A donde van los desaparecidos

Por Daniel Seijo

A Santiago Maldonado, se lo llevó la policía que de forma continua reprime a los jóvenes estudiantes que pacíficamente exigen una enseñanza de calidad y accesible para el pueblo común, la policía del “algo habrás hecho”, la flagrante corrupción, el racismo, la xenofobia y el gatillo fácil. A este joven artesano argentino de 28 años, por el que ahora se manifiestan desde organismos de derechos humanos hasta la ONU, además de partidos políticos y ciudadanos de todo el planeta, se lo llevó la misma policía que el 1 de agosto acudió a la provincia sureña de Chubut, para reprimir con balas de plomo y de goma a miembros de la comunidad Mapuche de Pu Lof que tomaban partido en los actos de protesta para reclamar como propio el territorio que la Compañía de Tierras del Sud Argentino (propiedad de Benetton desde 1991) les había arrebatado con la complicidad, cuando no apoyo directo, del gobierno argentino y sus fuerzas de seguridad. Un total de 900.000 hectáreas argentinas en donde la multinacional busca poder llegar a producir el 10% de la totalidad de la lana que necesita su marca.

Ante la privatización y expolio de sus tierras, la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), liderada por Facundo Jones Huala; detenido el pasado junio y pendiente de una posible extradición a Chile, había comenzado a ocupar parte de la propiedad de Benetton y a llevar a cabo una serie de protestas que culminaron con el bloqueo aquel 1 de agosto de la carretera que comunicaba la provincia de Chubut con Chile, pronto comenzó la represión, las detenciones y un uso indiscriminado de la fuerza por parte de la policía, al que desgraciadamente la comunidad mapuche ya está acostumbrada. En medio de esa muestra incoherente y desproporcionada de violencia se le perdió la pista a Santiago Maldonado, y con su desaparición, viejos fantasmas que quizás nunca terminaron de irse del todo, volvieron a recorrer Argentina.

A Santiago Maldonado, se lo llevó la policía que de forma continua reprime a los jóvenes estudiantes que pacíficamente exigen una enseñanza de calidad y accesible para el pueblo común, la policía del “algo habrás hecho”, la flagrante corrupción, el racismo, la xenofobia y el gatillo fácil

Esto sucede durante el gobierno del empresario y político conservador Mauricio Macri, en la legislatura de los despidos masivos y  los 13 millones de argentinos por debajo del umbral de pobreza. Un país que en menos de un año ha experimentado un aumento de 600.000 indigentes, en donde 4500 personas duermen ya en la calle y la indigencia ha alcanzado al 6,9% de la población. Una nación con 1,5 millones de “nuevos pobres” y continuos recortes, la Argentina de la caída en el poder adquisitivo de los sectores populares, y donde el tarifazo eléctrico, la vertiginosa subida del gas y la continua inflación en la cesta de la compra, contrastan enormemente con el aumento de un 476% en el presupuesto de seguridad o los excéntricos gastos en buques de guerra americanos. La Argentina de los Micro Departamentos como símbolo inequívoco de la burbuja de la vivienda, el récord de muertos a manos de las fuerzas policiales y la diana sobre los medios de comunicación y los activistas.

La Argentina que recuerda demasiado a la de Luciano Arruga, Miguel Bru, Miguel Echecolatz y tantos otros, pero también a aquella de la dictadura de Jorge Videla. Un país que enseño a sus habitantes la triste realidad de a donde van los desaparecidos, la Argentina de los más de 30.000 desaparecidos en el marco de la Operación Cóndor y una dictadura, protegida y auspiciada entre otros, por nuestro propio gobierno o el gobierno estadounidense. En donde la desaparición de personas como método represivo, dejó una profunda herida que hoy con el caso de Santiago Maldonado, vuelve a sangrar por unas venas abiertas que azuzan a un continente que ve como a la conquista de derechos sociales lograda en la última década, le sigue ahora una contraofensiva neoliberal supeditada a las necesidades de las grandes multinacionales, utilizando sí es necesario para ello la violencia y la mentira desde el estado.

A Santiago se lo llevaron vivo y vivo lo queremos, se ha terminado la Argentina del “algo habrán hecho”, la de la represión policial sin respuesta, la dominada por una clase social y una raza. El clamor popular para exigir el regreso del último desaparecido argentino es unánime y nada nos va a detener hasta traerlo de vuelta, por los desaparecidos en Ayotzinapa, Honduras o Colombia, pero también por los que todavía faltan en España o Yugoslavia, por todos aquellos que pagaron por sus ideales o su solidaridad con la vida, por ellos, por Argentina ¡¡Lo queremos vivo!!

 

2 thoughts on “A donde van los desaparecidos

  • 12/09/2017 at 7:28 am
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    Cuando dices “la policía” me confundes, hasta aquí se dicen tantas pero tantas mentiras, entendí que fue la Gendarmería, Escuadrón 35, tb. circula que lo empujaban a patadas al río y provocaron su muerte..Nos sentimos impotente cuanta mugre, hasta sugieren que sus amigos mapuches , cosas inverosímil- Muchos nos sentimos impotentes, estamos siguiendo el juego de gato y el ratón.. ¿donde está, y como está? una señal de verdad.. quieren cansarnos, nos marean y tememos que le hayan muerto, y no entreguen su cuerpo porque vivo o muerto Sebastían Maldonado” habla porqué no es un cobarde, sólo es, o fue artesano de su propio destino. Imperdonable y tóxico el poder de multinacionales, vergonzoso que el presidente, un neoliberal, se deje influencias por Los Benetton y otros cercanos.. deben pagar mucho, por entregar los recursos y la vida- Aún sabiendo que esa parte del conflicto en su origen estuvo habitado por Mapuches- dicho y escrito por el agrimensor que midió los terrenos. y según el cita, da cuenta que midió tierras de mas. Hay que gestionar apoyo para la #prorroga de la ley 26.160, de emergencia de tierras comunitarias que vence el 23 de Noviembre, de lo contrario 1500 comunidades en Argentina serán desalojadas, se previó en ella un Censo, demarcación de tierras comunitarias, entregarles sus Títulos de propiedad.. y creo según oi a Bussi del Agro– comentar indiscretamente, que los recursos. como lagos.. y otros estaban en juego.. deberían enviar firmas , telegrams Twiteear, publicar el apoyo y exigencias d sobre la prórroga de la ley , como garantía para nuestros hermanos oroginarios, o indígenas, no indios ni salvajes.

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