El fin que conducía a la guerra se asimilaba al fin futuro del capitalismo que, por el momento, adoptaría un aspecto democrático como última defensa, para después triunfar las aspiraciones obreras, con el triunfo del proletariado.
Varias figuras importantes del PSOE poseen inmuebles y gestionan sociedades en Marruecos, actuando de facto como lobistas a favor de los intereses de Rabat.
La encíclica, según el periódico, recomendaba a los obreros que fueran respetuosos con sus patronos, aspecto fundamental en la crítica que el socialismo realizó de la doctrina social católica desde la publicación de la Rerum Novarum.
El dinero negro servía para dos propósitos simultáneos: engordar las cuentas de los implicados y mantener a flote la organización que les permitía seguir accediendo a contratos millonarios.
Otro de los titulares de la noche electoral ha sido el descalabro de las fuerzas a la izquierda del PSOE, que queda fuera del parlamento de Castilla y León.