El mundo era un poco más triste sin la voz de Almudena, pero no nos había dejado del todo, nos dejaba un legado literario que también era una herramienta eficaz contra el olvido.
Esta novela es la que nos abre las puertas al universo de Manuel Scorza, un escritor excepcional que conviene reivindicar, no solo como narrador y creador de esa magnifica serie de “La guerra silenciosa”, sino como un poeta de primer orden.
El reputado lingüista, veterano periodista y talentoso escritor basó su novela No se necesita contraseña (Hoja de Lata, 2022) en los convulsos años en los que el recién nacido régimen leninista hubo de hacer frente a la hostilidad de potencias extranjeras como Japón.
Las culturas, no las sociedades, las culturas milenarias tienen entre sí más elementos en común de lo que imaginamos. La finalidad es la misma: una búsqueda de la armonía y de la paz del individuo, pero difieren dramáticamente en el modo.
Estos días me han enviado varios de mis amigos un vídeo de la brutal ejecución de un caballo en Gaza, y además de mermar un poco más mi escasa fe en la humanidad, me ha vuelto a agijonear la conciencia para que nunca pueda normalizar el genocidio.