Derechos | Yo soy Juana Rivas

Por Alba Martinez 

La noticia de Juana Rivas, la madre que está huyendo de la justicia con sus hijos para no entregarlos a su padre maltratador, está por todas partes.

Esta mujer, víctima de violencia de género, ha sido obligada por resolución judicial a entregar a sus dos hijos de 3 y 11 años a su padre, quien se los llevaría a Italia. Francesco Arcuri ha cumplido condena por maltratador.

En 2009, Juana denunció a su marido por violencia de género y este fue condenado a tres meses de cárcel (que no tuvo que cumplir) y a un año de alejamiento de Rivas. Tras esto, la pareja volvió y en 2016 la madre huyó de Italia a causa, otra vez, de malos tratos por parte de su pareja.

Las noticias dicen que Juana Rivas se niega a entregar a sus hijos, o que se encuentra en paradero desconocido cuando tiene la obligación de entregar a sus hijos. No dice que la justicia deja desamparada a dos víctimas de violencia de género, obligando a una madre también víctima, a entregar a sus dos hijos a su padre maltratador.

La violencia de género va más allá del maltrato hacia la mujer. El maltratador utiliza aquello hacia lo que la mujer siente apego para seguir torturándola. No necesariamente comente los mismos actos de violencia hacia hijos, mascotas, etc. El maltratador sabe que tiene derechos sobre sus hijos y los utiliza porque son la parte vulnerable de esa mujer. Este hecho se llama violencia vicaria: violencia que se ejerce sobre los hijos para herir a la mujer. Es una violencia secundaria a la víctima principal, que es la mujer. Es a la mujer a la que se quiere dañar y el daño se hace a través de terceros.

Las y los menores de edad, víctimas de la violencia hacia sus madres, sufren graves secuelas y requieren de una asistencia especializada para prevenir problemas en la madurez. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció en 2014 a estos menores como víctimas del maltrato infantil, ya que viven en un entorno en el cual la violencia es una pauta diaria, que puede afectar no sólo a sí mismos, también a sus relaciones afectivas y personales hasta convertirlas en un modelo negativo de relación.

La Convención sobre los Derechos del Niño (ONU, 20 de noviembre de 1989) indica que el interés superior del menor debe prevalecer sobre cualquier otro interés. Es decir, se debe mirar por el bienestar del menor y no los derechos o privilegios que pueda tener el padre sobre ese menor.

Las medidas contra violencia de género siguen siendo ineficaces. Las mujeres siguen muriendo a manos de sus parejas.

Con sentencias como la de Juana Rivas, la justicia se hace partícipe de ese maltrato hacia la mujer. Tras esto se encuentra el patriarcado y el denominado vínculo del ‘pater familiae’. Esto en la antigua Roma se conocía como aquel individuo que tenía la potestad y dominio legal del hogar y de cada uno de los miembros que la componían. De aquí nace ese vínculo sagrado, que en muchos casos de violencia machista sale a relucir como el síndrome de alienación parental, es decir, esa creencia en la que la madre manipula al niño y el padre maltratador se convierte en víctima. Esto es utilizado por muchos jueces a pesar de no haber sido reconocido por la ciencia.

No ceder ante la violencia machista estatal no es un delito y una madre que protege a sus hijos no es una secuestradora. Desde esta pequeña columna mi apoyo a Juana.

2 thoughts on “Derechos | Yo soy Juana Rivas

  • 03/08/2017 at 4:14 pm
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    CHE VERGOGNA , perche’ chi ha vissuto con juana francesco gabriel e daniel questi ultimi 4 anni a Carloforte sa la verita’ , perche’ non chiedete a noi come andavano le cose e chi si prendeva cura dei bambini?

    ¡qué vergüenza, porque ‘los que vivían con juana Francesco gabriel daniel los últimos 4 años a Carloforte conoce la verdad, porque no nos hace preguntar cómo iban las cosas y que se encargó de los niños?

    Reply
  • 02/08/2017 at 7:27 am
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    No sé pero suena todo a cuento chino y a venganza usando los crios

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