Por Susana Gómez Nuño En el siglo XVII, René Descartes plantea, con su famosa frase “Pienso, luego existo”, la dualidad entre cuerpo y mente (emoción y razón), desarticulando ambos conceptos en aras de encontrar la
A través de su cine, Fassbinder articuló un discurso donde los sentimientos y emociones humanas estallan como consecuencia de la tensión y la violencia que rigen las relaciones entre unas personas que son producto de su sociedad.
Artículo de Puertos33. «Nada muere, es una de las pocas películas en las que nada acaba. Empieza en el final, de ahí el nombre, pero sin un final explicito».