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El campo alemán convoca protestas nivel nacional y amenaza con bloquear el país si no se revierten los recortes en el sector.
Por Redacción NR | 8/01/2024
Desde el mes de diciembre, los agricultores alemanes llevan a cabo protestas en varios puntos del país para mostrar su rechazo a la decisión del Gobierno de Olaf Scholz de eliminar las ayudas al diésel agrícola y la exención del pago del impuesto de circulación a vehículos agrícolas. Algo que consideran ‘toda una declaración de guerra’.
Durante las protestas del mes pasado, se pudieron ver pancartas con lemas como ‘estamos hartos’ o ‘nos arruinan’, y los organizadores advirtieron que, de ser necesario, cortarán la cadena de suministro de alimentos para tumbar las medidas gubernamentales, que consideran ‘inaceptables’.
El ejecutivo de coalición alemán, conformado por socialdemócratas, verdes y liberales, justifica estas medidas asegurando que dichas subvenciones son dañinas para el medio ambiente. Los agricultores denuncian que esta decisión incrementa notablemente los costes del sector. Debido a ello, este 8 de enero volverán a movilizarse de manera masiva con sus tractores y se esperan bloqueos de carretera en todo el territorio. El campo ha advertido que habrá un ‘enero caliente’ en Alemania. Se espera que el próximo 15 de enero haya una gran manifestación en Berlín.
Como muestra de la incoherencia del gobierno, dentro del paquete de recortes está la eliminación de ayudas a la compra de coches eléctricos. Henrik Wendorff, presidente la Asociación de Agricultores de Brandenburgo preguntó a Olaf Sholz: ‘¿con qué podemos volver a cruzar los campos, a caballo y en carro?’.
Alemania atraviesa una nueva crisis motivada por la retirada de los subsidios a la energía. El pasado mes de diciembre la inflación volvía a repuntar a un 3,7 por ciento. El alineamiento del gobierno alemán con la política de confrontación con Rusia impulsada por Washington y Bruselas ha terminado con los suministros energéticos rusos baratos. Una decisión irresponsable que está golpeando a la economía nacional y a los bolsillos de los trabajadores.
Con la retirada de las ayudas a los precios de la energía, los agricultores se han visto también afectados al tener que hacer frente a costes más elevados para sus respectivos negocios. Es, sin duda, una medida que perjudica a los trabajadores y a las pequeñas y medianas empresas. Las grandes empresas de logística pueden hacer frente al aumento de los impuestos y los peajes sobre el CO2, pero sus subcontratistas y consumidores finales no.
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