Pero si hay algo que no tienen estas empresas (como están demostrando con estas acciones para atemorizarnos) son la dignidad y las convicciones que tenemos los taxistas.
Así funciona el PP, un partido que bajo su máscara conservadora es una mera marioneta del poder, que únicamente gobierna para hacer de las instituciones que pertenecen al pueblo sus herramientas para convertir los servicios públicos.
Gran parte de los logros que se han conseguido contra estas empresas han sido gracias a la lucha de los Riders o de los taxistas, que se han organizado para defenderse ante la inacción de los gobiernos y de las administraciones, tanto en las calles, como en los juzgados.
«Algo que no nos gusta de Bruselas es el poder que tienen los grupos de presión, formados por las empresas a las que combatimos, las cuáles en la mayoría de los casos (por no decir todos) están participadas por entidades con un gran poder como bancos y fondos buitres, los llamados “lobbies”.