Censura invisible: el cierre de Cuarto Poder y la financiación de medios

Por Carmen Romero 

El pasado 26 de marzo, el medio de comunicación independiente Cuarto Poder anunciaba que dejarían de publicar el día 31 de ese mismo mes. En un artículo dedicado a informar sobre su cierre anunciaban que: “Por motivos económicos, este proyecto no puede continuar. Hemos intentado hacer frente a esta nueva crisis que estalló de repente y está arrasando con tantos proyectos”. Cuarto Poder no ha cerrado, lo han censurado.

Llevamos ya mes y pico, desde el anuncio de las elecciones del 4 de mayo por la Comunidad de Madrid, escuchando por parte de la derecha que España se la juega entre el socialismo o la libertad. Pues bien, Cuarto Poder no ha sido censurado por el socialismo, sino por la ideología de mercado, por el neoliberalismo. Si por ejemplo Okdiario lo hubiera cerrado un gobierno socialista sería un autentico escándalo y los liberales de turno hablarían de control estatal totalitario. Si es el mercado con criterios de financiación, accionistas y anunciantes el que hace cerrar a un medio, es solo eso, el mercado haciendo lo que tiene que hacer. El modelo actual está absolutamente interiorizado, y en ese modelo solo se puede hablar en una línea ideológica. Porque si le pisas lo fregao tendrás que aguantar porrazos por doquier por defender cambios en las estructuras económicas dominantes; como le ha pasado a Cuarto Poder o como le pasa a este mismo medio que vive de sus suscriptores, Nueva Revolución, para poder subsistir.

Pongamos un ejemplo de cómo esos medios del neoliberalismo pueden hacerle frente a los problemas económicos solo por ofrecer información que garantice la continuidad hegemónica del sistema. Imaginad que un carnicero debiera a los bancos cinco veces el precio de su carnicería. Pasaría lo que todos sabemos si el carnicero no paga ni abandona el lugar: porrazos y desahucio. Pues bien, el Grupo Prisa (en él se encuentra por ejemplo el diario El País) debía en 2018 cinco veces el valor de su patrimonio y no quebró. Consiguió que le comprasen parte de la empresa. ¿Por qué? Porque cuenta con algo más valioso que el dinero, son creadores de opinión para que el sistema capitalista se tambalee en formas de crisis pero perviva de una forma cada vez más extremista.

A finales del siglo XIX y principios del XX con la llegada de la industrialización de la prensa, las inversiones para poner en marcha un periódico o revista pasaron de costar 1.000 libras en 1837 a 50.000 en 1867. Es por esto por lo que el desarrollo industrial logró lo que ningún gobierno ha logrado: dejar fuera del panorama a proyectos informativos que no tienen detrás una gran inversión. Actualmente el panorama de la financiación no dista mucho del pasado. Para que luego te venga el liberal de turno con el emoticono de la serpiente en el nombre de usuario de Twitter y te diga que en las formas de gobiernos socialistas no hay libertades. Como vemos, el principal problema de los medios independientes es el modelo de financiación para no tener que contar con publicidad de multinacionales que decidan qué puedes y qué no puedes publicar en el medio.

Pero la problemática va más allá. Hay una total incompatibilidad entre el mercado laboral periodístico de los medios de comunicación privados y el rigor periodístico en sus contenidos. Si el profesional no tiene garantizados unos derechos laborales entre los que se encuentra la estabilidad, no será libre para reivindicar la verdad y la veracidad en sus informaciones.
Mauricio Carlotti, hombre de confianza de Berlusconi, fue nombrado en 2003 consejero delegado del Grupo Antena 3. Carlotti era famoso por despedir a dedo y sin pudor. Con su llegada comienza un ERE en la cadena de 40 trabajadores.

El 21 de octubre de ese mismo año unos trabajadores llevaron a cabo una votación secreta durante una huelga donde decían “no” a los despidos de 254 trabajadores. Al día siguiente, la dirección de Antena 3 recurre a la policía para sacar por la fuerza a esos empleados que mantenían una asamblea en la cafetería. Fue el primer desalojo de la policía en una sede de un medio de comunicación en la historia de nuestra democracia.
La Consejería de Trabajo dictó que no existía motivo para despidos porque la situación económica del medio no era negativa, por lo que no se justificaba el ERE. Aun así, el entonces Ministro de Trabajo del Partido Popular, Eduardo Zaplana, permitió los despidos. En julio del 2007 el sindicato Comisiones Obreras denuncia a Mauricio Carlotti, ya que estaba intentando deshacerse de todos los trabajadores de izquierdas que trabajaban para la cadena de televisión. Carlotti afirmaba que: “Los trabajadores de izquierdas ya saben lo que tienen que hacer, irse de la empresa”.

Los medios de comunicación privados se rigen por las leyes del mercado. No ganan vendiendo información de calidad, sino vendiendo audiencia, nos venden (a los lectores/espectadores) a las agencias publicitarias: somos el objeto. Por esto, para que los medios generalistas den voz a los que nunca la tienen, Los Nadies deben tirar piedras o quemar contenedores. Solo se puede hacer un periodismo veraz y comprometido a través de un periodismo independiente. Suscríbanse a medios que se financien por sus lectores y que no dependan de publicidad, o lo lamentarán.

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