolo inaccesible a la clase trabajadora.
La elección de Viena para la celebración de la Segunda Olimpiada Obrera se debió al interés por homenajear a los militantes austriacos que habían puesto en marcha la Asociación Nacional del Deporte Obrero Asko.
El sociólogo Pierre Bourdieu ya advirtió que el deporte es un “campo social”, es decir, un espacio donde se reproducen relaciones de poder, se disputan símbolos y se construyen identidades colectivas.
El movimiento BDS y la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) están impulsando una campaña de boicot bajo el lema «Deporte sin genocidio», argumentando que la participación del equipo normaliza la imagen de Israel en un contexto de acusaciones de genocidio en Gaza.