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La muerte del joven asturiano impactó fuertemente en la opinión pública, y el diputado comunista Horacio Fernández Iguanzo, formuló una pregunta en el Congreso de los Diputados al Ministro del Interior
Por Angelo Nero | 14/05/2026
“Joven muerto en Gijón por disparos de un policía nacional”, era el titular de una noticia publicada en el diario madrileño El País, fechada el 14 de mayo de 1981, y firmada por José Manuel Vaquero, que dos años después dejaría el grupo Prisa para dirigir La Nueva España, uno de los periódicos que formaban parte de la Prensa del Movimiento, y que sería privatizado y adquirido por el grupo Prensa Ibérica. La escueta nota que mostraba a otro de los olvidados de la Transición decía lo siguiente:
“Juan Abel Muñiz Corral, de diecinueve años de edad, resultó muerto ayer en Gijón por un disparo de un policía nacional vestido de paisano, franco de servicio, domiciliado en Gijón y recientemente destinado a la guarnición de Oviedo. Según la versión del Gobierno Civil, a primeras horas de la madrugada de ayer, el citado policía, cuyo nombre no ha sido facilitado, observó, cuando se disponía a visitar a un amigo suyo en la avenida de Galicia, que en las inmediaciones de la casa de éste había dos jóvenes en actitud sospechosa y otros dos a escasos metros de distancia. El policía procedió a la identificación de los dos primeros, después de exhibir su documentación, y tras realizar este trámite sin incidente alguno se acercó con idéntico requerimiento a los otros dos jóvenes, quienes, según la nota del Gobierno Civil, respondieron con una actitud agresiva, llegando incluso a zarandearle de forma violenta.
Al repeler la agresión el policía, Juan Abel Muñiz se quitó, siempre según la versión del Gobierno Civil, la chaqueta, la arrojó al suelo, tomó un montón de basura y una lata de aceite vacía y se abalanzó sobre el agente, el cual efectuó dos disparos al aire. La nota del Gobierno Civil agrega que el policía, al no conseguir intimidarle, hizo dos nuevos disparos que atravesaron la lata, alcanzando uno de ellos a Juan Abel Muñiz en la región paraesternal.”
La muerte del joven asturiano impactó fuertemente en la opinión pública, y el diputado comunista Horacio Fernández Iguanzo, formuló una pregunta en el Congreso de los Diputados al Ministro del Interior, el franquista Juan José Rosón, que estaba en el gabinete de Leopoldo Calvo-Sotelo (también salido del antiguo régimen), sobre las circunstancias en las que se había producido el suceso. Respondió el Ministro de la Presidencia, Pío Cabanillas (que también había sido ministro durante la dictadura):
«El 13 de mayo de 1981 funcionarios de Policía, previamente avisados, encontraron en el suelo y con una herida en el pecho al que resultó ser Juan Abel Muñiz Corral. El herido fue trasladado a un Centro sanitario, en el que ingresó cadáver.
Las diligencias policiales que seguidamente se llevaron a cabo dieron como resultado lo siguiente: Jesús Chao Díaz, Policía Nacional, que, en compañía de un conocido, había estado visitando varios bares hasta pasada la medianoche, procedió a identificar a varias personas que le eran sospechosas. Una de estas personas -Juan Abel Muñiz- se negó a identificarse, a la vista de lo cual, y para intimidarle, el señor Chao hizo dos disparos al aire. El Policía realizó después otros dos disparos que alcanzaron a aquél.
El 19 de mayo de 1981 la Inspección General de la Policía Nacional ordenó la tramitación de un expediente disciplinario -el 236/81- al Policía Jesús Chao Díaz y su pase a la situación de «suspendido preventivamente en el ejercicio de sus funciones», en la que se encuentra actualmente en espera de la resolución judicial que se dicte, en su día, en el procedimiento instruido.
Las diligencias policiales número 2.563 fueron puestas en conocimiento del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Gijón, en funciones de Guardia, pasando asimismo a su disposición el Policía señor Chao Díaz. El Juez Instructor acordó la incoación del sumario 51/1981, por homicidio, y la detención del Policía Nacional, autor de los disparos, en el Cuartel del mismo Cuerpo, detención que fue elevada a prisión el día 25 de mayo de 1981.”
Más de medio año después, el 23 de enero de 1982, fue condenado a nueve años de cárcel y a pagar una indemnización de tres millones de pesetas a la familia de Abel Muñiz Corral.
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