Divulgación | Capitalismo, el feudalismo 2.0

por Jacinto Dominguez

Principios básicos del capitalismo

El liberalismo económico, lo que viene a ser el capitalismo en su forma más auténtica lleva en su nombre la bonita palabra libertad, es una lástima que trate de todo lo contrario.

El capitalismo es el sistema de la competición,  “tanto tienes, tanto vales”, incita a todo miembro del sistema a querer escalar en la pirámide social del sistema, en la que vas ascendiendo cuanto más grande es tu poder adquisitivo. Esto sólo se mantiene dando sensación de libertad al trabajador de que trabaja porque quiere y, además, dándole la esperanza de poder escalar en la pirámide social. Poco ha cambiado la cosa respecto al feudalismo, donde estabas más arriba en la pirámide cuantos más títulos nobiliarios tuvieras, ahora sólo se ha cambiado los títulos por dinero, los señores feudales que tenían campesinos trabajando sus tierras han pasado a ser empresarios que tienen a obreros que trabajan con sus medios de producción. Es verdad que el capitalismo da alguna oportunidad de escalar en la pirámide social,  pero no es una acción corriente el movimiento entre la base y la punta.

El dinero, se creó como forma de darle valor a la mercancía (todo producto que se intercambia por otro, como el trabajo), es decir, como medio transitorio entre lo que se vendía con lo que después se compraba. Ahora que su acumulación abre paso al ascenso social, se ha convertido, para algunas capas de la sociedad, en un valor de uso. De aquí viene el capital, el capital no es todo el dinero, como piensan algunos, pero sí, todo el capital es dinero, al igual que no todos los dedos son pulgares, pero todos los pulgares son dedos. Vamos a explicar cuando se convierte el dinero en capital: tenemos una mercancía como puede ser un producto final (una maceta) o tu propio trabajo,  lo denominaremos M, y también tenemos al dinero, que será D. Cuando tú vendes una mercancía como tu trabajo para obtener dinero y con éste comprar otra mercancía para consumirla, es decir, M-D-M, el dinero no se transforma en capital, es sólo un mero medio de cambio. Pero cuando tienes un dinero que usas para comprar una mercancía y venderla a cambio de dinero, es decir, D-M-D, el dinero se convierte en capital, pero esto último sólo tiene lógica si se hace para obtener más dinero del que se ha gastado, y ese dinero de más, es decir, ese beneficio que se ha conseguido con la transacción D-M-D, se llama plusvalía.

Con estos principios es más fácil entender cómo funciona el sistema. Tenemos dos clases, los dueños del capital (capitalistas) por un lado, y por otro lado, los dueños del trabajo (clase obrera), los dueños del capital son a su vez dueños de los medios de producción, es decir fábricas, empresas, talleres… etc. y el obrero para hacer efectiva su fuerza de trabajo tiene que venderla a estos dueños de medios de producción, una vez vendida, una vez firmado el contrato, el obrero deja de sr dueño de su fuerza de trabajo y pasa a ser una herramienta más  de la  producción. El dueño del capital, es decir el capitalista, vende la fuerza de trabajo que ha comprado añadiéndola  al valor del producto que vende en forma de plusvalía, y sólo puede conseguir beneficio, es decir, plusvalía, pagando al obrero por su fuerza de trabajo menos de su valor, es decir, el capitalista añade todo el valor de  la fuerza de trabajo al producto, pero no le paga al obrero todo su valor. Por esto no exageramos si decimos que el empresario está robando al obrero.

Para puntualizar sobre este tema, exponemos lo que dijo Miren Etxezarreta:

La globalización neoliberal es bien sencilla de aplicar: liberalizar el comercio y los flujos de capitales, de tal forma que se pueda comerciar con ellos sin ningún control, en todo el mundo, que nadie pueda ponerle condiciones; privatizar porque afirman decididos -claro que sin ninguna prueba- que todo lo público es poco eficiente, flexibilizar el mercado de trabajo -es decir, convertir a los trabajadores en un coste variable pudiendo contratarlos a los salarios que a la empresa le parezcan adecuados y despedirlos cuando les convenga-; y finalmente, es decir, eliminar todas las regulaciones públicas de la vida económica y social para que ellos puedan establecer sus propias reglas

Crisis

Los dueños de los medios de producción van acumulando dinero obtenido de la fuerza de trabajo del obrero, y esto hace que escale en la pirámide social, su afán por escalar en dicha pirámide es tal, que siempre va a buscar formas de explotar de forma más eficaz a la clase obrera. La forma de conseguirlo es creando necesidad dentro de los trabajadores, cuanta más necesidad tengan, estarán dispuestos a trabajar durante más tiempo por menos dinero, esto incrementa la plusvalía del capitalista/empresario. Una de las formas de crear esta necesidad es con la creación de crisis, en la actualidad sufrimos una que se inició de una forma perversa. Durante un curso de tiempo se dio buenos sueldos a los obreros, y con ellos la fantasía de comprar una buena casa, un coche de lujo, una segunda casa en la playa o pueblo… etc. con la contribución de los banqueros, que dieron prestamos e hipotecas sin miramientos, consiguiendo que la clase obrera se endeudara por la compra de estos bienes con los que se les ilusionó, una vez endeudada la mayoría de la clase obrera entra en acción una crisis, bajando los sueldos y dificultando la obtención de un trabajo, obligando a esta clase obrera endeudada a trabajar durante más tiempo por menos dinero, es decir, vender su fuerza de trabajo a menor precio, para pagar esas deudas adquiridas. El dinero no se destruye, pasa de unas manos a otras, y con la crisis ha dejado de estar más distribuido a pasar a manos de los ricos.

Los bancos con sus préstamos a los obreros han conseguido, por una parte que el obrero se endeude, por otra parte que compre coches de lujo, casas… etc. que pague gran parte de estas mercancías y arrebatárselos y quedárselos porque no pueden terminar de pagarlo. Los bancos con esto consiguen hacerse con inmuebles, primero los pagan al completo, y luego el comprador, es decir, quien ha pedido el préstamo, pague una cuota con intereses para, no sólo devolverle el dinero adelantado, sino para darle una plusvalía, y una vez el endeudado no puede pagarlo, el banco se apropia con la totalidad del inmueble,  que han pagado en un primer momento y con el del aval. Como vemos, la crisis es un gran negocio, no sólo para los capitalistas/empresarios que han conseguido mano de obra barata, sino también para los banqueros que se han adueñado con la gran parte de los sueldos de los obreros y con sus inmuebles.

A esto hay que añadir lo que Marx llamó sobrepoblación relativa o ejercito industrial de reserva, que son lo que viene a ser los parados y los trabajadores con trabajos de media jornada o precarios, y dice:

El ejército industrial de reserva presiona durante los periodos de estancamiento y de prosperidad al ejercito activo de trabajadores y frena sus reivindicaciones durante el período de sobreproducción y paroxismo. La sobrepoblación relativa es, pues, el fondo sobre el cual se mueve la ley de la demanda y la oferta de trabajo.

Que viene a decir que, tanto los parados como los que con su trabajo no satisfacen las necesidades mínimas, al tener la necesidad de trabajar, están dispuestos a vender su fuerza de trabajo a bajo coste y en condiciones que no sean propicias, obligando a los ya trabajadores a hacerlo bajo las malas condiciones impuestas por el empresario, ya que si él no quiere hacerlo en esas pésimas condiciones, hay otros muchos que, debido a su necesidad, están dispuestos a trabajar bajo esa precariedad. A esto hay que añadirle que este ejercito industrial de reserva anula todo movimiento obrero de luchar y reivindicar derechos respecto al empresario. Por lo tanto vemos como les interesa mantener un alto nivel de paro para apretar a los trabajadores y para tenerlos de reserva si nace una nueva industria, tener donde sacar rápidamente trabajadores para ella.

Qué no se nos haga extraño ver como las grandes empresas han aumentado su beneficio con esta crisis. Aquí adjunto enlaces que lo corroboran:

http://cadenaser.com/ser/2014/10/30/sociedad/1414653956_684596.html

http://www.publico.es/actualidad/duenos-del-ibex-son-67.html

http://www.eldiario.es/economia/Desarrollo_Humano-ONU-Espana_0_289421336.html

http://www.infolibre.es/noticias/economia/2014/10/14/con_crisis_cada_vez_hay_mas_ricos_776_espanoles_son_supermillonarios_22641_1011.html

 

Tanto tienes, tanto vales

Los ricos cada vez más ricos, y a consecuencia de esto, los pobres cada vez más pobres. Nos venden la libertad de poder rechazar un trabajo, pero cuando una persona no sólo está necesitada, sino que además tiene que mantener a su familia, acepta cualquier  trabajo para poder vivir. En el feudalismo parte de la producción iba a su señor, el campesino se queda con lo suficiente para poder vivir y seguir trabajando para su señor feudal, en el capitalismo la producción total va hacia el capitalista/empresario y éste da al trabajador una parte para que siga viviendo y poder seguir produciendo para él. No existe más diferencia que en el capitalismo te hacen creerte libre. Pueden decirte que compres medios de producción pero ¿con qué dinero si ganas lo justo para vivir?, necesitan hacer creer al obrero que pueden llegar a escalar en la pirámide para que piensen que el que está arriba es porque es superior a los de abajo, como hacían pensar que el noble era mejor que el plebeyo.

El “tanto tienes, tanto vales” no sólo consigue endeudar a la clase obrera para intentar escalar en la pirámide y así poder esclavizarla, también consigue que el dinero dé a su poseedor la calidad social que antes daban los títulos nobiliarios. Se ha conseguido que una persona sea mejor cuanto más dinero tenga, la frase “pobre pero honrado” es un ejemplo claro de cómo la sociedad da por hecho la falta de honradez por falta de dinero, cuando la frase debería ser en realidad “pobre por honrado”, ya que el pobre no se beneficia del trabajo de los demás, exclusivamente del suyo, de ahí su pobreza. Con esta pirámide social capitalista, se ha conseguido, que al querer escalar en ella, inevitablemente se ensalce a los que están en su parte superior, como en el feudalismo se ensalzaba a nobles, eclesiásticos y reyes.

Vemos como en los medios de comunicación (propiedad de capitalistas/empresarios), ensalzan la figura del rico, usando términos como emprendedor, o diciendo que un empresario crea empleo cuando en realidad se adueña de él, porque si por ejemplo, un empresario dueño de cadenas textiles desapareciera, la demanda de un bien social como es la ropa, seguiría existiendo, y al existir esa demanda, nacería la oferta, es decir, si no comercia un empresario con un producto lo hará otro. Podemos concluir que el empleo lo crea la demanda y necesidad de consumo, el empresario sólo usa al trabajador para satisfacer esa demanda y enriquecerse de ella. Un empresario/capitalista siempre tendrá a los trabajadores justos para tener beneficios, y no en ningún otro caso.

La imagen de superioridad del burgués no sólo se consigue creando una ilusión de una vida mejor  a la clase obrera, se empieza desde pequeños con otra fantasía, la de los Reyes Magos o Papa Noel. Su mecanismo es simple, si te portas bien te darán muchos juguetes, si te portas mal pocos, o ese es el mecanismo que se le hace creer a los niños, el verdadero es, cuanto más dinero tengan los padres más juguetes le compraran al niño. El niño cree que cuantos más juguetes tenga serán mejor, ya que los tendrá porque ha sido bueno, pero ve que el niño rico tiene más juguetes, por lo que asimila que se ha portado bien y por lo tanto es mejor que él. El niño, sin mucha conciencia sobre clases sociales, ni sobre la vida en general, ve como el rico es bueno y pobre malo. Esto empieza a frustrar y entristecer a los hijos de obreros, llevándoles a pensar que serán mejores cuanto más dinero tengan y empezar a querer escalar en la pirámide social.

 

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