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El catolicismo español, incluso en sus versiones más reaccionarias, nunca funcionó exactamente como esas iglesias-espectáculo donde el líder es a la vez pastor, charlatán, empresario y agitador político
Por Lucio Martínez Pereda | 6/05/2026
Ayuso no ha traído a España simplemente grupos ultra- religiosos: facilita la entrada de una cultura política donde la fe se convierte en herramienta de movilización ideológica.
En Estados Unidos el trumpismo religioso es el resultado final de iglesias evangélicas que abandonaron su pretensión de neutralidad espiritual para convertirse en actores políticos fusionando religión y voto en un mismo dispositivo. El resultado es una comunidad que ya no está cohesionada por creencias espirituales sino por la combinación de una guerra cultural permanente y un producto sonoro- visual de ocio gregarizado.
La religión católica no le sirve a la ultraderecha. El catolicismo español, incluso en sus versiones más reaccionarias, nunca funcionó exactamente como esas iglesias-espectáculo donde el líder es a la vez pastor, charlatán, empresario y agitador político. Lo que ahora se propone es distinto: no es la vieja alianza entre Iglesia y Estado. Lo que ahora se intenta introducir es un post cristianismo emocionalmente intensificado, profundamente mediatizado, simplificado en consignas de exito, riqueza y liderazgo personal , y alineado sin matices con un proyecto político ultraderechista.
* El caso concreto que ha motivado la lógica preocupación por el desembarco estos días en Madrid de una de estas sectas ultraderechistas está organizado por el movimiento The Change: una especie de intento de unión de todas las iglesias ultras evangélicas organizado a través de la Asociación Rodrigues Pereira, dirigida por el pastor portugués Antonio Rodrigues Pereyra. El charlatán Rodrigues sería una especie de Alvise de las sectas religiosas.
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* El fenómeno ya tuvo su micro ensayo previo en el año 2023 y relacionado directamente con los intereses electorales del Partido Popular
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