La represión aplastó toda esperanza y tuvimos que hacer nuevos sacrificios para vencer la clandestinidad, la prisión, el exilio, la trampa y los ataques de los oportunistas de CC.OO. y los carrillistas.
Los Pelayos y las Margaritas, las juventudes requetés, parecían cosa del pasado, pero han regresado para recordarnos, como en el cuento de Monterroso, que cuando despertemos los dinosaurios del carlismo ultra, seguían aquí.
El gobierno montenegrino saliente firmó a principios de agosto un pacto con la Iglesia Ortodoxa Serbia, a pesar de la oposición del DPS, y de los grupos pro-occidentales y nacionalistas que afirman que este acuerdo fortalece las influencias de Belgrado y Moscú.
El régimen franquista no los eligió al azar, simplemente por infundir el terror, no mató a cientos de miles de españoles por su bondad, los mató porque eran antifascistas, por que aquellos hombres y mujeres eran los que podían dar la batalla al fascismo.
Giorgia Meloni también tiene aliados. Con la Lega de Mateo Salivni y Forza Italia de Silvio Berlusconi, la suma es fácil, y las tres formaciones de derecha alcanzarían un 49,5%.
Shengal vuelve a estar en peligro de un nuevo genocidio, sería el número 75 de los que lleva contabilizado este pueblo que, una vez más, vuelve a ser ignorado por el mundo.