Cultura | ¿Qué entendemos por crisis?

Por Eduardo Montagut

Por crisis se entiende un período de cambio decisivo, una especie de punto de inflexión que determinaría la supervivencia o la desaparición de un individuo o personaje, una institución, un período, una condición, etc. También, podemos definir una crisis como un período de inestabilidad, de dificultades, de cambios, y de transformaciones profundas. Una crisis es un concepto muy vinculado con el de decadencia o declive, o de recesión y depresión económicas.

Pero, realmente, el concepto de crisis es un tanto ambiguo, precisamente por el uso indiscriminado y hasta abusivo que se hace del mismo en el ámbito de las ciencias sociales y en la historiografía. Se emplea para describir revoluciones políticas, para las tensiones en las relaciones internacionales, y para las dificultades o ciclos de la economía, así como en las sociedades y hasta en el ámbito cultural.

El término tiene un origen heleno. En la Antigüedad fue muy empleado en el mundo de la medicina, y de esta disciplina pasó a la historia. En nuestra civilización fue en la época barroca, tan llena de contrastes y, precisamente, de crisis general, cuando el término comenzó a hacer fortuna. Es en ese momento cuando se entendió que una crisis sería una especie de punto de inflexión, de cambio, como decíamos al principio. El concepto se generalizaría en los siglos siguientes. Es curioso como la vinculación médica del concepto de antaño fue aplicada entre pensadores e historiadores al desarrollo histórico, posteriormente. Las sociedades serían como organismos vivos que experimentarían nacimientos, desarrollos, períodos de salud, otros de enfermedad y, por fin, la muerte, es decir, que tendrían momentos de auge y otros de crisis.

La historiografía del siglo XIX empleó mucho la idea de crisis. Hubo un gran interés en el estudio de los períodos o momentos críticos, en relación con las revoluciones, especialmente, la liberal-burguesa.

El marxismo dio una importancia enorme al concepto de crisis. Cada etapa histórica entraba en crisis cuando afloraban las contradicciones, dando lugar a otra época o etapa distinta y más avanzada, hasta el triunfo de la sociedad comunista.

En el siglo XX, el término terminó por generalizarse y vulgarizarse, con el peligro que hemos señalado. En los medios académicos se habla de crisis del Antiguo Régimen, de crisis del liberalismo, de crisis de la democracia, de crisis del capitalismo, etc.. Pero, a pesar del riesgo descrito, es cierto que se ha hecho un gran esfuerzo para definir los momentos o períodos de crisis en la historia. En el ámbito de la historia política, así como en el de la economía, el concepto está muy delimitado, es decir, se emplea de forma restringida, con márgenes muy marcados, frente a la historia social o cultural donde la idea es más fluida, con menos márgenes.

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