Voces de la calle | LegisTortura. Epílogo de otro rodillazo

Por Earl Kiji @elkiji


Va empezar, ya está aquí, ¿el Grand Prix? No, la segunda legislatura de Rajoy. No vimos las envestidas de una vaquilla, si no como nos “invistió” el PsoE. A mí me ha costado creer que llevamos casi 5 años con el PP al frente del gobierno de la oligarquía, no sé si por el comportamiento sumiso de la última etapa de Zapatero o simplemente por las políticas de abusos que hemos recibido en el mandato del gallego.

Hace tiempo que no publicaba  y no era porque no me hirviese la sangre. Simplemente veía como todo aquello que había vaticinado como debacle para este país y la formación socialista, se iba cumpliendo paso a paso y no había mucho más que añadir.  Lo que sí querría aportar, aprovechando estas líneas, es algún matiz a lo que se está tejiendo estos días.

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Ilustración de Earl Kiji @elkiji

La InvestiDura

La reacción exagerada de Antonio Hernando ante el cruelmente veraz discurso de Rufián, manifiesta, no el desacuerdo con las palabras del “charnego” y de los fieles socialistas profundamente decepcionado a los que puso voz, sino esa lucha de valores que el portavoz estaba viviendo por dentro, conocedor de que estaba vendiendo sus principios por mantener un puesto y a una cúpula vergonzante que estaba traicionando a millones de personas que habían depositado su confianza en ellos para que el panorama de recortes económicos y de derechos cambiara.

El otro aspecto destacable fue el encontronazo entre Unidos Podemos y Ciudadanos. Los del centro (del campo de un equipo de derechas, será)  quisieron culpar a los primeros de que los manifestantes de Rodea el Congreso tuvieran un encontronazo con Villacís, aunque el fin último era que el asunto trascendiera a los medios para poder relacionar la afrenta con la única formación que, como los manifestantes, se oponía a otro desgobierno de rodillo popular. No fue así. Los medios ya tenían gobierno. En apenas media hora los directivos ya iban hasta las cejas de champagne del caro y tal asunto quedó en nada comparado con el botellazo a Neymar en Mestalla, del que llevaba hablándose una semana y aún hoy ocupa minutos de tertulia (pan y circo).

Fue un gesto importante que Alberto Garzón se uniera a los manifestantes, haciéndolo además como representante de Izquierda Unida (“la fagocitada”). Podemos la apoyó y se dejó ver, pero con la cautela de que no se pudieran relacionar posibles disturbios derivadas de la misma con su imagen. Dado el acoso mediático al que son sometidos, me parece lícito y si algo es criticable es que tal acoso haga que un representante no pueda acudir con libertad a manifestarse, no el hecho de que decida no hacerlo por tal escarnio. Centren bien el objetivo de la crítica, o al menos atiendan a todas las variables.

 

-La Cantada de Sánchez

Hay muchos motivos para criticar a Pedro Sánchez. Su cambio de parecer marcado por la decapitación que le brindó su propio partido nos parece enormemente sospechoso. Seguramente tenga intereses ocultos. Quizá aún crea que le van a dejar presentarse a primarias, que su partido no se va a cerrar en una suerte de dictadura Susanista. Muchos pensamos que ante tal desplante, más que intentar reconquistar un partido que se ha visto podrido, lo que verdaderamente sería útil para enfrentarse a la nueva cúpula despechada derechera es generar una alternativa al margen. ¿Por qué nadie tiene el valor de hacerlo? Muchos diréis, ¿dividir más la izquierda? No, de lo que se trata es de salvar a la izquierda del PsoE, que si puede ser que abunde en las bases, nunca tendrá voz en un partido controlado también por la oligarquía. Si Sánchez, lo cual es prácticamente imposible, recupera el liderazgo del partido volvería a estar sometido a presiones, y si verdaderamente vuelve para reformar el partido desde la izquierda (algo sobre lo que debemos ser bastante escépticos) una vez llegara, volvería a estar sometido a esas presiones que denunció.

Una alternativa socialista podría hacer coalición electoral con Unidos Podemos para intentar derrocar el PP. El PsoE se desangraría y Ciudadanos desaparecería ante el peligro de un gobierno de Unidad Popular. Se generaría la crítica, buscando manipular la opinión de la masa aborregada y adoctrinada, de que se tratase de una fagocitosis como la de IU (esa que les ha dejado con mayor representación en el Congreso, que pone ocho diputados junto a un partido de izquierdas en lugar de dos en el grupo mixto, la que le da más minutos de intervención al líder de la formación y portavoz de la comisión de Hacienda de la coalición, la que ha permitido que juntos sólo hayan perdido dos escaños en la megabstención del 26J). Si derrocara a Rajoy y pusiera la política al servicio del ciudadano, benditas fagocitosis. Y me adelanto también y cierro el paréntesis de política ficción, que criticarían que el profesor de universidad que se puso al frente del 15M quisiera liderar el proyecto y que su ego nos llevaría a la miseria más absoluta. También estoy convencido de que si ese fuera el único problema para derribar por fin al bipartidismo y al Régimen, se encontraría la manera de resolverlo.

Pero no todo, debe ser atacar a Sánchez, se le debe reconocer el detalle de revelar las presiones a las que estaba sometido. En este sentido, se atrevió a declarar que los medios de comunicación estaban dirigidos por las grandes empresas y que alguno de los directivos de las mismas le había marcado unas líneas de actuación. Lo que no terminó de dejar claro es que el propio partido debe tanto a las mismas como los medios de comunicación  a los que criticaba. Muchos ya sabemos que en España gobiernan los poderes fácticos, pero escucharlo de alguien que se ha estado careando con ellos debería servir para que aquellos que nos quitaban la razón o nos tachaban de “comunistas” (como si ser afín a tal ideología pudiera ser despectivo de alguna forma), se quiten la venda de los ojos. Tampoco tengo demasiada confianza en ello, ya que emitían Operación Triunfo y la gente prefiere el circo a conocer cómo les están quitando los derechos.

 

-Un Canal Alternativo

A este respecto, últimamente, me he planteado la importancia que tendría un canal de televisión independiente. Algo parecido a la Sexta, pero en el que se notara menos la opinión personal del periodista de turno. Personal o comprada de alguna manera, porque sorprende ver los giros radicales en el argumentario de determinados periodistas o programas. Quizá sólo busco una emisora en los que Inda y Marhuenda estén vetados por liantes y edulcorantes del Régimen del 78. Es algo inviable económicamente y que probablemente no tendría demasiado peso cuando toda la alternativa de la parrilla estuviera en una línea diametralmente opuesta a esta. Se demuestra cuando le das a elegir a los espectadores entre Astral o los triunfitos, y son muchos los que se pegan al drama de nuestros hermanos en el Mediterráneo; pero muchos más los que dejan morir sus neuronas con pop de los 90 y las relaciones personales de los integrantes de aquel estudio sociológico-musical de casi el siglo pasado. Más que un reencuentro, habría hecho un documental sobre cómo el sistema hace que de un experimento de veinte individuos, tres o cuatro se convierten en productos de marketing y los otros se pierdan en el más terrible ostracismo, reflejando cómo lo que mueve el mundo no es la meritocracia, sino el más asqueroso capitalismo, los perros que lo bailan y el rebaño alienado que lo tiene francamente difícil para salir de la caverna.

Pero seamos optimistas, los viejos envejecen y cada día somos más los que tenemos acceso a información veraz al instante. Sólo debemos preocuparnos de aprender a filtrarla bien y que los que vengan por debajo puedan aprovechar esta herramienta, antes de que se convierte en el AniquiladorNeuronal3000.

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