Carta del Director

Por Daniel Seijo

Cuando algo es moralmente correcto hay que defenderlo sin preocuparse de las consecuencias políticas o personales que vamos a pagar

Günter Grass

Lo que muere no es la prensa, sino chiringuitos empresariales

Pascual Serrano

«A vergonza é pior que a fame«

Alfonso Daniel Rodríguez Castelao

¿Quién puede educar más que la prensa?

Fidel Castro

«No se engañen desde que se inventó la imprenta, la tan cacareada libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta»

Y en realidad no estaba muy desencaminado el presidente Rafael Correa, cuando interpelaba con esa sentencia a la periodista española Ana Pastor. Hoy la información es una mercancía en manos de los propietarios de los grandes medios de comunicación y sus inversores, la libertad de prensa es por tanto para ellos poco más que un apéndice útil del libre comercio, se trata simplemente de libertad empresarial. Los medios mienten, manipulan e incluso usan la información y su poder para ejercer presiones políticas o económicas en busca de su propio beneficio o en defensa de sus propios intereses. El llamado cuarto poder hace tiempo ha sido corrompido y colonizado por el cinismo y el oportunismo, aunque muchos por desesperado e ingenuo amor a la profesión o bien directamente por miedo a perder su modo de vida, todavía prefieren cerrar los ojos a esta realidad narrada a través de un plasma y negando lo que ven sus ojos, sobreviven tuertos en un mundo de ceguera en expansión. Nunca un periodista podrá ser realmente bueno en su oficio sin tener su mirada completa presente en la realidad que lo rodea.

Tras cinco años al pie del cañón en los que ha llegado a sacrificar grandes cantidades de tiempo con los suyos, recursos y paciencia, especialmente mucha paciencia, el fundador de Nueva Revolución y hasta ahora director de este medio, Javier F. Ferrero, abandona este puesto para cederme el testigo y la inmensa responsabilidad que esta tarea lleva consigo. Sé que muchos de los que ahora nos leen se tomarán con cierta ligereza estas palabras y pensarán para sus adentros que esto no es el «New York Times», «The Sun» o ni tan siquiera «El País»…Y tienen razón, Nueva Revolución no es ninguno de esos medio y por ello doy gracias. La responsabilidad que me ocupa no es la de defender una plaza y su balance de cuentas, sino la de intentar crear alternativa desde las grandes alamedas de la precariedad, el periodismo alternativo y la concienciación social. Así nació Nueva Revolución aquel diciembre de 2014 y en esa línea, con sus cambios necesarios y sus circunstancias particulares al momento, va a continuar desarrollándose este proyecto.

No busquen aquí unas siglas políticas, ni empresariales o alguna otra atadura de cualquier tipo, les garantizo que es una tarea fútil. A los mandos de este proyecto está desde hoy un comunista convencido y en sus trincheras encontrarán opiniones y sensibilidades de todo tipo, pero siempre concienciadas y comprometidas con una forma de ver el mundo y de comprometerse con la realidad que ve en los valores de la racionalidad y el humanismo el único modo de situarse con el pueblo y por tanto indistinguiblemente con la izquierda. El respeto a los derechos compartidos por el ser humano, el respeto a nuestro planeta como hogar común y la defensa a ultranza de la clase trabajadora, serán por tanto las líneas irrenunciables y la guía de nuestro trabajo en esta nueva etapa que se abre bajo mi dirección, como lo han sido también incuestionablemente hasta el momento. Esta pretende ser la casa común de todos y todas aquellas que sientan como propios estos principios, el debate, las discrepancias en positivo y la lectura crítica de la realidad, serán siempre bien recibidas. Conocemos y tenemos presente que el pensamiento único es sin duda contrarrevolucionario y contraproducente.

No engañamos a nadie cuando aseguramos que partimos de una situación de precariedad material y económica aguada que nos hace ejercer el periodismo desde la más fiel militancia, por ello agradecemos enormemente a todos los que por aquí han dejado blanco sobre negro su tinta, su enorme esfuerzo, su trabajo diario y sus pensamientos y textos. Al mismo tiempo, abrimos las puertas a nuevas caras que quieran encarar este desafío con nosotros. Nueva Revolución es también parte de todos ellos. Todos nosotros somos pensadores, pero aquellos que hacen de la reflexión, el pensamiento crítico y de la escritura una parte de su día a día para intentar cambiar las cosas, son para nosotros indispensables. Por ello entre los retos más importantes que encaro como Director de Nueva Revolución, se encuentra sin duda el de encontrar una forma de convertir este medio en un proyecto viable económicamente de forma que con el tiempo podamos medrar hasta transformarnos en un medio que logre de forma constante sostener una plantilla de trabajadores, por modesta que esta comience siendo. Para ello, aún conociendo el complicado momento económico que atraviesan –que atravesamos porque nosotros también somos pueblo– no nos quedará más remedio que contar con su apoyo económico y el de muchas otras iniciativas amigas en forma de publicidad siempre digna y acorde a nuestros irrenunciables valores sociales y de clase, para encontrar vías de financiación que garanticen que avanzamos en esa dirección. Intentaremos poder recompensarlos con diferentes proyectos periodísticos y diversas muestras de agradecimiento en forma de sorteos o diverso material cultural para quienes aporten su grano de arena, que con el tiempo les iremos desgranando. Esto no ha hecho más que empezar.

Y dicho esto, bienvenidos a este Freak Show de la política en este siglo, abróchense los cinturones y prepárense para escuchar una versión de la actualidad y el mundo sin opio en cada página. No somos un medio generalista, no somos un medio de partido y ni mucho menos somos un programa de televisión presentado por un publicista con grandes gafas de sol inversamente proporcionales a su vergüenza y su preocupación por la clase obrera. Nueva Revolución es un medio del pueblo y para el pueblo. A muchos esto les sonará a eslogan barato, lo sé, pero sinceramente me importa muy poco lo que opinen aquellos cuyo ego les impide ver un signo positivo y una campaña viable en cualquier proyecto común y transformador. Ustedes son los dueños de esta imprenta, si nos lo permiten, si depositan su confianza en nosotros y nosotras, desde hoy en estas páginas hablaremos de los problemas y las necesidades de nuestra clase social.

Esta es la casa de la lucha obrera

Esta es la casa del feminismo

Esta es la casa del antirracismo

Esta es la casa de la defensa de los derechos LGTB

Esta es la casa de la defensa de nuestro planeta y las especies que lo habitan

Esta es la casa del antiimperialismo y el anticapitalismo, la casa del internacionalismo

Esta es en definitiva su casa. Bienvenidos a Nueva Revolución.


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