Opinión | ¿Por qué la República no es la solución?

Por Javier Merino | Ilustración de ElKoko

Cuando Nueva Revolución me invitó a participar en el Especial Segunda República, acepté sin dudarlo, pero quería y debía ser incómodo con esta reflexión a toro pasado. Desde el principio he sido consciente de que iban a ser publicados muchos artículos celebrando la II República, al mismo tiempo que pidiendo y argumentando el advenimiento de la Tercera pero, contrariamente a lo que muchos piensan, una tercera república no solucionaría ninguno de los problemas de este país. Me explico.

Soy republicano a ultranza, siendo sincero, en mi familia lo somos todos y, como detalle, aún no sabemos en qué cuneta está pudriéndose uno de mis abuelos. Ya saben, hay muertos de segunda. Por conocer la Historia, siento una especial aversión por las monarquías legitimadas por un derecho divino como la que padecemos. Tengo alergia a que la iglesia sea uno de los pilares fundamentales del Estado, a que el concepto de “patria” sea algo intocable, y a que haya una familia, a la que “Dios ha legitimado”, que vive de cojones a nuestra costa, algo que la mayoría de este país, incluido el PSOE para nuestra desgracia, aplauden y defienden. En este sentido, me parece curioso que haya tantos hipócritas criticando ferozmente la imposible separación de religión y Estado en el mundo islámico, al mismo tiempo que enarbolan la bandera de una monarquía católica cortesía de los putos godos. Pero nada de esto sorprende, el origen de todos nuestros males es el jodido franquismo sociológico que habita en los españoles como si de algo genético se tratara. El cabrón del caudillo sabía muy bien lo que hacía: la famosa trilogía “Dios, patria y Rey” impregna por completo a la clase media española. Y lo peor de todo es que, desde la izquierda, no somos capaces de darle la vuelta a la situación mediante el voto. Y es aquí donde radica la verdadera raíz del problema, no en el modelo de gobierno, sino en los políticos que lo ejercen y quienes les votan. Ojo con equivocarse con el diagnóstico porque eso supone un mal tratamiento y, por ende, un agravamiento de la enfermedad.

Ya han sido escritos en esta tribuna varios artículos defendiendo la República como la única forma de convertir a este país en una democracia de verdad, e incluso identificando a la República con la izquierda y a la Monarquía con la derecha, y eso es un grave error. Ambos conceptos son sistemas políticos, formas de gobierno, y no pueden ni deben ser nunca equiparados a ideologías. Todos conocemos republicanos de derechas y monárquicos de izquierdas, así que por eso escribí este primer artículo, para explicar muy sintéticamente cómo se han ido creando los sistemas de gobierno parlamentaristas y que se comprendan las diferencias. Es algo que, a pesar de ser de Perogrullo, no todo el mundo alcanza a ver, o no quiere ver. La III República en España, desgraciadamente, no solucionaría nada, porque el problema no es la forma de parlamentarismo adoptada, sino la calidad y la talla democrática de los políticos que nos gobiernan. Nos gobiernan tipos chorizos e incultos, cuyo único mérito es haber ido bajo palio, y que nos hacen pasar vergüenza ajena en otros países, y si no ¿cómo se explica que subvencionemos con dinero público a una fundación que hace apología de la dictadura sin que nadie se sonroje?.

En otros países la derecha no es tan reaccionaria y arcaica como aquí porque no está impregnada de esa repugnante ideología que nos inculcaron a base de crímenes y represión durante 40 años, pero hemos ido a parar al mismo sitio, a uno llamado Unión Europea. ¿Y acaso en la UE, repúblicas como Alemania, Italia, Francia o Grecia, por citar algunas, no han sido, o son, gobernadas por políticos de derechas? ¿Y qué me dicen de EE.UU., la república por excelencia, en la que ha llegado a lo más alto uno de los tipos más infames que pueda existir? Piensen en ello, porque en este país el presidente de la República sería Mariano Rajoy, nos guste o no.

La III República en España, desgraciadamente, no solucionaría nada, porque el problema no es la forma de parlamentarismo adoptada, sino la calidad y la talla democrática de los políticos que nos gobiernan.

Y añado una última cuestión sobre la que reflexionar, por que ya va siendo hora de que pensemos por nosotros mismos: una república en el contexto global actual no serviría de nada. Lo he dicho y repetido mil veces en los últimos meses, en Europa gobierna la Troika, no nos pongamos una venda en los ojos. La izquierda no puede combatir el destructivo capitalismo en ámbitos nacionales, lo tiene que hacer en un radio de acción mucho más amplio, internacional. ¿De qué sirve una república en España gobernada por Podemos si luego se va a tener que plegar a lo que digan en Bruselas? No hace falta que me respondan, no hay más que mirar a Grecia para saber lo que ocurriría.

No es posible empezar a construir la casa por el tejado: ¿cómo vamos a llegar a un gobierno republicano con un país al que la monarquía “le pone”? ¿Cómo vamos a llegar a una república con un partido socialista en el que la unidad de la patria es un “universal” intocable? ¿Cómo vamos a lograr avanzar hacia el socialismo si hasta en la izquierda más radical creen en la UE? En este punto reconozco que me pone furioso que el discurso antieuropeísta haya sido capitalizado en su totalidad por la extrema derecha, mientras la izquierda ha abrazado como un monguer la creación de una Europa de Estados horriblemente planificada, en lugar de defender una Europa de los Pueblos. Acojonante. Y lo curioso que la mayoría sigue sin verlo… Y mientras la izquierda se diluye en interminables discusiones filosóficas y políticas que no conducen a nada, o a montar escraches y broncas en las redes sociales, la derecha nos copia las tácticas de antaño y triunfa. En Venezuela, la derecha va a tumbar el gobierno llevando el enfrentamiento a las calles con el apoyo de los poderes económicos. Aquí el conflicto lo hemos llevado a Twitter y Facebook. Y nos desgañitamos pidiendo la Tercera República. Para llorar.

15 thoughts on “Opinión | ¿Por qué la República no es la solución?

  • 27/04/2017 at 8:50 pm
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    La forma de gobierno es un componente mas, por supuesto que no es el único ni la panacea pero que tiene su importancia, porque una monarquía es un absurdo biológico y si es absolutista mas absurda, la forma de gobierno de república si no hay democracia queda vacía de contenido y ni siquiera se la puede llamar república sino mas bien dictadura, mas o menos militar, pero insisto no hay que despreciar el verdadero republicanismo ni considerarlo un fruslería y menos en Caspaña donde la monarquía borbona y bobona es la clave de bóveda de un sistema con un contenido franquista y fascista así como nazi.onal católico de primera magnitud.
    Obviamente que una cultura popular con capacidad crítica, un cuarto poder mínimamente independiente y unas derechas algo democráticas favorecerían cualquier evolución progresista, pero a mi me da la sensación de que menos los peperos todos lo demás eso lo tienen claro y desde luego una cosa es la teoría y otra la práctica y tampoco es lo mismo predicar que dar trigo, saludos a todo el personal.

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    • 28/04/2017 at 1:14 pm
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      Futbolín, la monarquía española podrá ser muchas cosas menos absolutista porque no pinta nada, tiene un alto coste para las arcas públicas pero a nivel político es irrelevante. Y el franquismo vive en el interior de cada español, la clase media y el PSOE son un claro ejemplo de ello.

      Van a pasar generaciones hasta que esto cambie. Un saludo y buen finde.

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      • 28/04/2017 at 1:47 pm
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        No quiero decir que sea absolutista, la monarquía de Felipe, sino que cuando son absolutistas ya es el colmo, pero eso de que no pinta nada no acabo de verlo, pinta cosas en el imaginario caspañol, pero desde luego no será eso lo que nos impida pasar un buen finde, saludos.

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  • 22/04/2017 at 9:35 am
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    Es la forma la que determina el contenido y no al revés, hermano.

    Un cesto de paja jamás podrá contener agua.Así como una monarquía jamas podrá contener democracia alguna.Sólo un régimen de libertades mas o menos amplio.Nada mas.

    Pero efectivamente , no existe revolución que valga la pena, si no hay una revolución social moral.

    Aún así sólo por el hecho de cambiar la extructura del poder, el contenido cambiará.

    El lenguaje lo define muy bien.Cambió su forma de ser ahora es más sociable…..Trabaja de forma diferente, es mas eficaz etc,etc…

    Forma.RAE.Modo o manera de estar organizado algo

    Contenido.RAE.Cosa que se contiene dentro de otra.

    Otra cosa es que ése cámbio sea a peor…

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    • 27/04/2017 at 2:07 pm
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      Knut, estás cayendo en el error que ya he explicado en los dos artículos. El modelo de gobierno da igual, y si no dime ¿la República Popular China es una democracia? ¿Va a ser gobernada la República francesa por la izquierda? Tenemos ejemplos a patadas de repúblicas gobernadas por la derecha y se sigue cayendo en el error de identificar una forma de gobierno con una ideología.

      El problema REAL de este país es que nuestra derecha es franquista, y hace tal apología de la dictadura en cada pueblo, en cada comportamiento, en cada interpretación de la historia, que nos avergüenza ante todo el mundo. Nuestra derecha es una vergüenza a nivel mundial, se ha normalizado el robo de dinero público de tal forma, sin que seamos capaces de darle la vuelta a la tortilla, que ya no sabemos ni qué hacer.

      Un saludo y gracias por pasarte por aquí.

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  • Sandra J. Figueiredo
    22/04/2017 at 9:17 am
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    Me daba un poco de miedo el título Jajaja, pero es del todo lógico: sin regenerar la clase política no tiene sentido que tengamos República, sería lo mismo.

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    • 27/04/2017 at 1:59 pm
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      El título está para ser provocativo e invitar a la lectura, pero esconce una verdad como un templo, Sandra. En una república tendríamos más de lo mismo, un saludo.

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  • 21/04/2017 at 11:43 pm
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    Poco importa el tipo de gobierno, con tal que garantiza a sus ciudadanos el progreso y bienestar. Lo determina un estado, es lo que hace, no lo que es.
    La democracia no esta exento de peligros, e.o. la glorificacion de la mediocridad, politicos oportunistas y la eleccion de gobernantes viles e ignorantes, el peligro del sufragio universal en manos de mayorias incultas e indolentes.
    -la cultura de un pais se mide por su herencia social-
    Llegara el dia en que el gobierno sera representado por hombres y mujeres con ideales superiores, la educacion por personas del sistema educativa, el de sanidad por expertos de la medicina, etc.
    Y la religion (que es fruto tambien de la evolucion ) sera definitivamente separado del estado. Aunque no habra paz en ausencia de esta, porque sera inevitable una mayor conciencia cosmica gracias a los avances cientificas y su perspicacia espiritual derivado de ello.
    En cuanto al nacionalismo, nunca ha traido la paz, sino la guerra.

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    • 27/04/2017 at 1:58 pm
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      Así es Carlos, lo que importa no es el modelo de gobierno sino la calidad de quienes lo ejercen, un saludo.

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    • 21/04/2017 at 4:34 pm
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      Gracias Fernando, casi nadie ve esto, o no lo quiere ver y, sin embargo, la esencia de nuestros males es la derecha enferma que tenemos, no el sistema en sí mismo.

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  • 21/04/2017 at 12:04 pm
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    Entiendo que la república no es una solución mágica, por supuesto, pero ese tema de la forma de gobierno también sería conveniente plantearlo, entre otras cosas porque la monarquía franquista/borbónica funciona como clave de bóveda del sistema y para desmontar un mecanismo todos los tornillos hay que ir aflojándolos, por qué orden hacerlo es siempre discutible, empezar siempre es mejor por lo mas sencillo, que no se lo que es, todo parece difícil de mejorar en Caspaña.

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  • 21/04/2017 at 10:14 am
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    Cuarenta años de dictadura pesan mucho y teniendo en cuenta que los que nos gobiernan son sus hijos mal vamos y la monarquía de portada de revista del corazón es intocable por que se vende muy bien

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    • 21/04/2017 at 11:16 am
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      Hola Bernardo, en esos 40 años nos han enseñado en las escuelas lo que Franco ha querido, y eso es una losa imposible de llevar. Tardaremos generaciones en limpiar esa basura ideológica.

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