Pocas divergencias en varias voces de largas intervenciones que engullen el tiempo. Es bueno saber que están ahí, que quieren una ley justa y que caminan de la mano con el movimiento memorialista.
El año pasado Guadalupe, junto con Martinica, fue escenario de violentos disturbios, muchos liderados por las organizaciones que, como la ANG, demandan mayor soberania, pidiendo el aumento de salarios, la reducción de combustibles y también contra las restricciones derivadas de la pandemia
Decenas de miles de personas fueron detenidas y encarceladas. Miles de personas fueron torturadas bajo custodia policial o en prisiones. Se prohibieron mítines, manifestaciones y protestas democráticas y se silenció la voz de la sociedad civil.
Incluso hay sectores que quieren ir más allá, y llaman a reactivar la lucha armada que lideró el Fronte di Liberazione Naziunale Corsu, FLNC, desde 1976 hasta 2014.