Del “demonio gay”, Ramzán Kadýrov y la homofobia extrema en Chechenia

Por Roberto Santos

Mañana 18 de julio de 2017, el programa Real Sports de HBO, emitirá la primera entrevista para un medio occidental de Ramzán Kadýrov, presidente de Chechenia, república de la federación rusa. El programa, que se emitirá mañana, versará sobre sobre como el líder checheno se ha servido de las denominadas “artes marciales mixtas” (también conocidas por su acrónimo inglés, MMA) para acrecentar y consolidar su popularidad. Pero como no podía ser de otra manera, el periodista David Scott, no ha dejado pasar la oportunidad de preguntarle por la persecución a homosexuales en su país y sus respuestas no han podido ser menos tranquilizadoras.

A principios de abril el diario ruso, Novaya Gazetadaba la voz de alarma sobre la reiterada violación de los derechos humanos a la comunidad LGTBI en Chechenia, informaciones que rápidamente se lanzaron a desacreditar tanto las autoridades chechenas como las rusas, incluso con un esfuerzo más que notable de los defensores de Vladimir Putin por presentarlo como una campaña de intoxicación occidental, que posteriormente han sido confirmadas por diferentes organizaciones de derechos humanos.

El programa ha hecho públicas parte de las declaraciones del líder checheno y estás resultan absolutamente alarmantes.

El periodista David Scott abre el fuego sobre el tema de la siguiente manera: “Quería preguntarle sobre las supuestas redadas, secuestros y torturas de hombres gais en la República de Chechenia. ¿Quiere hacer alguna aclaración sobre ese tema, señor presidente?” La respuesta, a una pregunta absolutamente inesperada, es del todo espontánea y muy, muy preocupante. “¿Para qué ha venido este aquí? ¿A qué vienen estas preguntas?, murmura en ese momento el presidente checheno mientras se ríe, sin poder esconder su incomodidad y sorpresa, dirigiendo la mirada hacia el lateral en el que se adivina están sus asesores. “Eso es una estupidez. Aquí no tenemos a ese tipo de gente. No tenemos gays. Y si hay alguno, llévenselos a Canadá, alabado sea Dios. Llévenselos lejos de nosotros. Para purificar nuestra sangre, si hay alguno, llévenselos”, responde, mirando fijamente al periodista.

“¿Pero no le preocupa cuando lee todas estos testimonios de jóvenes que dicen que han sido torturados durante días? Como una cuestión de ley y de orden en la República (de Chechenia), ¿no le preocupan escuchar estas historias?”, insiste David Scott. “Son el demonio”, responde directamente Kadýrov. “No son personas. Que Dios les condene por sus acusaciones. Tendrán que responder por ello ante el Todopoderoso. América está llevando a cabo una política anti-rusa contra los líderes del país. Saben que estoy dispuesto a dar mi vida por Rusia, y que tengo un Ejército capaz de atacar y defenderse. Ya veremos cómo le va a cada uno”, añade, sin cortarse un pelo en relacionar directamente la homofobia con las acusaciones a Estados Unidos de estar detrás de las informaciones.

“¿Entonces ve a los Estados Unidos como un enemigo de su país?”, pregunta Scott. “América no es lo suficientemente fuerte como para ser un enemigo de Rusia. Nosotros tenemos un gobierno fuerte y somos una potencia nuclear. Aunque nuestro gobierno fuese completamente destruido, nuestros misiles nucleares se activarían de inmediato. Pondremos al mundo entero de rodillas y les daremos bien por culo”, responde, haciendo gala de su talante, fanatismo religioso y prepotencia.

 

¿Qué es lo que sabemos hasta ahora de lo que ocurre en Chechenia?

Las primeras noticias sobre la existencia de campos de concentración en Chechenia fueron publicadas por el diario ruso Novaya Gazeta a principios de abril. La información era poca, cerrada, y se volvía difícil distinguir si, en un contexto cada vez más hostil por la continua viralización de noticias falsas, lo que circulaba en algunos diarios extranjeros eran datos ciertos. Con el paso de los días, tanto las autoridades de la república caucásica como el Gobierno ruso se vieron obligados a referirse al tema, y así se convirtió en un tema de la agenda internacional.

De acuerdo con los reportes del diario ruso que siguió el caso, la Red Rusa LGTB comenzó a recabar información y denuncias de testigos de detenciones o supervivientes de los campos de concentración, y lograron contabilizar por lo menos tres hombres asesinados, pero no era un número definitivo porque no se sabía cuántas personas fueron detenidas ni qué pasó con ellas luego de ser liberadas, o si fueron liberadas, aunque según Novaya Gazeta se estima en más de 100 el número de desaparecidos.

Pero ¿cómo se desencadenó todo esto?

Todo comenzó en febrero de este año. La primera versión sobre el motivo de la cacería de gays no fue cierta, porque con el tiempo nos enteramos, gracias a los reportes de los defensores de los derechos humanos de Chechenia, que todo comenzó cuando detuvieron a un vendedor de drogas. A raíz de su detención, le revisaron el móvil y allí la Policía encontró videos porno gays y aplicaciones de redes sociales para homosexuales, como Grindr, una conocida app de ligue para hombres. El jefe de la Policía chechena, al que llaman despectivamente “Lord”, se indignó con esto porque en Chechenia ser gay es inaceptable, así que ordenó la detención de homosexuales.

Lo hicieron a través de Grindr y otras redes sociales, utilizándolas para concertar citas con hombres, y también por la lista de contactos de los móviles de quienes iban deteniendo. Así apresaron a cientos de gays, no sabemos cuántos aún, y sospechosos de ser gays, aunque no lo fueran.

Es importante destacar, que en Chechenia no hay ninguna ley que prohíba la homosexualidad, por lo que todas y cada una de las detenciones realizadas, son ilegales y absolutamente extrajudiciales.

Algunas de las víctimas han relatado como se realizaban estás redadas, Adam (un nombre ficticio para proteger su identidad) describió al diario The Guardian como había sido citado por un conocido a un lugar de reunión.

“Era una emboscada. Había seis personas esperándome, algunos en uniforme, gritándome que sabían que era gay. Me metieron en una furgoneta y me llevaron a un centro de detención donde había otros hombres encerrados“.

¿Qué ocurrió tras conocerse los hechos?

La Organización de las Naciones Unidas condenó la persecución y acusó a Chechenia de cometer serias violaciones de las leyes internacionales de derechos humanos. Como en la entrevista que veremos mañana en HBO, el gobierno checheno se lanzó a negar las acusaciones afirmando que en su país no había personas LGTBI.

Tras la publicación del reportaje, miles de religiosos y miembros de la alta sociedad chechena se congregaron en la mezquita más grande de Grozny para anunciar una yihad contra los periodistas del diario. “El ministro de Información se ha dirigido a ese periódico mediante una carta abierta pidiendo que se disculpen por haber sugerido que existen gays y que dejen de denunciar amenazas o podría pasarles algo”, denunció Tanya Loshkina, responsable de Human Rights Watch en la oficina que esta ONG tiene en Moscú.

La sociedad chechena, de mayoría musulmana, es en general muy conservadora y a la vez antigay. Tener un pariente gay es una mancha que afecta a toda la familia, por eso el entorno es de poca ayuda. La homofobia es generalizada y las personas LGTBI son absolutamente estigmatizadas, perseguidas y repudiadas. Hoy sabemos gracias a la periodista de la BBC, Elena Milashina, de cuatro prisiones secretas. “Dos se encuentran en Grozny, la capital chechena, y hay una en Argún, donde tenían detenidos a gays… allí les golpeaban, torturaban y asesinaban”.

El diario ruso publicaba testimonios de personas que habían estado en esos campos y habían logrado escapar, los cuales eran absolutamente escalofriantes, “varias veces al día nos llevaban a un interrogatorio en el que nos golpeaban. La principal tarea es averiguar nuestra red de contactos, pues piensan que al ser detenidos por ser homosexuales toda nuestra red también lo es”.

Golpes con objetos contundentes, escupitajos en la cara, vejaciones… Algunos detenidos incluso son maltratados hasta quedar KO. Todo para llevar a cabo una limpieza contra todo el colectivo LGTBI. Ese mismo que según el gobierno checheno no existe, pero contra el que hace redadas y realiza detenciones ilegales.

Las “operaciones de limpieza preventiva”, nombre extraoficial para estas redadas, empezaron después de que el grupo activista GayRussia pidiera permiso para celebrar desfiles del Orgullo por varias ciudades del Cáucaso Norte. Todo ello desencadenó una campaña antigay en toda la región caucásica. Ahora una organización que lucha por los derechos del colectivo LGTBI en San Petersburgo ha creado un servicio de atención anónimo para las personas que necesiten ayuda para ser evacuadas de Chechenia. “Lo más grave es que incluso la disidencia que hay en Chechenia está a favor del acoso a los gays, no tienen escapatoria”, explica un activista a BBC que ha trabajado en la zona y que prefiere no revelar su identidad, porque tiene miedo.

El problema es que quienes se libran de la detención por falta de pruebas se encuentran después con el abandono de la propia familia, que ante la mínima duda prefiere repudiarles. Para el Gobierno de Grozny todo es mucho más sencillo: no hay gais en Chechenia. “Si hubiera gente así, las fuerzas de la ley no tendrían que preocuparse por ellos, porque sus propias familias se encargarían de mandarles a un lugar del que jamás regresarían”, dijo en su momento el Gobierno checheno. Por su parte y para rematar la situación, los líderes religiosos de Chechenia han lanzado una condena pública contra ellos por revelar estos abusos.

Nuevos datos

A día de hoy, podemos confirmar que más de 57 hombres homosexuales han sido asesinados por su condición sexual, sin ningún tipo de juicio ni asistencia legal. El periódico ruso, Novaya Gazeta, que se la está jugando con sus informaciones, ha publicado la lista de los 27 primeros asesinados por el gobierno checheno, ante la pasividad de la comunidad internacional y de Rusia.

27 ejecuciones que tuvieron lugar en Grozny, capital de Chechenia, el 25 de enero. Sabemos que entre esos 27 asesinados hay gays, bisexuales y hasta algún heterosexual que el gobierno consideró que tenía aspecto de homosexual, por lo que el criterio es completamente homófobo y estereotipado. Las investigaciones encontraron que los hombres fueron detenidos en fechas diferentes pero todos fueron asesinados en las noches del 25 y 26 de enero de 2017.

“Según nuestra información, los detenidos fueron fusilados esa noche y han sido llevados a cementerios, entre ellos cristianos, y enterrados en tumbas apresuradamente excavadas”, señala el reportaje.

Por el momento, sabemos que la Red LGBT Rusa, ya han “sacado a 43 personas de Chechenia a distintas regiones de Rusia, que no nombramos por motivos de seguridad. Esperamos la ayuda de países europeos con los visados para sacarles al extranjero”. Algunos ya se encuentran acogidos en Francia y Alemania, dos de los pocos países cuyos mandatarios, Emmanuel Macron y Angela Merkel, han exigido a Vladimir Putin una investigación para aclarar esta situación, así como el cese de la discriminación a personas por su orientación sexual, a lo que Putin le respondió que haría todo lo que fuera necesario para investigarlo. Nada más lejos de la realidad, pocos días después, cinco activistas eran detenidos cuando intentaban hacer llegar al fiscal ruso las firmas que habían recogido para que se investigará todo este asunto.

La embajadora de los Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley,  ha afirmado que esta situación «no puede ser ignorada», pero sin que se produzca ninguna reacción oficial por parte de ningún gobierno occidental. Londres, México y Madrid piden el cese del “exterminio y tortura de homosexuales en Chechenia”.

Mañana veremos al presidente de Chechenia negar la existencia de homosexuales en su país, hasta calificarlos como “demonios”, mientras Rusia sigue mirando para otro lado. ¿Qué podemos esperar de un país que mantiene una ley contra la propaganda LGTBI considerada por el tribunal de derechos humanos de Estrasburgo como ilegal y como un atentado contra los derechos humanos? ¿Acaso se puede poner al zorro a vigilar el gallinero?

1.- Abdulmezhidov Adam Isaevich, 30 años.

2.- Abumuslimov Apti Hasanovic, 28 años.

3.- Abdulkerimov Lado Ramzan Ramzanovich, 26 años.

4.- Alimhanov Islam Aliev, 20 años.

5.- Abubakarov Adam Dzhabrailovich, 22 años.

6.- Bergan Ismail Shadidovich, 19 años.

7.- Dasaev Adam Ilyasovich, 29 años.

8.- Dzhabayev Zelimhan Hizirovich, 24 años.

9.- Ilyasov Adam Huseynovich, 19 años.

10.- Lugano Rizwan Saeed-Hamzatovich, 30 años.

11.- Malikov Rizwan Agdanovich, 27 años.

12.- Musk ICYE Turpalovich, 29 años.

13.- Muskhanov Temirlan Ahmadovich, 31 años.

14.- Ozdiev Usman Vahaevich, 28 años.

15.- Rashidov Doc Ibrahimovic, 22 años.

16.- Siriev Magomed Musaevich, 24 años.

17.- Soltahmanov Ismail Ezer-Aliyev, 23 años.

18.- Suleymanov Magomed Arbievich, 31 años.

19.- Tuchaev Ahmed Ramzanovich, 30 años.

20.- Habu Khamzat Slaudinovich, 26 años.

21.- Khakimov Alvi Aslambekovich, 25 años.

22.- Hamidov Shamil Ahmedovich, 31 años.

23.- Tsikmaev Sultanovich Ayoub, 33 años.

24.- Shapiev Muslim Isaevich, 28 años.

25.- Eskarbiev Sayhan Vahamsoltovich, 25 años.

26.- Yusupov Sahab Marshak, 27 años.

27.- Yusupov Shamhan Shayhovich, 32 años.

Ellos ya están muertos, ya han sido ejecutados. Para ellos ya no hay solución. ¿Cuántos más tienen que morir hasta que se haga algo? ¿Cuántas muertes de inocentes son necesarias? La homofobia en Chechenia y en toda Rusia es algo absolutamente preocupante a lo que no podemos seguir dando la espalda y que requiere por parte de toda la comunidad internacional y de todos aquellos que creemos y defendemos los Derechos Humanos, una firme condena y medidas claras y contundentes contra estos países, o pronto la lista de muertes será aún más larga y vergonzante.

 

2 thoughts on “Del “demonio gay”, Ramzán Kadýrov y la homofobia extrema en Chechenia

  • 17/07/2017 at 12:11 pm
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    El titular es erroneo y basado en una entrevista manipulada de la HBO. Propaganda de guerra fria. Si veis los otros videos de la entrevista podreis comprobar como la gravación está editada/manipulada para que parezca que llama a los gays “devils”, cuando en realidad el entrevistado se refiere a los que han hecho las acusaciones y organizado la campaña.

    Por otra, parte las acusaciones contra el gobierno checheno de momento son eso: Acusaciones NO han sido verificadas.

    Se está usando al movimiento LGTB para hacer propaganda e ir preparando la siguiente “guerra humanitaria”

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    • 23/07/2017 at 3:06 am
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      Y quien lo esta diciendo? un representante de veritas medios? una pagina completamente homofoba y muy tendenciosa, tu no puedes opinar alli en contra de sus posturas porque te eliminan de la pagina, esa pagina de veritas no tiene un pelo, no tienen moral para decir algo aqui porque la sola presencia de su opinion aqui esta completamente en tela de juicio.

      Reply

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