Bill Bland desmontó de forma magistral el mito del culto a la personalidad de Stalin

El escritor comunista británico Bill Bland.

Según el escritor británico, la falsa idea del culto a la personalidad de Stalin fue impulsada principalmente por revisionistas y oportunistas dentro del Partido.

Por Marta Vital | 23/06/2026

En mayo de 1991, el escritor británico Bill Bland presentó ante la Stalin Society un riguroso análisis que refuta la versión oficial sobre el supuesto culto a la personalidad promovido por Iósif Stalin. Según Bland, esta acusación, lanzada por Nikita Jruschov en el XX Congreso del PCUS en 1956, invierte completamente la realidad histórica.

Jruschov condenó el “culto individual” como algo ajeno al marxismo-leninismo y acusó a Stalin de haberlo fomentado de forma monstruosa. Esta narrativa se convirtió en la versión oficial durante décadas. Sin embargo, Bland demuestra que Stalin nunca promovió tal culto, sino que lo combatió activamente y de manera reiterada.

Testigos presenciales de ideologías muy diversas coinciden en describir a Stalin como un hombre extremadamente modesto y sencillo. Diplomáticos, periodistas y hasta su propia hija, Svetlana, destacaron su vida austera, su rechazo a la pompa y su trato considerado con los demás. Estas descripciones contrastan radicalmente con la imagen de un dictador megalómano difundida después.

El propio Stalin rechazó públicamente en múltiples ocasiones las alabanzas excesivas. En varias intervenciones entre 1926 y 1931 declaró que no merecía tales elogios, que era solo un discípulo de Lenin y que la devoción personal era ajena al camino bolchevique. Insistió siempre en el liderazgo colectivo y en la lealtad a la clase obrera, no a las personas.

Según Bland, el culto fue impulsado principalmente por revisionistas y oportunistas dentro del Partido, entre ellos Karl Radek, Nikita Jruschov y Anastas Mikoyan. Estos mismos personajes que en los años treinta llenaban sus discursos de alabanzas hiperbólicas a Stalin fueron luego los principales impulsores de la campaña contra el “culto a la personalidad” tras su muerte.

El objetivo de esta operación era doble: ocultar el creciente control de los revisionistas en el aparato del Partido y preparar el terreno ideológico para desmantelar el socialismo. Stalin era consciente de esta maniobra y llegó a calificarla de sabotaje directo.

En una velada de Año Nuevo de 1935, Stalin brindó con ironía por sí mismo recitando todos los títulos exagerados que le atribuían y pidió que fuera el primer y último discurso en su honor, demostrando su rechazo absoluto a la adulación personal.

Bill Bland concluye que el mito del culto a la personalidad fue una construcción política destinada a desacreditar a Stalin y, a través de él, al marxismo-leninismo. Lejos de ser obra de Stalin, el culto existió a pesar de sus protestas y fue utilizado por sus enemigos internos para avanzar hacia la restauración capitalista.

Podéis leer el discurso completo de Bill Bland ante la Stalin Society de mayo de 1991.


Bill Bland (1916–2001) fue un óptico y escritor británico conocido principalmente por su militancia política como figura destacada del movimiento marxista-leninista y anti-revisionista. Militó en el Partido Comunista de Nueva Zelanda y de Gran Bretaña, uniéndose posteriormente a la Organización Marxista-Leninista de Gran Bretaña.

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