Internacional | Regresión Centenaria

Por Jose de Villa

La actual Constitución Política de México fue aprobada cien años atrás. Recogía un gran avance en cuestión de derechos sociales, políticos, laborales. Cien años después, hoy, está mochada, traicionada en su letra y en su espíritu. Por ejemplo, en atención a su trayectoria de traiciones y contumaz estupidización del pueblo a partir de 1519 en que apareció en estas tierras, la Constitución no reconocía personalidad jurídica alguna a la nefasta Iglesia Católica y, en consecuencia, los curas como tales carecían de todo derecho político. No podían ser actores políticos.

A raíz del golpe que contra la Constitución inició el traidor ex presidente Carlos Salinas de Gortari en 1988, la Iglesia recobró su preponderancia política y su jerarquía y su clerecía hacen y deshacen nuevamente como en el siglo XIX, como en la Nueva España. Así, tienen cooptado al pueblo, verdaderamente dominado, guadalupanizado y su poder lo demuestran como por ejemplo el 12 de diciembre de 2016, en que ¡SIETE MILLONES DE PERSONAS DESFILARON DURANTE 24 HORAS ANTE LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE GUADALUPE EN SU BASÌLICA DEL TEPEYAC!

Pero esos siete millones de mexicanos que a duras penas se comunican por escrito o difícilmente podría mostrar un certificado del cuarto año de primaria, ni por sus luces aparecieron cuando el corrupto Senado aprobó la reforma energética que privó a México de su petróleo, de su gas, de su energía eléctrica. Tampoco aparecieron para protestar contra la Ley de Seguridad Interna, herramienta ideada por los genocidas Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto para reprimir al pueblo “legalmente”, violando derechos humanos, militarizando al país, suspendiendo garantías individuales a criterio del corrupto presidente, impidiendo la libre manifestación, la libre expresión, la libre asociación, la libre circulación.

Es decir, México regresó a 1910. Hoy, como entonces, hay miseria galopante, analfabetismo funcional en el 70 ù 80 por ciento de la población, desempleo, subempleo y trabajo esclavo. Se torpedeó por las administraciones neoliberales una adelantadísima Ley Federal del Trabajo, se le mutiló y se traicionó el espíritu y la letra del mandato constitucional en materia laboral. Hoy se contrata mediante outsourcings y el trabajador pierde así todo derecho, toda contraprestación. Como en España, hoy el Estado ataca también a la seguridad social, vuelve nugatorio por la vía de hechos, el derecho a un servicio público médico y educativo de calidad. El régimen de jubilaciones, pensiones y ahorro para el retiro es igualmente derruido siguiendo como ejemplo el modelo español de ataque a la seguridad social desde los años noventa.

Y ante este panorama de avances rápidos y profundos de la derecha más retardataria y un pueblo indudablemente echado a la mansedumbre, a la obediencia histórica al poderoso, pero fundamentalmente amaestrado, controlado y apaciguado por curas y obispos, la alternativa de partidos auténticos de izquierda, revolucionarios, reivindicadores, libertadores, no existe. Hay una pseudo izquierda, una izquierda light, que no propugna un cambio de modelo económico revolucionario, que no promueve la soberanía del pueblo que elimine la parafernalia de justicia pro capitalista, patronal.

No existe una alternativa de izquierdas, que en la clase obrera tenga la fuerza y la voluntad para ir a la huelga, y si es necesario paralizar al país, haciendo necesario el empoderamiento de millones de desamparados, de mujeres y niños con hambre y de una clase trabajadora sin futuro.

En México no volverá a ocurrir una revolución como la de 1910. En México se seguirá el juego, verdadero juego electoral. Y si ganara la “izquierda” todo seguiría igual. El capital por sus fueros y el pueblo igualmente con su nivel cultural actual. La clase política mexicana encuadrada en la “izquierda” es como los católicos: pecan, se “arrepienten”, piden perdón, obtienen el perdón y vuelven a pecar….pero ya cumplieron: el rito de la mentira, el rito de parecer y no ser.

Pancho Villa y Emiliano Zapata están muertos y muy bien enterrados.

 

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