¿Qué ha sido de Tomás Gómez?

Por Alfilo de La Brecha (@LfilodelabrechA)

A pocos días de las elecciones nos preguntamos ¿qué ha sido del, hasta hace meses, candidato del PSOE a las elecciones municipales de Madrid?

Tomás Gómez no dejó la política como Esperanza Aguirre “por decisión propia”, ni pudo volver a ella cuando quiso. La puerta giratoria de Tomás Gómez, que daba a la universidad Carlos III, se cerró tras él. Salió en los titulares como su propio partido le cambiaba la cerradura de su despacho y de la sede para que no volviese a liarla parda. El ex candidato socialista tenía el nubarrón del tranvía de Parla sobre su cabeza; algo que parecía preocupar a la ejecutiva nacional de su partido. Aunque ya ha pasado el tiempo y Tomás Gómez no está en la cárcel. Lo que nos hace preguntarnos, ¿fue ese el verdadero motivo por el que lo sacaron? Es cierto que la justicia está politizada, y una vez que Tomás Gómez había salido del cargo ya no había necesidad por parte de sus enemigos de seguir atacándole, y más a sabiendas de que habría daños colaterales, así que es posible que aun siendo culpable, esté fuera de la cárcel para que no caigan otros también.

Sin embargo Gómez sigue defendiendo su inocencia; y dice que las decisiones finales del presupuesto del tranvía de Parla recaían sobre la Comunidad (gobernada por el PP), no sobre su gente en el ayuntamiento. A pesar de eso, la opinión pública más generalizada es que al igual que Esperanza Aguirre, aunque digan estar limpios, ellos habían elegido a la gente que se habría ensuciado las manos. Granados, el número dos de Aguirre, está en la cárcel. No pasa lo mismo con Tomás Gómez, donde nadie ha pagado las consecuencias de la supuesta trama. Fue salir Tomás de la candidatura y la trama se evaporó. En el momento que Tomás Gómez salió de la primera línea política a la justicia dejó de interesarle la causa. Seguir atacando a Tomás Gómez no iba a beneficiar a nadie. El PP era capaz de sacrificar algunos peones de su entramado si con ello ensuciaba al candidato socialista, pero una vez que el PSOE le había sacado de las listas, ¿para qué gastar ataques en un “Don Nadie”? Mejor seguir atacando a
Podemos (véase a Aguirre diciendo “Podemos es ETA”).

Tomás Gómez sin comerlo ni beberlo pasó de cobrar más de 5000 euros al mes como líder socialista a “tener que contentarse” con su sueldo de profesor, que por dos horas a la semana, cobraba la mitad del salario mínimo interprofesional. ¿Qué hizo Tomás Gómez? , ¿buscar otro trabajo? , ¿cómo llegaba a fin de mes, acostumbrado a ese tren (tranvía) de vida? No estamos
hablando de un profesor cualquiera, de esos muchos que las universidades en crisis han cesado contratos; esos no le preocupan a nadie. Tomás Gómez ha logrado un aumento de su carga lectiva.¿Cómo? No lo sabemos, pero la Carlos III le ha aumentado las horas, a pesar de haber cancelado varios grados por la crisis, y haber hecho reducciones de salarios a otros
docentes.

Lo importante es que Tomás Gómez llegue a fin de mes. Independientemente de su presunta inocencia, hay que reconocer que mantiene privilegios que otros profesores no pueden, y es que elige si quiere trabajar más. Pero aparte de los privilegios que cualquier personaje público ostentaría, la verdad es que con todas las acusaciones que se han hecho contra él, nadie ha conseguido demostrarlas; y ha pasado en la cárcel menos tiempo que Monedero (es decir, cero patatero). Y sin duda, que su propio partido le retirase de primera línea sin su consentimiento, le hace parecer culpable, y más si su castigo es acabar de profesor en la Universidad. Que la justicia se haya detenido en su causa contra él, hace cuestionarnos ¿Era realmente necesario quitar a Tomás Gómez de la candidatura? , ¿hay más limpieza democrática ahora sin Tomás Gómez en el PSOE? A la gente no militante, por lo general, les gusta más Ángel Gabilondo, de eso no hay duda. Aunque en voto real, en las encuestas, tampoco ha aumentado tanto. Ángel Gabilondo tiene un pro, y es que no es del PSOE, es decir, para el PSOE parece más importante ganar las elecciones a que lo haga un candidato socialista.

El proceso de “dedarias” que encumbró a Ángel Gabilondo como candidato a la Comunidad de Madrid lo llevó a cabo la ejecutiva gestora, actualmente al mando de los socialistas en Madrid. Según los medios hubo una consulta sobre quién debería ser el candidato a la Comunidad tras quitar a Tomás Gómez; la propia gestora ponía sobre la mesa a Gabilondo, y no se emitió ningún voto en toda la región. No hay constancia de las opiniones de los militantes al respecto, solo las que los medios de comunicación decidieron reproducir, que casualmente son nombres que aparecen en las listas de la gestora. El reparto de cargos en las listas del PSOE se repitió tras la gran purga al tomasismo y salieron beneficiados aquellos que habían movilizado la anterior campaña de Pedro Sánchez en la Comunidad de Madrid.

Olvidémonos por un momento que había detrás de Tomás Gómez una trama en Parla, dado que la justicia ha decidido parar de perseguirle, quiénes somos nosotros para juzgarle. Y aceptemos la hipótesis de que Ángel Gabilondo es el candidato que los socialistas han elegido a mano alzada con total democracia, es decir, olvidémonos de corrupción y de falta de democracia interna; acudamos a un punto intermedio, apartado de lo que gente que apoye a una de las dos facciones diga: El ideario socialista, me refiero al ideario socialista de cada uno de ellos. Ambos han tenido cargos antes; Tomás Gómez no ha gobernado nunca en la Comunidad de Madrid, lleva años siendo la oposición, y de Parla hemos dicho que no íbamos a hablar ¿Qué ha hecho en la oposición?

Tomás Gómez ha criticado los recortes, se ha manifestado a favor de la educación pública, de la sanidad pública… La verdad es que ser de la oposición es fácil, se puede criticar todo desde la barrera. Pero ¿En qué se diferencia el ideario socialista de Tomás Gómez del ideario socialista de Ángel Gabilondo? Ángel Gabilondo no tiene un ideario socialista, porque no es socialista. Y no me refiero solo a que no tiene carnet. Si el PSOE prefiere contratar galácticos que tirar de cantera es problema suyo, me refiero a que forma parte de esa masa que rodeaba a los gobiernos socialistas sin ideales claros. Gente pragmática, con preocupación por el ciudadano pero sin unos ideales dogmáticos. Esto se puede traducir en algo muy sencillo, Tomás Gómez lleva años oponiéndose al PP y Ángel Gabilondo es mas proclive a ser capaz de pactar cosas con el PP que Tomás Gómez. Ergo, si Pedro Sánchez quiere un futuro gobierno socialista en Madrid, habría elegido un socialista, pero ha elegido a un “hombre de consenso”. Ángel Gabilondo cuando era ministro, metió a los bancos en la universidad pública, ¿no está eso más cerca de pactar con Cifuentes que los cientos de videos de Tomás Gómez criticando las subidas de tasas universitarias? Repito, independientemente de las tramas de corrupción que rodeen a cada uno de ellos, y de la opinión que tiene en el electorado de ellos. Tomás Gómez era menos proclive a los pactos con el PP.

A aquellos que tememos que el PP siga saqueando la Comunidad de Madrid no nos alegra un posible pacto. Y ante un inevitable PSOE de consenso en Madrid, nos preguntamos ¿qué ha sido de Tomás Gómez? Al igual que Aguirre cuando salió de primera línea de la política, se puso a pasillear por los mentideros políticos en busca de su siguiente aventura. Este mes, Tomás Gómez anda conspirando para generar una oposición a Pedro Sánchez en sus futuras y cercanas primarias a candidato a la presidencia del país. Porque Pedro Sánchez ahora es el Secretario General del PSOE, pero todavía no ostenta el título de candidato a la presidencia. Podría generarse una situación de bicefalia si le sale bien la jugada a Tomás Gómez, en la que Pedro Sánchez sería Secretario General y Carme Chacón (la persona a la que se ha puesto a respaldar ahora Tomás Gómez) candidata a la presidencia por el partido. ¿Por qué se mete Tomás Gómez en ese fregado? La verdad es que desconozco como funcionan las peleas internas del PSOE, solo sé la impresión que me dan los titulares, y es que Tomás Gómez busca venganza. Y no está solo, Susana Díaz y el PSOE catalán también apoyarían a Carme Chacón en las primarias como oposición a Pedro Sánchez. Aunque probablemente Susana Díaz tenga otras cosas que pensar en este momento, Tomás Gómez no tiene más que dar unas pocas clases de economía a la semana; el resto de su tiempo lo dedica a conspirar para devolverle el golpe a Pedro Sánchez.

El único problema que le veo al asunto, es que con la facilidad que ha tenido la nueva ejecutiva para quitarse a Tomás Gómez de en medio, su propia militancia, le ha dejado un poco de lado. A poca confianza que tengas con militantes socialistas de Madrid, te confiesan que Tomás Gómez es un cadáver político. Pero recuerden, los PePeros decían lo mismo de Esperanza Aguirre cuando dejó la primera línea por discusiones con Rajoy, y ¡ya está de vuelta! Tal vez esa candidatura de Carme Chacón no tenga la fuerza necesaria para arrebatar la candidatura a la presidencia del Estado. Y por otro lado, incluso si ganase, no hay nada atado, porque al igual que pasó con Borrel, Pedro Sánchez podría salirse con la suya incluso si los militantes de su partido no lo respaldasen… Se critican los sistemas democráticos de los nuevos partidos, pero viendo que los estatutos de los viejos partidos son papel mojado, no creo que sean quién para criticar.
Yo dejaría de preguntarle a Pedro Sánchez por la tal Valeria y la tal Juana, y le preguntaría por Tomás Gómez, ¿qué ha sido de Tomás Gómez?

 

 

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