Los inuit: un ejemplo de sociedad

Por Susana Gómez Nuño

Hace poco visioné un documental muy interesante sobre los inuit de Igloolik —localidad situada en Nunavut, en el norte ártico de Canadá— llamado Igloolik, a real tale. Adaptados a las duras condiciones climáticas que reinan en esa zona del planeta, los inuit se han visto sometidos a nuevos cambios y adaptaciones debido a la cultura occidental y la religión cristiana predispuestas por el colonialismo. Con el tiempo, los inuit han ido recuperando sus derechos y siguen manteniendo su cultura y sus conocimientos ancestrales.

Los autores de este documental nos acercan a la realidad social y cultural de los inuit mostrándonos la realidad física donde viven: los inmensos parajes de hielo donde salen a cazar, los perros Husky tirando de los trineos o la construcción de iglús usando tan solo un cuchillo, son algunos ejemplos de la belleza del entorno, teñida de cierto dramatismo al destacarse la soledad del hombre ante un medio tan inhóspito. Los inuit explican como la llegada del “hombre blanco” les cambió la vida. Su discurso, expresado en un tono tranquilo y pacifista, a la vez que asertivo, pone en evidencia los problemas que tuvieron en el pasado y a los que se enfrentan en la actualidad. El documental nos permite contemplar el punto de vista inuit de forma elegante y sencilla sin caer en una crítica exacerbada a las políticas establecidas por la cultura occidental.

Fotografía de 1916

Los inuit de Igloolik llevaban una vida nómada y fueron uno de los último pueblos descubiertos por el “hombre blanco”. Tenían unas leyendas comunes a otros territorios del Ártico, como Groenlandia, Alaska o Siberia y todavía siguen usando las mismas herramientas que usaban sus antepasados hace miles de años. Sus mitos les ayudaban a entender su mundo espiritual. Es, ciertamente, muy interesante el respeto hacia los animales y el medio ambiente que se derivan de estas leyendas mitológicas. La imposición de una nueva religión, de la mano de misioneros católicos caló hondo en los inuit y cambió sus creencias.

La llegada del colonialismo a sus tierras, impuso nuevos modos de vida que no fueron de difícil instauración, dada la naturaleza no guerrera de esta etnia, pero que ocasionó profundos cambios culturales. La educación transmitida de una generación a otra de forma oral fue sustituida por la escolarización en 1964. Exterminaron a sus perros Husky y la población fue agregada en pequeñas aldeas, los sometieron a leyes ajenas que no se adecuaban ni a su forma de vida ni al medio en el que vivían. Los ancianos venerados por ser fuentes de experiencia y conocimiento vieron mermado su poder. Empezaron a entender el concepto de pobreza, hasta ese momento desconocido por ellos, que se consideraban ricos con un cuchillo con el que podían construir un iglú donde vivir y un arpón para cazar. Los cambios fueron duros pero su capacidad de adaptación les permitió, más adelante, realizar progresos con respecto al gobierno canadiense. En 1980 empezaron las negociaciones, en 1993 se llegó a un acuerdo definitivo y en el 1999 se creó un gobierno propio: el gobierno de Nunavut, con sus propias normas; que permitía la recuperación de su costumbres ancestrales y velaba por el mantenimiento de su lengua y su legado cultural.

Aunque el contacto intercultural en lo que a religión se refiere, no establece divergencias extremas, sí que fue causa de consecuencias negativas. La religión cristiana adquirió mucha importancia, en el sentido que los inuit la incorporaron a su imaginario sin mucha dificultad debido a las similitudes que tenía con sus creencias originales —como la convicción de la vida después de la muerte—. Todo ello ha ocasionado que la sociedad de Igloolik se divida en católicos y anglicanos, ejerciendo, así, la religión, un papel divisorio en lugar de una labor positiva y unificadora. Las creencias religiosas de los inuit eran proclamadas, anteriormente, por los chamanes que también practicaban la medicina. Actualmente, sigue existiendo en esa comunidad la figura del chamán y aunque es algo de lo que no se habla, todo el mundo conoce su existencia. Esta tendencia a la opacidad podría atribuirse al rechazo hacia su propia cultura instigado por los misioneros en la época colonial. Sentimiento que todavía pervive en algunas generaciones de esa sociedad.

La educación y la lengua son para los inuit de Igloolik muy importantes. El cambio educacional sobrevenido de la mano de la cultura occidental, que les obligaba a escolarizarse, dejar de lado sus tradiciones, y además, hablar otra lengua, no fue fácil. No obstante, fueron conscientes de la importancia de no olvidar ni su lengua, ni su cultura ni tampoco su historia. La nueva educación romperá sus tradiciones de transmisión oral de conocimientos y se adoptarán nuevas categorías sociales —para ellos solo había tres: los niños, los adultos y los ancianos—. Actualmente, hay muchos jóvenes que se inclinan más por las nuevas tecnologías y todo aquello que puede aportarles la cultura occidental. Sin embargo, a pesar de la brecha generacional, existe una firme y sólida tendencia, impulsada por muchos, a mantener esas tradiciones ancestrales con la intención de transmitirlas a los jóvenes y, así, proveerles de conocimientos que aseguren su supervivencia. El ideal perseguido por este pueblo es educar a las nuevas generaciones de jóvenes en la cultura inuit sin dejar de lado las ventajas que ofrece la cultura occidental.

El gobierno de Canadá impuso en Igloolik unas leyes que no se adaptaban ni estaban hechas para los habitantes de la zona. Se iniciaron, entonces, las negociaciones para instaurar un gobierno independiente. Los representantes inuit, haciendo gala de su inteligencia y pacifismo, aprovecharon la temporada de mayo-junio donde el día tiene 24 horas para exponer sus requerimientos. Las horas iban pasando y seguía siendo de día. El comisionado canadiense aceptó muchas de las propuestas inuit, en base al agotamiento y al cansancio de sus miembros que no estaban acostumbrados a esas jornadas diurnas tan largas. Así pues, se establecieron tres idiomas oficiales: inglés, francés y inuktitut. Por otro lado, el pueblo de Igloolik siempre había sido autosuficiente e independiente, factores que se habían perdido con la llegada de los misioneros y el gobierno canadiense. Esta nueva autonomía gubernamental les permitiría recuperar de nuevo su independencia y autosuficiencia, así como establecer políticas de protección y mantenimiento para su tradiciones culturales y su historia.

Al hablar de mantener la integración del grupo mediante la cultura tradicional, no me estoy refiriendo, en ningún caso, a que  los inuit pretendan volver a las duras condiciones de vida nómada y a vivir en iglús. Para ellos es muy importante adaptarse al resto del mundo, pero siempre manteniendo su esencia cultural y recordando su historia. En este punto podríamos hablar de etnonacionalismo. La imposición de un modelo ajeno o extranjero a un pueblo conlleva un resurgimiento etnonacional, cuyos objetivos, son, según Paul Bohannan, “el derecho de una comunidad a ser culturalmente diferente y a controlar sus propios asuntos dentro de un territorio determinado”. El caso de Igloolik sería un claro caso de etnonacionalismo pacífico, basado en el consenso y el diálogo.

En el transcurso de la historia ha quedado claro que el colonialismo y el etnocentrismo radical (o, tal vez, debería hablar de eurocentrismo) impuesto a los habitantes de las tierras conquistadas les ha conllevado a estos últimos más problemas que beneficios. Sometidos a la superioridad y el dominio de la cultura occidental los pueblos nativos se han visto despojados de su legado y han sido forzados, en muchas ocasiones, a adoptar nuevas tradiciones, nuevas religiones e incluso nuevas lenguas.

Todo ello ha tenido connotaciones negativas para estos pueblos. No obstante, se hace necesario destacar la inteligencia emocional, la buena disposición para el diálogo y el alto grado de adaptación al cambio del pueblo inuit de Igloolik. Con todas sus habilidades y sin recurrir a la violencia, han conseguido gobernarse a sí mismos y mantener sus tradiciones al tiempo que aceptan de buen grado formar parte de este nuevo mundo de avances tecnológicos y comunicaciones que predomina en la actualidad.

Sus preocupaciones no difieren demasiado de las de cualquier ciudadano occidental. La educación, tan importante para ellos, juega ahora un papel fundamental respecto a inculcar sus valores, sus costumbres y su lengua a las generaciones futuras, reestableciéndose, así, la identidad cultural que habían perdido. Por otro lado, es digna de elogio la preocupación que expresan por el medio ambiente y los animales de su entorno. Explicable, sin duda, por su tradicional economía de subsistencia que les obligaba a conocer perfectamente su medio y los animales que cazaban. Expresan, también, el problema del cambio climático que sufren y detectan mediante signos como una nieve más blanda, un sol que les quema la piel, una meteorología más impredecible y unos animales que enferman y son cada vez más escasos.

Con el tiempo, y dejando de lado la supuesta superioridad de Occidente, debemos ser conscientes de que culturas como la de los inuit pueden aportarnos unos valores que, desgraciadamente, se están perdiendo en la cada vez más individualista cultura occidental. Valores tan importantes como el trabajo en equipo, el respeto a las personas, los animales y el medio ambiente, una capacidad adaptativa sorprendente y sobre todo el talante pacífico. Justamente, los inuit alegan que sus antepasados escogieron un lugar tan frío para vivir porque odiaban luchar. Todo un ejemplo de sociedad y seguramente, como afirma el antropólogo, especialista en cultura inuit, Francesc Bailón, el último soplo de humanidad del planeta.

4 thoughts on “Los inuit: un ejemplo de sociedad

  • 31/12/2016 at 8:15 pm
    Permalink

    CARTA ABIERTA AL SER HUMANO.
    Desde antes del principio de todos los tiempos… No hubo cambio. Y desde aquel entonces, identificado, por transformar la existencia presente, de las desfavorecidas/os. Camine dolorosamente-dulce por laberintos inconscientes y en el consiente… me perdía o me dormía; entre el aquí y el ahora.
    Despierta… levántate, hay que hacer ya la limpieza de la casa. Además porque es, la de todas/os, y la hemos maltratado o dañado a tal punto de explotación ¿irracional? que se enferma y reacciona, ante las acciones de nuestro “progreso”. Para obtener sus riquezas y recursos material y orgánico. Arrastramos a todo ser vivo y sus ecosistemas al colapso o hacia su extinción por implantar a la “fuerza” nuestros sistemas de adaptación y sobrevivencia (ley del más fuerte, individualidad e inorgánica).
    Despierta la conciencia-energía terrenal, universal, aprovecha que estamos vivas/os en una época virtual, llena de oportunidades hacia el conocimiento y la reflexión. Porque somos reflejo de nuestra humanidad; deshumanizada por interpretaciones humanas y sólo adecuadas para sostener; cómo ganar, financiar y mantener, a, los siempre históricos intereses de poder. Así hoy fortalecemos a la sumisión-perdón, al mamar, de mujer y hombre, el crear y desarrollar a descendientes esclavizadas/os, por ¿Una raza superior?
    Despierta… al adormecido ser mutualista, al pertenecer a un Todo. Más allá de paradigmas sociales educativos y religiosos. Donde nos confrontamos unas contra otros entre, envolturas de Serpiente Lobo-Cordero: A renacer las tratadas pieles y caretas de libertad o salvación ¿Manipulables? ¿Qué? ¿Por qué intereses se basa la unidad humana de nuestra especie?, y para qué o a quién, benéfica ser ¿inteligente? Pero Darwinista o Privilegiada/o de nacimiento y de fortuna, promotores de castigos divinos en la tierra.
    Despierta y prende la luz de tu interior, y ahuyenta sombras arraigadas en el corazón las que se nutren de la mente oscura o por resignada pasión de adicciones. Y comunícate con los demás, este reencuentro que envuelve y nos afecta energéticamente por armonía y sincronía matemática, ha sido la llave del control del tiempo y del movimiento. Desde ahí el solucionar a las consecuencias drásticas de conflictos armados y de circenses estructuras de integridad y responsabilidad a un dios… y claro por la ley de su Dios.
    Desde antes del principio de todos los tiempos… somos ese presente de la vida misma, constante y evolutiva, entrelazando la respiración Universal. ¿Hasta cuándo seremos consientes y responsables de Educar, por evolución y presencia presente, para reconstruir y sin destruir vida, paz y amor?
    ¡Re evolución Ya! Despierta tú niña Estrella, o tú niño Sol, y caminemos a un solo paso… De Dioses Opresores, hacia, la Energía Cósmica liberadora: Porqué además fueron sistemas creados, creando desigualdades con justicia. Manteniendo la miseria, y miserables orquestadores de la deuda y escases, amasaron intereses y poder para Estafar, Robar y Matar… legalmente.
    En espiral… Démonos un punto de equilibrio y moveremos ese Mundo.
    Basándonos en la Unidad humana por la Educación… ¡Re evolución Ya!

    Reply
  • 31/12/2016 at 8:14 pm
    Permalink

    (p.d.) El 25 de diciembre marca la fecha del nacimiento, de “iluminados” pero en años y culturas diversas. Así mismo, el día que marca el solsticio de invierno: El Sol guiado a Virgo (estrella de Belén) alineado con Sirius a constelaciones de Orión (reyes magos) es Crucificado y resucitado al tercer día, (la cruz del sol, un grado más al norte.) ¿Vaya similitud, entre las escrituras de fe, con las creencias de los pueblos originarios y milenarios? ¿Dios era el Sol? ¿Pero? ¿Quién les brindaría los conocimientos de visión astronómica, dónde basarían sus ciclos de agricultura y las planeaciones de avanzadas edificaciones? ¿Evolución con aportaciones de alguna Inteligencia Superior? ¿Por qué nos siguen avisando, que de continuar así, por estas vías sombrías, vamos hacia la autodestrucción de la especie humana?
    Desde Mensajes y actuaciones celestiales, atesoradas en tradiciones orales, leyendas o Mitologías y Pirámides, (anteriores al diluvio universal y del perfil bíblico de la creación) hasta las guías de influencia por hijos del sol (revolucionarias energías de luz, entre ellas… ¿Jesús?) hacia la Memoria y al Pensamiento, entrelazados a señalizaciones, avistamientos y contactos, a lo largo de la evolución humana. ¿Con que fin Cuidar la vida de la casa?
    ¿Por qué también eran sobrevivientes de Eras Militarizadas o Apocalípticas ya sucedidas en el mismo planeta, y, antes de nuestros tiempos?
    ¿Información y conocimientos no asentados en libros de la historia oficial?
    ¿Por Plagios y Manipulación? Los Hechos hacia Económicas con Sistemas Piramidales lo Confirma… ¡Re evolución Internacional Educativa YA!
    Rebelde Zapatista, de escritos por la necesidad de concienciación humana. vifelove58@hotmail.com solicítalos y compártelos)
    (El mutualismo es una interacción biológica, entre individuos de diferentes especies, en donde ambos se benefician y mejoran su aptitud biológica. Las acciones similares que ocurren entre miembros de la misma especie se llaman cooperación. El mutualismo se diferencia de otras interacciones en las que una especie se beneficia a costas de otra; éstos son los casos de explotación, tales como parasitismo, depredación, etc. Wikipedia.)
    Recomienda ver el video: Mesías Solares. O Horus y los nueve mesías solares https://www.facebook.com/MasoneriaGomezPalacio/videos/812848092160728/

    Reply
  • 30/12/2016 at 11:33 am
    Permalink

    Lo que comentas me ha recordado a un par de fragmentos de los diarios de Darwin, que estuve repasando estos días a raíz de un artículo. En este caso habla de los fueguinos de la Patagonia argentina, pero siempre es lo mismo. Con permiso, te lo dejo aquí:

    «La perfecta igualdad que reina entre los individuos que componen las tribus fueguinas retrasará por mucho tiempo su civilización. Sucede a las razas humanas lo mismo que a los animales, a quienes el instinto impulsa a vivir en sociedad: son más a propósito para el progreso cuando obedecen a un jefe. (…) Parece imposible que el estado político de la Tierra del Fuego pueda mejorarse mientras no surja un jefe cualquiera armado de poder bastante para asegurar la posesión de los progresos adquiridos (…) En la actualidad, si se le da a uno de ellos una pieza de tela, la rasga en pedazos y cada uno toma su parte: ningún individuo puede ser más rico que su vecino. Por otra parte, es difícil que surja un jefe en tanto que estas tribus no hayan adquirido la idea de la propiedad».

    Y en cuanto al papel de la Iglesia, al que tú también aludes:

    «En esta parte del país se ha extinguido la raza, gracias al cuidado que han tenido los católicos en transformar al mismo tiempo a los indios en católicos y en esclavos».

    «Sólo se les critica a los misioneros (…) el haber prohibido el uso de la flauta y el baile».

    Reply
  • Pingback: Los inuit: un ejemplo de sociedad

Deja un comentario

Uso de cookies

Nueva Revolución utiliza cookies, no podemos evitarlo. Al seguir navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las cookies y la aceptación de nuestra política de cookies CERRAR