Lactancia materna: Salud y ecología

Por Manuel López Arrabal

Afortunadamente, soy un padre y marido que ha tenido el privilegio de vivir y presenciar durante largo tiempo la experiencia más bella, tierna y natural que puede vivir un ser humano: la lactancia materna. Durante más de cuatro años y medio he visto como mi hijo se ha beneficiado de tan natural alimentación. En la percepción de tan saludable y ecológica experiencia ha influido mucho el conocimiento que sobre la misma he adquirido, sobre todo gracias a mi pareja y madre de nuestro hijo. En este artículo trato de explicar las grandes ventajas de la lactancia materna, siendo además ésta la primera y más importante demanda de consumo que hacemos al llegar a este mundo. Como veremos, sus repercusiones sobre la salud, la sociedad y el planeta no pueden ser ignoradas.

Criar a un bebé con biberones y potitos durante el primer año de vida, aparte del coste económico y de los frecuentes perjuicios para la salud del recién nacido, supone un impacto ambiental de gran magnitud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF recomiendan la lactancia materna en exclusiva durante los seis primeros meses de vida, aunque según La Liga Internacional de la Leche y otros colectivos afines podría alimentarse perfectamente a un bebé solo con leche materna hasta los ocho meses de vida e incluso más. Siguiendo con las recomendaciones de tales instituciones, a partir de los seis meses de vida del recién nacido se le puede empezar a dar otros alimentos complementarios, manteniendo la lactancia natural hasta los dos años como mínimo. A partir de aquí, también recomiendan, continuar suministrando al niño leche materna hasta que el niño o la madre decidan, sin que exista ningún límite de tiempo. Realmente, no se conoce cuál es el tiempo máximo para el destete natural en la especie humana. Los estudios antropológicos publicados al respecto, concluyen que la franja natural de lactancia humana se encuentra entre los dos años y medio y los siete. Quizás siete años sea el límite natural si se tiene en cuenta que es a esa edad, aproximadamente, cuando salen los primeros molares definitivos y además ha terminado de madurar el sistema inmunológico del niño.

En el caso de mi hijo, actualmente con 13 años de edad, tomó leche materna en exclusiva durante los siete primeros meses de vida y continuó haciéndolo a demanda, junto con una alimentación complementaria, hasta que él mismo decidió dejarlo a los cuatro años y nueve meses. Durante los procesos febriles que padeció hasta el momento del destete definitivo solo quería tomar leche materna, rechazando cualquier otro tipo de alimento hasta su mejoría o curación. Estoy totalmente convencido de que, con pocos o ningún medicamento y tomando mucho pecho, su salud mejoraba más rápido y mejor.

Como es sabido, en la leche materna además de alimento, van otras sustancias como son los anticuerpos para la prevención y mejor respuesta ante las enfermedades, además de ciertos nutrientes esenciales para el óptimo desarrollo del sistema nervioso. La leche humana tiene altos niveles de lactosa y ácidos grasos de cadena larga, muy importantes para el desarrollo del órgano más importante que nos distingue: el cerebro.

Casi todas las leches de fórmula están hechas con leche de vaca, especialmente procesada para hacer de ellas una lejana imitación de la leche humana. Los anticuerpos que protegen al bebé de enfermedades, además de las insustituibles enzimas y hormonas presentes en la leche materna, están ausentes en las fórmulas de alimentación artificial. Debido al complejo balance de sus ingredientes, la leche humana no se puede duplicar y es, sin duda, la mejor diseñada para los bebés e infantes humanos.De igual manera,la mejor leche para un cordero o un potrillo no es la de vaca ni la de otros mamíferos que no sean de su misma especie, siendo la leche de oveja y la de yegua, respectivamente, las que realmente necesitan.

Los enormes beneficios a todos los niveles de dar el pecho a los bebés son generalmente muy ignorados, pero realmente representan una sencilla y natural manera de suministrar al mismo tiempo, salud de por vida a la madre y al niño, de mejorar la situación económica familiar y de no causar impacto ambiental alguno.

El maravilloso acto natural de amamantar tiene la loable cualidad de crear vínculos no solo con los hijos, sino también entre madres, por ser una señal de identidad exclusiva de la mujer

En cuanto a la salud de la madre, numerosos estudios sugieren que el hecho de amamantar ofrece a las madres protección contra el cáncer de mama, estando relacionada la protección frente a esta enfermedad con la cantidad de tiempo en que se da el pecho. Un estudio publicado en la revista American Journal of Epidimiology mostró que el cáncer de mama era menor en las mujeres que habían tenido la experiencia de lactancia durante largos periodos. Igualmente, un importante hallazgo fue publicado en la revista Epidimiology: las madres que a su vez fueron amamantadas tuvieron aún menor riesgo de desarrollar cáncer de mama.

La salud del niño que ha sido amamantado durante largo tiempo es en general excelente, puesto que ha recibidode la madre todos los anticuerpos, los mejores nutrientes y el mejor vínculo afectivo para lograr un buen equilibrio mental y emocional. Por supuesto, estas ventajas serán perpetuadas de por vida siempre que de adulto siga manteniendo un estilo de vida saludable.

El coste económico es otra gran ventaja, pues como afirma KatieHartsell (miembro de la Liga Internacional de la Leche): “Cuando el bebé comienza a llorar, la madre dispone fácilmente y de inmediato de un buen suministro de leche materna a la temperatura adecuada. No hay necesidad de esperar a que se caliente un biberón. Además de no desperdiciarse nada de leche, supone un ahorro considerable para el presupuesto familiar”. El hecho de no necesitar durante los dos primeros años de vida de leches artificiales, biberones, boquillas, esterilizadores, calienta-biberones, electricidad, etc., supone un gran ahorro para el hogar.

Si conociéramos con exactitud los gastos y las repercusiones que se producen en el mundo por alimentar a los bebés y a los niños menores de dos años con leches de fórmula y papillas, en lugar de con leche materna, observaríamos sorprendidos que las cifras económicasy las consecuencias negativas para la salud de los bebésson ciertamente espectaculares, así como sus efectos sobre el planetadebido a que la fabricación de tales alimentos y la energía usada para su elaboración y transporte tienen un altísimo coste medioambiental.

En el tercer mundo o países en desarrollo, el hecho de amamantar o no hacerlo, además de influir en la supervivencia del niño, supone un gran impacto económico y ecológico. Gabrielle Palmer, nutricionista y consejera de lactancia en el Reino Unido en la década de 1970 y promotora del grupo de presiónBabyMilkAction, a principios de los años 80vivió y trabajó como voluntaria en Mozambique. Ella ha escritoy ha hecho campaña sobre los problemas de la alimentación infantil, en particular sobre la comercialización poco ética de los alimentos para bebés. Después de su experiencia en Mozambique escribió lo siguiente en Politics of Breastfeeding:

“La leche humana representa un beneficio ignorado en los inventarios nacionales y menospreciado en las investigaciones sobre consumo alimenticio. Aun así, actualmente permite a un país ahorrar millones de dólares en importaciones y gastos de salud. El Ministerio de Salud de Mozambique calculó en 1982 que, si disminuía la lactancia materna en un 20%, el incremento correspondiente de la alimentación de biberón en el mismo porcentaje, durante los dos primeros años del lactante, costaría al país el equivalente a 100 millones de dólares norteamericanos, sin incluir gastos de combustible, distribución o costos de salud. Calcularon igualmente que el combustible requerido para hervir el agua para los biberones, consumiría los recursos de uno de sus mayores proyectos de reforestación. Además, por cada 3 millones de bebés alimentados con biberón, se utilizan 450 millones de latas de leche artificial. Pero las más de 50.000 toneladas de metal resultantes, no regresarán a los países desarrollados para ser reciclados.”

Por otro lado, según el reciente comunicado de prensa del 1 de agosto de 2017, publicado por la OMS, con el título Los bebés y las madres del mundo sufren los efectos de la falta de inversión en lactancia materna:

            “Ningún país del mundo cumple plenamente las normas recomendadas para la lactancia materna, según se indica en un nuevo informe de UNICEF y de la OMS en colaboración con el Colectivo Mundial para la Lactancia Materna, una nueva iniciativa para aumentar las tasas mundiales de amamantamiento. La Tarjeta de Puntuación Mundial para la Lactancia Materna, que evaluó las prácticas de lactancia materna en 194 naciones, encontró que solo el 40% de los niños menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva.”

Un estudio publicado en la revista American Journal of Epidimiology mostró que el cáncer de mama era menor en las mujeres que habían tenido la experiencia de lactancia durante largos periodos

También existen estudios en otros países que demuestran que, si se continúa dando de mamar al niño junto a su alimentación complementaria desde el séptimo mes hasta el segundo año de vida, el ahorro económico puede ser mucho más significativo y el coste ambiental mucho menor. Hay que tener en cuenta que a partir del sexto mes, si no se da el pecho hay que seguir dando al niño durante algún tiempo leche apropiada para su desarrollo. Por tanto, el coste económico y ambiental debido al consumo de leche de fórmula de continuación y/o leche animal para niños de 7 meses a dos años, es muy elevado.

Una madre que placenteramente amamanta a su bebé, probablemente pasará dos o tres horas al día descansando en su sillón favorito, proporcionando a su hijo los beneficios emocionales, nutricionales e inmunológicos como parte de su rutina diaria. Si, además,dicha madre se para a reflexionar sobre las implicaciones globales que su acto tiene sobre la sociedad y el planeta, sumándose a las demás madres que también amamantan a sus hijos, se sentirá como parte responsable delas positivas consecuencias económicas, ecológicas y de salud a nivel global.

La Liga de la Leche Internacional opera conjuntamente con UNICEF, la OMS y los gobiernos para dar a las madres información y apoyo con respecto a la lactancia materna. Convertirse en miembro de la Liga de la Leche o de cualquier otro colectivo similar,o bien, contribuir en su organización es una forma positiva de enviar mensajes de apoyo a otras madres que desean proporcionar a sus bebés el mejor comienzo en la vida. Las mujeres que deciden amamantar a sus bebés, realmente mejoran el mundo. Ayudan a conservar el medio ambiente, ahorran recursos incalculables y mejoran la salud de sus hijos, dándoles de este modo, el mejor regalo para el resto de sus vidas, con lo que ayudan considerablemente a disminuir los costes presentes y futuros de la sanidad pública y privada.

Por último, podemos agregar una característica más a la lactancia materna: su universalidad. El bebé que es amamantado representa el lenguaje universal de la maternidad. Todos los bebés tienen las mismas necesidades básicas independientemente del lugar del mundo donde nazcan. El maravilloso acto natural de amamantar tiene la loable cualidad de crear vínculos no solo con los hijos, sino también entre madres, por ser una señal de identidad exclusiva de la mujer. No obstante, aun siendo un prodigio de la vida la capacidad del cuerpo materno para alimentar a su bebé, los hombres que hemos sido padres y testigos directos de dicha función exclusiva que no nos corresponde, aunque a veces hayamos podido sentir cierta envidia por tal motivo, siempre hemos podido disfrutar de presenciar los efectos de tan maternal acto y podemos colaborar para que se prolongue el tiempo que madre e hijo deseen. La lactancia materna es un hermoso milagro que, por derecho natural, pertenece a las mujeres y a los bebés, pero también a las familias de todo el mundo.

3 thoughts on “Lactancia materna: Salud y ecología

  • 19/11/2017 at 3:02 pm
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    Gracias por el artículo, muy pertinente. Desgraciadamente, al no tener un valor mercantil en las sociedades capitalistas ha sido una actividad menospreciada en los ámbitos de grupos influyentes a nivel mundial. Es de sobra conocido el que la introducción con un marketing agresivo de productos de leche artificial en países empobrecidos ha ayudado a aumentar más la desnutrición, otras enfermedades y la mortalidad infantil.

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  • 18/11/2017 at 10:10 am
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    Artículo muy interesante sobre los beneficios de la lactancia Materna y muy enriquecedor. Madre de tres niños que ha dado lactancia Materno y a uno de ellos en tándem hasta los dos años y cuatro meses.

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  • 17/11/2017 at 4:34 pm
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    Magnífico artículo! Muy enriquecedor, en un tema bastante desconocido por la sociedad.

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